La artesanía, otra de las propuestas de "Verano de emociones"

27 de enero de 2015

Artesanos de distintos puntos del país recorren miles de kilómetros con sus creaciones a cuestas para mostrar su destreza.

Artesanos de distintos puntos del país recorren miles de kilómetros con sus creaciones a cuestas para mostrar su destreza en las cinco ciudades donde Presidencia de la Nación organiza “Verano de emociones”, la campaña de actividades artísticas, culturales, científicas y recreativas, de entrada libre y gratuita, que se extiende hasta el 23 de febrero.

El Mercado de Artesanías Tradicionales de la República Argentina (MATRA) es el organismo dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación que integra a estos emprendedores y artesanos, y apoya su labor de diversas maneras: interviene en la organización, la difusión, el financiamiento y la ejecución de los proyectos de desarrollo de la actividad.

Mónica Graciela Peralta viajó desde Villa Artmisqui, en Santiago del Estero, donde nació, hasta San Rafael para sumarse a la Feria de Emprendedores que el MATRA dispuso en el Parque Hipólito Yrigoyen, donde lleva a cabo “Verano de emociones” en suelo mendocino.

“Tengo mi propio emprendimiento, donde hago el hilado de la lana a mano, el teñido en anilinas de colores y con productos del monte donde vivimos, y luego, el tejido”, explica la artesana, de 43 años, quien trabaja con su familia desde los 12.

“Conocí el MATRA cuando, en julio pasado, fui al Festival del Poncho y salí segunda con mi trabajo de teñido en semillas del monte”, cuenta Peralta y agrega: “Ahí me contactaron y, desde entonces, descubrí nuevas formas de trabajo y generé otros proyectos. Conocer a otros colegas o feriantes y otros lugares me sirvió como incentivo para seguir produciendo cosas e ideas”.

Clelia Mamani y Edilberta Sara Puca partieron de Cusi Cusi, Santa Catalina, un pueblo jujeño que está a 4800 metros sobre el nivel del mar, y anduvieron 1800 kilómetros hasta llegar a Mendoza. “Nosotras trabajamos la fibra de llama porque es lo que hacemos de muy pequeñas. Incluso, tenemos el animal desde la cría. Así ayudamos a nuestra familia”, describe Clelia, de 39 años.

Las creadoras jujeñas se dedican a producir todo tipo de prendas con el tejido. “Estamos muy agradecidas con MATRA por habernos dado el espacio para participar y traernos desde tan lejos. Casi tres días hemos tardado en llegar, pero siempre soñamos con viajar y andar con nuestras artesanías. Estas invitaciones por diferentes provincias lejanas son una ayuda muy grande”, afirman.

Como en San Rafael, la Tienda del MATRA es uno de los espacios que miles de turistas se acercan a conocer en los demás puntos donde se vive este “Verano de emociones”: Mar del Plata, Ezeiza, Las Grutas (Río Negro) y San Marcos Sierras (Córdoba).