El compromiso de la palabra: El legado de Rodolfo Walsh
El compromiso de la palabra: El legado de Rodolfo Walsh

El compromiso de la palabra: El legado de Rodolfo Walsh

Letras
Efemérides
A 43 años de la desaparición de Rodolfo Walsh lo recordamos en las voces de expertos que han estudiado su obra y relevancia en la literatura y el periodismo actual
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Rodolfo Walsh y la Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar
Entre enero y marzo de 1977, el periodista y militante Rodolfo Walsh escribió la Carta Abierta a la Junta Militar dirigida al gobierno de facto de Jorge Rafael Videla, en la que denunció la censura, las políticas económicas y el terrorismo de Estado

Oriundo de la Patagonia, llegó a Buenos Aires en 1941 para realizar sus estudios secundarios como pupilo en un colegio irlandés de Moreno (el Instituto Fahy), que es escenario de varios de sus cuentos como “Irlandeses detrás de un gato”, “Los oficios terrestres” y “Ese oscuro día de justicia”. 

En 1950 obtuvo uno de los segundos premios del concurso de la revista Vea y Lea con su cuento “Las tres noches de Isaías Bloom”. Trabajó en esa revista y en Leoplán. Además, realizaba traducciones en Editorial Hachette, en la que  publicó dos antologías: 10 cuentos policiales argentinos y del cuento extraño. En 1953 por “Variaciones en rojo” (tres novelas policiales cortas), obtuvo el Primer premio Municipal de Literatura.

 

(SIPREBA)

Investigación y publicaciones

En 1956, por azar mientras jugaba al ajedrez, Walsh escucha una conversación sobre los fusilamientos de José León Suarez que fueron parte de la Revolución Libertadora. Livraga, uno de los supervivientes, es el primer entrevistado y el resultado de la investigación es “Operación Masacre”Enriqueta Muñiz fue la periodista española que lo ayudó a investigar y escribir el libro, en cuyo prólogo agradece y admite que no hubiese sido posible sin ella. Recientemente se editó "Diario de investigación", de Diego Igal, con prólogo de Daniel Link, que recopila dos cuadernos manuscritos de Muñiz. 

Walsh en esos años no estaba involucrado en política, no era peronista, venía de un grupo de la Alianza Libertadora Nacionalista y se autodefinía marxista. En contacto con las víctimas de los fusilamientos va cambiando de opinión. 

Enriqueta Muñiz (Télam)

 

Periodo cubano

En 1959, Walsh viaja a Cuba en plena revolución, donde desarrolla su faceta periodística más exhaustiva en la Agencia Prensa Latina junto a  Jorge Masetti, Rogelio García Lupo y Gabriel García Márquez. Su rol allí se vuelve fundamental cuando descifró en total ocho teletipos de la CIA con información sobre un plan de Estados Unidos para invadir Cuba. En esa época fue cambiando su opinión acerca del peronismo. De regreso a Argentina volviendo por España, Walsh consiguió una entrevista con J. D. Perón (de la que quedó un cuento inconcluso) y afirmó que “manejaba el arte de la conversación”. 

Periodismo y militancia

En la decáda del ´60, Walsh publicó dos obras de teatro (“La granada” y “La batalla”) y el libro “Un kilo de oro”. Le seguiría “Quién mató a Rosendo”, acerca del vandorismo. De 1968 a 1970 trabajó en revista Panorama y en Semanario CGT. Se adhirió a la militancia sindical peronista junto a su última compañera, Lilia Ferreyra. 

Entrando en los 70, la violencia institucional encontraba respuesta en la del pueblo y Walsh ingresa en la CGTA, concretamente en el peronismo de base. El “profesor Neurus” era uno de sus seudónimos. Su especialidad era descifrar códigos del área de Inteligencia. En 1973 se unió a Montoneros. Trabajó en el diario Noticias junto a Horacio Verbitsky, Paco Urondo, Juan Gelman y Miguel Bonasso. 

 

Con Lilia Ferreyra (Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata)

 

Jorge Cedrón fue el director de la versión cinematográfica de “Operación masacre”, que fue rodada y posteriormente exhibida en la clandestinidad. Se proyectó durante 1973  en barrios y villas de Capital e interior. Se publicaba además el libro del caso Satanowski, ya publicado parcialmente por entregas. 

A tres meses del golpe militar de 1976, Walsh crea la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) con el objetivo de "Derrotar el terror al acceso a la información de los que informan". Solicitaba lo siguiente:

Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información. 

