Año nuevo chino: ¿Cómo se celebra y por qué cambia de fecha?
Año nuevo chino: ¿Cómo se celebra y por qué cambia de fecha?

Año nuevo chino: ¿Cómo se celebra y por qué cambia de fecha?

Esta festividad se lleva a cabo desde hace más de cuatro mil años. Este febrero la colectividad china ingresa al año 4717, y será el año del cerdo
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El año nuevo chino, también conocido como "la fiesta de la primavera", es una de las celebraciones más importante para los miembros de esta comunidad. Y es compartido por países como Vietnam, Hong Kong, Singapur, Malasia, Corea del Norte y Corea del Sur.

Esta festividad, que se lleva a cabo desde hace más de cuatro mil años, no tiene una fecha fija ya que sucede cuando aparece la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno en China, lo que suele tener lugar entre el 21 de enero y el 20 de febrero en el calendario gregoriano. A partir de ese momento los campesinos se preparan para la siembra. Para saber la fecha de comienzo del año se debe encontrar el día de luna nueva más próximo al comienzo de la primavera.

La variabilidad tiene que ver con el hecho de que la celebración se basa en el calendario lunisolar: cada mes lunar tiene una duración de unos 29,5 días, de tal manera que algunos meses tienen 29 días y otros 30. En total, un año lunar tiene una duración de 354 días, 8 horas. De manera que este ciclo tiene 11 días de diferencia con el calendario gregoriano. Para salvar esta diferencia, cada 2,7 años se introduce un mes extra para recuperar el tiempo perdido. Este proceso es análogo al año bisiesto de la cultura occidental. De todas maneras cabe destacar que el calendario lunisolar se utiliza, principalmente, en entornos rurales y para determinar las festividades principales del calendario chino, pero en lo relativo a la vida cotidiana en China también se rigen por el calendario gregoriano.

No se sabe con exactitud cuándo se comenzó a celebrar el año nuevo chino, se cree que todo comenzó durante la dinastía Shang, entre el 1766 y el 1122, antes de la era común. Sin embargo, algunos historiadores creen que esta tradición puede haberse originado aún antes, en los siglos XXIII o XXII, durante el reinado de los emperadores Yao y Shun.


Sea como fuese, la leyenda cuenta que el año nuevo chino empezó luego de una batalla del pueblo contra una bestia mítica llamada Nian, que significa, precisamente, “año”. Esta criatura que se asemeja a un buey con cabeza de león aparece en la noche vieja –la anterior al año nuevo– y ataca a personas y animales. Pero la bestia le teme al color rojo, al fuego y a los ruidos, es por eso que parte de las tradiciones consisten en colocar carteles rojos fuera de las casas, así como lanzar fuegos artificiales y encender faroles para ahuyentar todo lo malo de cara al nuevo año. Así es que en todas las comunidades del mundo donde se festeja el año nuevo chino hay una explosión de luces, colores y sonidos que muestra la alegría y la esperanza ante el ciclo que comienza.


Año nuevo chino en Buenos Aires


Tradiciones del año nuevo chino

Es tradición que, en la tarde previa al año nuevo lunar, las familias se reúnan para cenar. Parte de los preparativos de la celebración implican limpiar los hogares para expulsar la mala suerte y dejar atrás el pasado, con todo lo malo y viejo, para dar paso al futuro, que es nuevo y luminoso.
En el día del año nuevo chino se acostumbra a que los mayores les regalen a los niños y jóvenes sobres rojos con monedas de la suerte, dinero y buenos deseos.
La celebración dura 15 días, por lo que muchas familias aprovechen para tomarse vacaciones en esa fecha y viajar a sus ciudades natales para festejar junto a los suyos.

En la cena no puede faltar el cerdo y el pescado, símbolos de la abundancia y buena suerte; así como los conocidos dumplings (bollos o trozos de masa rellenos, que se cuecen en agua o sopa y pueden ser salados o dulces, comerse solos, en sopa o estofados); la sopa de pastel de arroz, que trae buena fortuna; los rollitos primavera; las frutas de la fortuna; los dulces de arroz y otras delicias.

Otra costumbre es vestirse de rojo: para los chinos este color simboliza felicidad, buena suerte, éxito y fortuna. Además de protegerlos contra los malos espíritus.

También se suelen decorar las puertas de las casas con figuras en actitud defensiva, son los “guardianes de las puertas” que defienden a los moradores de la posible entrada de Nian.

En todos los barrios chinos del mundo esta celebración se desarrolla con bailes y mucha fiesta y concluye con el Festival de las Linternas, celebrado con desfiles y exhibiciones de linternas decoradas. Lo más importante de la noche es el Baile del Dragón, con criaturas hechas de papel, seda y bambú. Este ritual se realiza en diferentes partes del mundo.

Horóscopo chino

La creencia ya difundida y popularizada en el horóscopo chino, como mucho en la historia de esta cultura, también surge de mitos y leyendas. Una de ellas cuenta que, en la antigüedad, el Emperador de Jade ordenó que los animales se convirtiesen en parte del calendario. El criterio de selección sería muy simple: los 12 primeros en llegar serían los elegidos. En aquel momento, el gato y el ratón tenían un vínculo amigable. Al enterarse la novedad, el gato le dijo al ratón: “Deberíamos llegar pronto para anotarnos pero suelo despertarme tarde”. Entonces la rata prometió despertarlo para llegar juntos. Pero estaba tan emocionada que se olvidó y fue sola. En el camino, se topó con el buey, el caballo y otros animales. Todos más rápidos que ella. Así que ideó un plan: convenció al buey para llevarla con la condición de que cantase durante el viaje. El buey llegó primero, pero la rata se coló delante y fue el primer animal de la suerte. Cuando llegó el gato, el proceso de selección había terminado. A partir de ese momento el gato se convirtió en el primer enemigo de la rata y siempre intenta capturarla y matarla.

Entre los 12 animales que conforman el horóscopo chino se encuentran, por un lado, el buey, el caballo, la cabra, el gallo, el cerdo y el perro, que son seis de los principales animales domésticos de la población china. Y, por el otro, el ratón, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente y el mono, todos ellos venerados por los chinos. Los animales están separados en dos categorías: el yin y el yang, en función de si tienen un número par o impar de garras, patas o pezuñas, y ordenados alternadamente pasando de un animal de la categoría yin a otro de la categoría yang. Sus ciclos se repiten cada 12 años. Este 2019 será el año del cerdo.