Se estrenaron a sala llena obras ganadoras de “Nuestro Teatro” en el Picadero

14 de octubre de 2015

El martes 14 de octubre, se presentaron tres piezas premiadas en la tercera edición del concurso de dramaturgia

Tres obras ganadoras de la tercera edición del concurso de dramaturgia “Nuestro Teatro”, organizado en homenaje al legendario Teatro Abierto, se estrenaron el martes 14 de octubre, con entrada gratuita, en la sala que históricamente cobijó ese movimiento artístico y cultural, el Teatro Picadero.

Este espacio emblemático, símbolo de la resistencia popular que fue objeto de un atentado incendiario en épocas de la última dictadura, fue reinaugurado hace tres años. Una de las piezas cortas que salieron a escena ayer por primera vez, “Quemar el Picadero”, de Alfredo Zemma, hace referencia a esa triste circunstancia. Completaron la terna de estrenos las también premiadas “Grietas”, de María Lola Banfi, y “Sola no eres nadie”, de Natalia Villamil.

Las funciones gratuitas del ciclo –organizado por el Plan Nacional Igualdad Cultural, que impulsan de forma conjunta los ministerios nacionales de Cultura y de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios– continuarán los martes 20, 27 de octubre y 3 de noviembre a las 21 en el Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857, y las entradas se retiran a partir de las 19.

La primera obra representada, “Grietas”, está protagonizada por dos jóvenes actores con apellidos prestigiosos: Juan Luppi, nieto de Federico, y Juan Grandinetti, hijo de Darío. Dirigida por Mariano Dossena, la pieza cuenta con la participación de Diana Kamen (voz en off) y narra el reencuentro de dos mellizos tras la Guerra de Malvinas. Uno combatió en las islas, mientras el otro permaneció en la ciudad cuidando a la madre. Con buenas interpretaciones, el texto analiza cómo los hermanos deben revincularse tras el horror, las heridas y la sinrazón del conflicto, entre otros temas.

“Más que estar relacionado solo con Malvinas, el tema de ‘Grietas’ es humanístico”, opinó Juan Luppi tras la función. “Se trata de dos hermanos que eran muy unidos antes de la guerra y luego, con uno que combatió y otro que sufrió a la distancia, se abre una grieta entre ellos, más que nada por el horror que le tocó vivir a uno, del cual es muy difícil recuperarse. Los dos, a su manera, se sienten víctimas y ya nunca volverán a ser los mismos”, agregó el actor.

“Me interesó trabajar sobre las situaciones y los vínculos entre los mellizos –comentó Dossena–. Y a través de eso, pude desplegar de qué manera aquellos hechos afectaron dramáticamente a los jóvenes y establecieron una grieta entre ellos mismos y también frente a la sociedad”.

Luego fue el turno de “Sola no eres nadie”, dirigida por Ana Alvarado, con un despliegue impactante del protagonista, Mariano Mazzei. En ella, una travesti monologa sobre su realidad, atravesada por la mirada de los otros. Narra su cruda historia al público en un desesperado intento por lograr un nuevo ser, con todos los desafíos y los dolores que implica ese renacimiento. “Fue un gran desafío –señaló Mazzei sobre su trabajo–. Al ser un monólogo, tuve que poner en juego mucha exigencia física y vocal para llenar lo más posible la escena y despertar el interés en el texto. El vestuario fue otro de los factores en los que me apoyé para llevar adelante lo que le pasa a esa travesti, que atraviesa fuertes situaciones de vida. Yo venía de hacer dos unipersonales, así que supongo que por esa experiencia me convocaron”.

Mazzei también se refirió a “Nuestro Teatro” y expresó: “Es un privilegio poder ser parte de este homenaje a ese ciclo que fue tan sano para la sociedad en ese momento, tener memoria para que no se repitan estos hechos es fundamental”.

En el mismo sentido, Alvarado afirmó: “Me llega muy hondo poder participar en este evento y en esta sala tan representativa, con trabajos que tienen una búsqueda tan relevante”. A ello, la directora agregó: “El texto de Villamil habla fundamentalmente sobre la identidad, y el eje principal estaba puesto en la actuación, y dentro de esa propuesta para un solo actor entendí que Mariano era el indicado. Además, se entregó en cuerpo y alma a su rol y eso resulta conmovedor”.

La noche concluyó con “Quemar el Picadero”, que presenta a dos represores que, al ingresar en el teatro que planean destruir, se demoran en diálogos y situaciones que los llevan a la teatralidad y al juego actoral. Pero la muerte y la obediencia al poder despótico son inevitables. Por momentos, el texto propone una obra dentro de la misma obra, lo que enriquece la idea, que cuenta con las excelentes labores del dueto actoral compuesto por Gabriel Wolf y Marcelo Xicarts.

El director Cristian Drut reflexionó sobre su puesta: “A pesar de que el autor, Alfredo Zemma, es un referente y un histórico de este movimiento, se trata de un texto nuevo, que hace una evocación a la represión y también a lo que pasó con esta sala”. Según el realizador, “si bien la alusión a Teatro Abierto es muy clara, también hay una reflexión más conceptual, que a mí me interesó abordar”.

Para Drut, en el texto “hay reminiscencias de Eduardo Pavlovsky, Griselda Gambaro y Harold Pinter, pero combina una mirada de aquella época sobre el tema con algo más contemporáneo”.

El concurso y la puesta en escena de las obras “Nuestro Teatro” fueron creados en 2013 en el marco del 30° aniversario de la recuperación de la democracia en la Argentina. Hasta el momento, se presentaron 27 piezas, con más de 100 actores en escena, que fueron vistas por unos diez mil espectadores.