 

Walsh por Verbitsky

Periodista y escritor, Horacio Verbitsky, actual director del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y de la publicación Cohete a la Luna, fue compañero de Walsh en diario Noticias y Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA).

Walsh siempre abominó el panfleto y trabajó con esmero la forma, puliendo cada texto en forma obsesiva. En el célebre reportaje de Piglia lo dice en forma explícita, no hay límites para la búsqueda de la calidad expresiva en un texto testimonial. En cuanto a la capacidad de intervención, no sería tan optimista. "Los asesinos probados pero sueltos", dice en una de las reediciones de "Operación Masacre", lamentando que su investigación no haya servido para que se hiciera justicia. Lo mismo vale para "Caso Satanowsky", para "¿Quién mató a Rosendo?" y para su "Carta Abierta a la Junta Militar". Más que incidir en el momento de los hechos contribuyeron a fijarlos en la memoria social de modo retrospectivo. Creo que era consciente de ello y por eso en el final de la Carta dice que la escribe sin esperanza de ser escuchado. Y en ese sentido, su trascendencia no solo tiene que ver con la investigación sino con la extraordinaria calidad de su escritura (...)

 

 

(Diario Contexto)

Walsh por García Lupo

Rogelio García Lupo, periodista, fue compañero de Walsh en Prensa Latina. Compartimos un fragmento de la entrevista de 2009 con el portal lavaca.org: 

Era un tipo discreto. No le gustaba demasiado exteriorizar sus estados de ánimo. Era muy fácil convivir y trabajar con él. Te imaginás que en La Habana uno se podía levantar con cara de palo, pero con él era todo llevadero. Yo lo veía como un tipo muy abierto. No sé cómo lo verían los demás. Leía mucho, pero siempre pensando que podía servirle para el trabajo, más que por placer. Tenía un humor irlandés, muy irónico, pero además tenía un nivel cultural superior al medio. En Cuba fue a entrevistar a Ernest Hemingway, porque era el único que podía hablar en inglés con él. Se formaba pensado en su inserción posterior en el mercado de trabajo. (...) 

La cosa política a él le llegó por vía de la investigación periodística. Nunca quiso hacer carrerismo político, ni calculó lograr una recompensa del Estado. Por eso mismo resultaron tan interesantes sus investigaciones. El asesinato de Satanowsky, los fusilados que viven, todo estaba fuera de la agenda periodística de la época. Por eso producían el efecto que produjeron.

 

Walsh por Bayer 

Osvaldo Bayer, historiador, escritor y periodista,  escribió una introducción de “Operación Masacre”, se titula “Rodolfo Walsh: Tabú y mito”. Seleccionamos algunos fragmentos: 

"La conciencia es su musa”(...) Sus mejores cualidades literarias fueron alma y humanidad. (...) Walsh se les escapa a los críticos establecidos que no lo pueden encasillar. (...) Lo califican de periodista para enviarlo al depósito de mercaderías varias. (...) No sé si Walsh quiso hacer con su máquina de escribir más pedagogía social que literatura. Su idioma dominaba todos los registros; le interesaba ser breve y claro para que lo comprendiese el lector pobre de novelas policiales. 

(...) A Walsh lo han llamado “el anti-Borges”. ¿Walsh, el anti-Borges? Tal vez una definición excesivamente ampulosa, un poco para asustar al descuidado. O más bien una búsqueda desesperada de congruencia entre los conceptos de moral, estética y política.

(...) Walsh es siempre joven, impetuoso. Vuelo y profundidad. En su conversación con el lector pobre de novelas policiales hay genio, tragedia, misterio, ansia. (¿Qué es literatura, acaso?). (...) Nunca le van a perdonar a Walsh eso: que ha quedado siempre joven. Se les escapa de los moldes y las escuelas. Supo ver y desnudó a toda la sociedad argentina cuando dejó de jugar al ajedrez y se asomó a ver qué pasaba. Así nació Operación Masacre. 

(...) Él tampoco es un héroe de película sino solamente un hombre que se anima; sí, al hablar de otro, Walsh se está describiendo a sí mismo. Y toma contacto con los que van a ser sus personajes: He hablado con sobrevivientes, viudas, huérfanos, conspiradores, asilados, prófugos, delatores presuntos, héroes anónimos. Walsh, como Arlt, no sublimiza a la gente de pueblo. Para Walsh es como es y en tres líneas la retrata al hablarnos de un vecino, don Pedro: Sus ideas son enteramente comunes, las ideas de la gente del pueblo; por lo general acertadas con respecto a las cosas concretas y tangibles, nebulosas o arbitrarias en otros terrenos. 

