Luis Alberto Spinetta y su legado eterno
Luis Alberto Spinetta y su legado eterno

Luis Alberto Spinetta y su legado eterno

Cada 23 de enero se celebra en el país el “Día Nacional del Músico”. La fecha, establecida por la Ley 27.106 en 2015, es en homenaje al nacimiento del gran intérprete y cantautor argentino, quien hoy cumpliría 70 años. Así lo recordamos y homenajeamos.
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El 23 de enero se conmemora en la Argentina el “Día Nacional del Músico”, en homenaje a Luis Alberto Spinetta. La fecha fue declarada el 14 de diciembre de 2014 por un decreto de ley sancionado por la Cámara de Senadores

Considerado uno de los padres del rock argentino, “El Flaco” nació el 23 de enero de 1950 en Buenos Aires. Fue mentor de legendarias bandas como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade y Spinetta y los Socios del Desierto, y autor de grandes canciones como “Rezo por vos”; “Muchacha ojos de papel"; “Todas las hojas son del viento” o “Seguir viviendo sin tu amor”.

En su recuerdo y reconocimiento, el 23 de enero se conmemora en la Argentina el "Día Nacional del Músico". La fecha fue declarada el 14 de diciembre de 2014 por un decreto de ley sancionado por la Cámara de Senadores.

Spinetta pisó fuerte y dejó un legado que trasciende lo artístico. A lo largo de los años y en contextos diferentes puso el cuerpo para acompañar distintas reivindicaciones sociales y defendió como propias demandas de sectores desoídos. Fiel a su estilo y consecuente hasta la médula, su compromiso latió siempre en sus declaraciones y canciones. Dijo presente en las marchas docentes. Con igual compromiso acompañó al Colegio Ecos en la lucha por una mayor seguridad vial, luego del fatídico choque del octubre de 2006 en una ruta de Santa Fe que le costaría la vida a nueve estudiantes y una docente de su comunidad educativa y a los dos ocupantes del vehículo contra el que colisionó el micro. Dijo alguna vez: “me gustaría que mi música ayude a paliar el dolor de los que no pueden”.

Pareció esquivar los mandatos del mercado, las modas, o el “qué dirán”. Su política y sus ideas podían traducirse en el contenido de sus letras. “El Flaco” dejó una marca profunda en el mundo del rock nacional. Y por eso, pero no solo por eso, se convirtió en un referente musical de varias generaciones. Su estilo, su calidad y calidez poética dejaron una impronta única. Entre sus seguidores figuran artistas internacionales y locales. Basta navegar por la inmensidad de Internet para encontrar figuras de renombre de la escena musical, de todos los tiempos y de aquí y de más allá, que han declarado a viva voz su admiración por el músico. Y no solamente personalidades del campo artístico.

Es vox populi que el presidente Alberto Fernández tiene a Spinetta entre sus cantautores favoritos. El primer mandatario eligió dos fotos para poner sobre el escritorio de trabajo que tiene en su despacho de la Casa Rosada. Se trata de dos fotografías que recuerdan instancias de su gestión como Jefe de Gabinete: una de ellas, conversando con el entonces presidente Néstor Kirchner; la otra, durante una visita de Luis Alberto Spinetta a la Casa Rosada en 2005, en el marco de “Música en el Salón Blanco”, ciclo del cual Fernández fue uno de los promotores. Al recibir una estatuilla, el creador de Almendra dijo: “No es un Óscar, es un Néstor”.

Spinetta falleció el 8 de febrero de 2012 a los 62 años. Este enero cumpliría 70 años. Hace unos días, el 15, se cumplieron 50 años del primer disco de Almendra con "Muchacha ojos de papel", "Plegaria para un niño dormido", "Ana no duerme", "Fermín", "Laura va", "Figuración", "Color humano", "A estos hombres tristes" y "Que el viento borró tus manos". Fue el lanzamiento musical para Luis Alberto Spinetta (voz y guitarra), Emilio del Guercio (bajo y voz), Edelmiro Molinari (guitarra y voz) y Rodolfo García (batería).

 

Los grandes trascienden las fronteras, como los clásicos. Y en este caso, también la muerte. La evidencia, la presencia vívida de Spinetta a través de su música, cuya potencia y vigencia es tan fuerte como siempre. Bien vale la pena recordar al hombre que alimentaba al músico, al ser sensible que guió tanta tarareada y enseñó con su ejemplo que las letras de su música fueron letras de su vida. “Cuida al que tenes al lado. Es tu amigo, puede ser tu hermano, tu novia…Lo que sean, pero cuidá. Cuidá la vida”, aparece como reflexión final en uno de los últimos documentales en su homenaje.

Su producción artística y su calidad humana viven en su música, en sus letras y en muchas de las declaraciones que dio a lo largo de su vida.

Spinetta en siete frases

  1. “El talento es el hombre en libertad, nace en cualquier persona que se sienta capaz de volar con sus ideas”.

  2. “La canción ya luchó contra todo lo que pudo haberla detenido hasta llegar. Tiene algo de espermatozoide que atraviesa el alma y también la realidad de uno. Es como un óvulo fecundado por una nueva canción”.

  3. “La voz puede decir una sola nota a la vez, pero la cabeza es polifónica”.

  4. “No soy de esos músicos que viven para estar tocando su instrumento todos los días. Lo que sí, mi música está influida por mi experiencia de vida, eso es innegable. Está amarrada a lo que vivo. Muchas canciones no las puedo volver a cantar por lo que significaron para mí y para no sentir esa emoción dispuesta de otra manera”.

