El Bellas Artes amplía su colección de piezas del Barroco italiano
El Bellas Artes amplía su colección de piezas del Barroco italiano

El Bellas Artes amplía su colección de piezas del Barroco italiano

Arte
El Museo adquirió una nueva obra del pintor Giovanni Lanfranco

El Museo Nacional de Bellas Artes, a través de su Asociación Amigos, adquirió por segunda vez en menos de un año una obra que amplía la colección de piezas del Barroco italiano del siglo XVII. Se trata de un dibujo del pintor parmesano Giovanni Lanfranco (1582-1647): Estudio de dos cabezas mirando a lo alto y otro de cuerpo femenino con los brazos en alto

Ángel Navarro, curador de dibujo antiguo del Museo, fue quien descubrió la pieza en el catálogo de la casa de subastas Sotheby’s. El dibujo había llegado a remate como parte de la colección del historiador del arte nortemaricano Egbert Haverkamp-Begemann, un experto en gráficas y acuarelas de los siglos XVI y XVII, quien falleció el año pasado. La adquisición se realizó en Nueva York, el 31 de enero de este año.

"Estamos muy contentos con esta nueva acción conjunta entre el Museo Nacional de Bellas Artes y su Asociación Amigos, que permitió incorporar a nuestro acervo este importante dibujo de Giovanni Lanfranco. Desde que el especialista del Museo, Ángel Navarro, detectó la pieza, hemos trabajado con celeridad y eficacia para obtener la obra. Junto con el dibujo de Luca Giordano que adquirimos el año pasado a través de la misma modalidad, esta obra de Lanfranco pasará a enriquecer la colección del Bellas Artes, el mayor acervo visual del país", expresó el director del Museo, Andrés Duprat.

La obra

El dibujo de Giovanni Lanfranco, según los peritajes que determinan distintas cuestiones de la composición y confección de la representación, fue realizado en Italia entre 1630 y 1640. De acuerdo con Navarro, presenta un tamaño considerable por ser un dibujo del período barroco: mide 39.9 x 27.5 cm. Generalmente, son representaciones mucho más pequeñas, ya que este tipo de dibujos son bocetos o trabajos previos antes de pasar al óleo o al fresco, por ejemplo.

Además, se dice que la técnica pictórica del dibujo Estudio de dos cabezas mirando a lo alto y otro de cuerpo femenino con los brazos en alto es aquella con la que Lanfranco trabajaba habitualmente en su taller: un trazo claro y legible de tiza negra que complementa los sombreados muy bien resueltos.

Como se trata de un dibujo preparatorio, no son pocos los que se arriesgan a considerarlo un boceto del fresco Triunfo de la cruz, una obra que el artista italiano pintó en la capilla del Santísimo Crucifijo en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

El artista

Giovanni Lanfranco (1582-1647) es uno de los artistas más relevantes del Barroco de la primera mitad del siglo XVII. Su obra se destaca por sus decoraciones de cielorrasos al fresco, aunque en su madurez realizó obras de caballete que influirián en el maestro Gian Lorenzo Bernini.

Se formó en Parma con Agostino Carracci. En 1602, viajó a Roma para trabajar junto con el gran Annibale Carracci, en el Palacio Farnesio. De vuelta en Emilia Romagna, se encuentra con su protector de juventud, el conde Scotti, quien le facilita encargos de temática religiosa.

Lanfranco modificó su obra a raíz de la influencia del pintor Correggio: da un ágil estilo monumental que completa con contrastes tomados del caravaggismo. En 1612, ya en Roma, realiza sus primeras creaciones públicas en la capilla de Bongiovanni en San Agustín y la Santa Teresa de San José. Gracias a estas creaciones, recibió el encargo del Papa Pablo V para decorar la sala regia del Quirinal.