Walsh no se hace ilusiones, los toma como son, pero no por eso hay que fusilarlos ni picanearlos. Rodolfo Walsh no existe. Es sólo un personaje de ficción. El mejor personaje de la literatura argentina. Apenas un detective de una novela policial para pobres. Que no va a morir nunca.

 

(IMDB)

 

Walsh por Link 

Daniel Link, escritor y catedrático escribió "Ese hombre, y otros papeles personales de Rodolfo Walsh" y "El violento oficio de escribir. Obra periodística de Rodolfo Walsh". Seleccionamos un fragmento de la conferencia de 2017, “Rodolfo Walsh, inteligencia de izquierda”:

(...) Rodolfo Walsh, que fue uno de los caminos de mi vida. Este año se cumplen cuarenta años de su desaparición, después de una emboscada de la que fue objeto a muy pocas cuadras del lugar donde vivo, en San Juan y Entre Ríos. Yo edité la obra dispersa de Rodolfo Walsh y su Diario (o los restos que de él pudieron recuperarse). 

Bastaría una somera revisión de la biografía de Walsh para notar que él no era, como tanto se ha dicho, sólo “un hombre de conciencia” sino, sobre todo, un hombre sensible a su tiempo y es eso, seguramente, lo que permite explicar las tensiones que lo atravesaron. Y es por eso que elegimos leerlo como un contemporáneo. Sus tinieblas siguen siendo las nuestras. 

Walsh escribe un texto monumental que se llama Operación masacre. Y ese texto es monumental porque se anticipa en seis, ocho, diez años al non-fiction que tantos réditos daría a Truman Capote y a Norman Mailer. Monumentalizada, la obra pierde su carácter documental. Pero en este punto, el escritor es ya consciente de lo que la obra significa, y de las operaciones que debe realizar. Operación masacre deja de ser una serie de notas publicadas en oscuras revistas. (...)  Demuestra, como pocos otros textos, que la literatura sobrevive solamente en un instante de peligro, es ese instante de peligro en el que todas las certezas se deshacen. 

 

Walsh por Viñas 

David Viñas, escritor y crítico literario escribió, entre otros, el artículo “Rodolfo Walsh, el ajedrez y la guerra”. Seleccionamos un fragmento: 

Dos cuentos memorables, excepcionales, tiene Rodolfo Walsh: el primero es "Esa mujer", donde se produce una coreografía cargada de simetrías entre el periodista y el coronel, y que concluye –boxísticamente– cuando uno de los contrincantes, en esa dialéctica mezcla de escolástica y de marivaudage, logra quedarse con el centro del escenario mientras al otro sólo le queda hacer mutis. En este sentido, Esa mujer se convierte en un drama por el dominio del espacio textual. El otro cuento magistral de Rodolfo Walsh es "Nota al pie": allí no sólo ese recurso tradicional va acaparando el espacio destinado al texto principal, sino que esa especie de nube corrosiva y proliferante que sube desde el pie, condiciona una tensión narrativa que trasciende los cuentos de Borges. 

 

Walsh por Jozami

Eduardo Jozami es Doctor en Ciencias Sociales de la UBA, profesor titular de Facultad de Ciencias Sociales y profesor del Posgrado de Historia en la Universidad de Tres de Febrero. Es autor de la biografía "Rodolfo Walsh. La palabra y la acción"

En varias entrevistas habla de la profesión del periodista de investigación: 

Walsh fue un pionero como periodista de investigación, pero muchas veces no se recuerda que en realidad tuvo una actividad como periodista bastante atípica (...) era alguien que le gustaba la tarea del notero, del colaborador, del que elige un tema y lo trabaja con tranquilidad, con perseverancia y un enorme rigor profesional. Si bien estuvo ligado a algunas experiencias periodísticas realmente muy importantes, creo que Walsh tenía más el ritmo del escritor, que del periodista". El Walsh escritor y el Walsh periodista, se encontraron en el llamado periodismo de investigación y el género literario de la no ficción. (...) Cuando Walsh escribe la "Carta a la Junta militar" reivindica su condición de escritor y parece encontrar una respuesta al modo como los intelectuales pueden hacer valer su condición de tales en la nueva situación política.