  5. “La gran desventaja para algunos es hacer música por ambición, casi como por obligación, para enriquecerse, o para figurar. A los dos compases sabés qué tipo de trabajo y artista estás oyendo, y ante quién se agacha y para qué”.

  6. “Todo gigante muere cansado de que lo observen desde afuera”.

  7. “En algunos momentos pareciera que el rock tiene la clave para allanar los problemas que nos aquejan, pero en general todo se ha envilecido por los artistas con deseo de enriquecerse y figurar. El ego se ha impuesto sobre el talento. Los músicos de rock que hacen música estúpida se llenan de dinero, mientras que los poetas y artistas valiosos llevan una vida bastante dura”.

Se ha escrito muchísimo sobre Spinetta y su obra. Libros, revistas, documentales. No necesitó nunca sostener un cartel para defender una idea o gritar a los cuatro vientos su defensa de la escuela pública, por ejemplo. Su presencia era compromiso y su compromiso presencia.

Acompañó el ayuno de los docentes que luchaban por defender la escuela pública; estuvo al lado de la comunidad educativa del Colegio Ecos en la lucha por una mayor seguridad vial; caminó las calles del barrio porteño de Villa Urquiza como un vecino más, y aportó generosidad y solidaridad cada vez que alguna causa lo requirió.

Spinetta y su faceta social

1. La causa docente

En el '97, “El Flaco” se puso el guardapolvo blanco para respaldar a los maestros que hacían ayuno frente al Congreso durante el gobierno de Carlos S. Menem. En el marco de la histórica huelga docente que se extendió durante 1.003, el músico declaró: “Hay que ser maestro en serio para vivir todas estas odiseas por la falta de visión de futuro de las autoridades”. Con un cartel colgado al cuello que rezaba “hoy somos todos docentes”, agregó: “Honestamente yo no soy nadie, pero ahora soy un montón, porque soy todos ustedes y me encanta estar así, como si fuera un grano de arena más en un inmenso material de una solidez muy grande que son los maestros. Y solamente con la intención y con mi corazón de impulsar aún más esta idea que va a beneficiar todos”.

2. Su acompañamiento al Colegio Ecos

El 19 de octubre de 2006 Spinetta dedicó un recital, en el Teatro Colón de Buenos Aires, a los nueve jóvenes y la profesora del Colegio Ecos que habían fallecido días atrás en un accidente de tránsito. Desde el minuto cero acompañó a la comunidad educativa del Ecos en la lucha por una mayor seguridad vial, que ellos emprendieron luego del choque en una ruta de Santa Fe.

En octubre de 2009, en el tercer aniversario de la tragedia, a la que llamaba el “Cromagnon de los viajes de Egresados”, reflexionó: “Respeten a la vida. Grábense eso. Es muy importante que esto que están viendo y escuchando hoy le sirva a cada uno de ustedes cada vez que están decidiendo quién maneja y cada vez que están pensando en consumir alcohol. Si me prometen que van a tener en cuenta lo que les estoy diciendo, me voy a ir de acá contento”. Dos años más tarde, en diciembre de 2011, en la carta pública donde confirmó su enfermedad, destacó: “Pertenezco a Conduciendo a Conciencia y les recuerdo que, ahora en las fiestas, si van a conducir no deben beber”.


 

 

3. Un vecino simple, solidario, y amante de las medialunas de “Bill Evans”

No muchos saben que además de músico, cantante y poeta “El Flaco” fue un vecino destacado de Villa Urquiza durante más de 20 años. Tal vez ese sea el motivo por el cual la gente eligió su nombre para bautizar el paso bajo nivel de la Avenida Congreso y Tronador, bajo las vías del Ferrocarril Mitre.

La identificación de Spinetta con el barrio ha sido muy fuerte. Primero vivió en Miller y Manuela Pedraza, cerca del boulevard Roberto Goyeneche. Más tarde se mudó a Iberá al 5000, donde además instaló su estudio de grabación “La Diosa Salvaje”, título de uno de los temas grabados con Jade.

Sus vecinos lo señalan como una persona solidaria. Fue uno de los impulsores de la recuperación del Cine Teatro 25 de Mayo, en la avenida Triunvirato al 4400. Se dice, además, que colaboraba con un instituto para la recuperación de enfermos mentales que estaba ubicado frente a su casa.

Fue un cliente fiel de la panadería La Paz, donde compraba el pan y las medialunas. Bautizó a su dueño como “el Bill Evans de los panaderos”.

4. Una canción, de tantas, que muestra a las claras su profunda y temprana sensibilidad: “Barro tal vez”

Compuesta por “El Flaco” en 1963, cuando tenía tan solo 13 años, e incluida en el álbum Kamikaze de 1982.

Si no canto lo que siento
Me voy a morir por dentro
He de gritarle a los vientos hasta reventar
Aunque solo quede tiempo en mi lugar.


Si quiero me toco el alma
Pues mi carne ya no es nada.


He de fusionar mi resto con el despertar
Aunque se pudra mi boca por callar.


Ya lo estoy queriendo
Ya lo estoy volviendo canción
Barro tal vez.


Esta es mi corteza donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar
es que esta es mi corteza donde el hacha golpeara
donde el río secará para callar.
Ya me apuran los momentos,
ya mi siembra es un lamento.


Mi cerebro escupe al final del historial
el comienzo que tal vez emprenderá.


Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.


He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.


Ya lo estoy queriendo
ya lo estoy volviendo canción
Barro tal vez.


Y esta es mi corteza donde el hacha golpeará
donde el río secara para callar
es que esta es mi corteza donde el hacha golpeara
donde el río secara para callar.