Homenaje a los poetas víctimas del terrorismo de Estado

30 de marzo de 2015

Se realizó en el Encuentro de la Palabra, con la participación de artistas, funcionarios y familiares de los desaparecidos.

La Red Federal de Poesía, primer festival dedicado al género que formó parte del Encuentro de la Palabra 2015, en Tecnópolis, tuvo un cierre a pura emoción este domingo 29 de marzo con “La palabra nunca”, el homenaje a los poetas que fueron víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar.

En el reconocimiento estuvieron presentes Macarena Gelman (nieta de Juan Gelman), Camilo Juárez (hijo de Quique Juárez), Fernando y Martín Oesterheld (nietos de Héctor Oesterheld), Ángela Urondo (hija de Paco Urondo), Emilia Santoro (hermana de Roberto Santoro), Hebe de Bonafini (Madres de Plaza de Mayo) y Carlos Pisoni (subsecretario de Promoción de Derechos Humanos). También participaron Lula Urondo (nieta de Paco), quien realizó una pintura en vivo; el actor y poeta Miguel Martínez Naón, con la lectura de textos de Oesterheld; y Teófilo Tapia y Orlando Vargas, compañeros de militancia en la Villa 31 del Padre Carlos Mugica.

Se destacó además la presencia del ministro de Educación, Alberto Sileoni, y la diputada Liliana Mazure, entre otros funcionarios, artistas y familiares de los poetas homenajeados.

La iniciativa fue impulsada por el colectivo Poetas Peronistas, conducido por Rodolfo Edwards y Natasha Deligiannis.

“Los escritores que padecieron la violencia de la última dictadura militar debieron cargar no sólo con su desaparición física sino también con su desaparición simbólica. Durante largos años los libros de Juan Gelman, de Roberto Santoro, de Miguel Ángel Bustos o de Paco Urondo estuvieron ausentes en librerías y en bibliotecas. Pero hoy esos versos señeros ya no están crepitando en las hogueras de los dictadores sino que alumbran la esperanza de los jóvenes”, explicó Edwards.

Antes de subir al escenario, Macarena Gelman dijo: “Darnos cita en este lugar, para traer a la memoria a nuestros viejos y leer cosas que escribieron hace tantos años y que tienen tanta vigencia, la verdad que es muy lindo". Luego leyó poemas de su abuelo Juan y de su padre, Marcelo Gelman. Camilo Juárez, por su parte, también eligió leer un poema de Juan Gelman y otro de Paco Urondo.

El guionista de historietas y escritor Héctor Oesterheld, asesinado en 1978, también fue recordado. Su nieto Martín contó que la última vez que lo vio tenía 4 años. “Cuando se lee algo de su obra, que es la parte vital de mi abuelo, me da la sensación que vuelvo a ser un chico nuevamente y estoy sentado al lado de él. Así que estoy muy emocionado por este homenaje”, declaró.

Carlos Pisoni, miembro también de HIJOS, recordó a la poeta Ana María Ponce, que escribía sus versos a escondidas mientras se encontraba detenida en la ESMA. En este sentido, Natasha Deligiannis destacó “el valor de la poesía como un documento histórico”. “En el caso de Ponce, sus poemas son una muestra de que aún encerrada, aún encapuchada, ella tenía vida", agregó.

Otro momento emocionante se vivió cuando Angela Urondo leyó textos de su padre. Y luego presentó a Boris, uno de sus hijos pequeños, para leer un poema de su abuelo. "Porque él tiene un abuelo -dijo-, que no llegó a conocer, pero es suyo. Así que esta es una forma de contarle que los vínculos existen a pesar de la desaparición forzada". Boris se llevó entonces todos los aplausos del público con su lectura.

Para el final, Hebe de Bonafini leyó primero un texto de su hija Alejandra y luego recitó poemas de Pablo Neruda y Humberto Constantini. La titular de Madres de Plaza de Mayo expresó: "Es hermoso este encuentro. Porque en las palabras de estas personas, en sus escritos, está la vida. Y van a seguir estando todos aquellos que dieron su vida por esta patria".

De Bonafini se mostró satisfecha por el homenaje a estos poetas y manifestó: "Yo estoy feliz por ver tantos jóvenes acá, tan contentos, pudiendo disfrutar de esto. Por eso me parece que es tanto lo que tenemos que agradecerles a Néstor y a Cristina... Néstor nos dejó en la mano muchas cosas, y tendríamos que tomarlas”.