 

Walsh por Piglia

Ricardo Piglia, escritor y crítico literario prologó los Cuentos completos de Walsh y expresaba:

(…)Walsh trabaja con el procedimiento de la voz ajena y el testigo y explora los límites del lenguaje. Su obra de no ficción elabora la noción de límite, es decir, la imposibilidad de expresar directamente la verdad en lo real (…) La experiencia del horror puro de la represión clandestina, una experiencia que a menudo parece estar más allá de las palabras, define nuestro uso del lenguaje y nuestra relación con la memoria, y por lo tanto con el futuro y el sentido (…)

 

 

(Colectivo Ex Presos Políticos de Rosario)

 

Walsh por Walsh

Fragmento de “Rodolfo Walsh. Ese hombre y otros escritos personales”. El texto acompañaba, originalmente, al cuento “La máquina del bien y del mal”, incluido en la recopilación Los diez mandamientos, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1966.

Me llaman Rodolfo Walsh. Cuando chico, ese nombre no terminaba de convencerme: pensaba que no me serviría, por ejemplo, para ser presidente de la República. (...). Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antigüedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba. Mi padre era mayordomo de estancia, un transculturado al que los peones mestizos de Río Negro llamaban Huelche. (...) Su coraje físico sigue pareciéndome casi mitológico. Hablaba con los caballos. Uno lo mató, en 1947, y otro nos dejó como única herencia. Éste se llamaba “Mar Negro” (...). Pero ésta ya era zona de la desgracia, provincia de Buenos Aires.

Tengo una hermana monja y dos hijas laicas. Mi madre vivió en medio de cosas que no amaba: el campo, la pobreza. En su implacable resistencia resultó más valerosa, y durable, que mi padre. El mayor disgusto que le causo es no haber terminado mi profesorado en letras.

Mis primeros esfuerzos literarios fueron satíricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete años dejé el Nacional y entré en una oficina, la inspiración seguía viva, pero había perfeccionado el método: ahora armaba sigilosos acrósticos.

La idea más perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: "Si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir". (...). Mi primer libro (“Variaciones en rojo”) fueron tres novelas cortas en el género policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura, aunque sí en la diversión y el dinero. Me callé durante cuatro años más, porque no me consideraba a la altura de nadie.

"Operación masacre" cambió mi vida. Haciéndola, comprendí que, además de mis perplejidades íntimas, existía un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso. Volví, completé un nuevo silencio de seis años.

En 1964 decidí que de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía. Pero no veo en eso una determinación mística. En realidad, he sido traído y llevado por los tiempos; podría haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces.

En la hipótesis de seguir escribiendo, lo que más necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez.

Walsh tenía 50 años cuando decidió escribir el cuento “Juan se iba por el río” y la carta abierta a la Junta Militar. Vive en la clandestinidad junto a Lilia Ferreyra. Al enseñar un borrador de la carta dijo “He vuelto a escribir, a ser Rodolfo Walsh”

Rodolfo Walsh fue asesinado el 25 de marzo de 1977 por un grupo de tareas de la ESMA, días después de enviar la Carta Abierta a la Junta Militar. 

Su hija Patricia recuerda:
Pienso que mi padre sabía que su vida no iba a durar mucho más. Tenía una conciencia clara sobre la derrota que se estaba produciendo. Tenía ideas sobre lo que se debía intentar, y era salvar la vida de los compañeros/as que corrían mayores riesgos. (...) Esa última cita a la que concurre es una emboscada. Que no lo advirtiera creo que también da cuenta del desgaste que él mismo padecía.

 

 

Nosotros morimos perseguidos, en la oscuridad. El verdadero cementerio es la memoria.

Rodolfo Walsh 

 

(Containfo. Intervención Colectivo Callejero)

 

Fuentes:  Télam, Felipe Pigna Escuchá esta historia, Operación Masacre, Diario de investigación de Enriqueta Muñiz, Página/12, Cohete a la Luna, Academia.edu, El ciudadano web, Eterna Cadencia, Anfibia. 
Foto de portada: Ilustración de REP (http://miguelrep.blogspot.com/)
Si querés conocer más sobre el tema podés ingresar a los siguientes links:

https://www.elcohetealaluna.com/esa-muchacha/ 

http://www.revistasudestada.com.ar/articulo/1573/marcelo-figueras-walsh-era-la-respuesta-todos-mis-dilemas/

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-413-2002-12-22.html

https://www.youtube.com/playlist?list=PLxaulh35hPBuzCVVxPcSclJQ4Oc4xCJLD

http://www.revistasudestada.com.ar/articulo/986/ancla-una-historia-clandestina/

https://latinta.com.ar/2017/07/discipulas-de-walsh/ 

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4789-2012-09-09.html

 

La obra de Mariano Tenconi Blanco, "Walsh, todas las revoluciones juntas" está disponible en streaming hasta el mediodía de hoy miércoles 25 en este link: 

https://www.timbre4.com/teatro/633-walsh-todas-las-revoluciones-juntas.html