Albert Camus. Un extranjero en Buenos Aires
Albert Camus. Un extranjero en Buenos Aires

Albert Camus. Un extranjero en Buenos Aires

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A 70 años de su viaje a la Argentina, la Biblioteca Nacional Mariano Moreno homenajea al escritor francés, cuya obra literaria y filosófica humanista influyó en el campo intelectual, de los años 50 y 60 en el país
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Albert Camus. Un extranjero en Buenos Aires
A 70 años de su viaje a la Argentina, la Biblioteca Nacional Mariano Moreno homenajea al escritor francés, cuya obra literaria y filosófica humanista influyó en el campo intelectual, de los años 50 y 60 en el país

“El corredor que rodea mi casa es como la cubierta de un barco, un barco que navega en todos los verdores de la tierra. Yo iba y venía por esa cubierta dictando. José Bianco escribía a máquina. Era verano. Acababa de leer —de descubrir con entusiasmo— Calígula, obra de un desconocido. Pero ya me parecía conocerlo y lo estaba traduciendo. Así me encontré con Albert Camus en Mar del Plata, hasta donde nunca tendría tiempo él de llegar, físicamente”, recordó una vez Victoria Ocampo, sobre sus primeras impresiones acerca del escritor francés, durante el verano de 1946. Sin embargo, se encontraron varias veces ese mismo año, en Nueva York, antes de su fugaz visita a la Argentina.

Si bien Camus nunca expresó en su diario de viaje aquellos encuentros con la editora de la revista Sur, tampoco su gran biógrafo, Olivier Todd, dedicó algunas líneas sobre su paso por Villa Ocampo: la mansión de San Isidro donde Victoria le ofreció hospedaje. No obstante, ambos forjaron una amistad que bien se expone en la correspondencia que mantuvieron entre 1946 y 1959.

El escritor

Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1957, Camus fue uno de los escritores franceses más celebrados del siglo XX. De origen argelino, nació el 7 de noviembre de 1913. Obras como El extranjero (1942), El malentendido (1944), La peste (1947) y textos ensayísticos y de no ficción, como Bodas (1938) y El mito de Sísifo (1942), en el cual plantea su filosofía absurdista, lo convirtieron en una de las referencias literarias más destacadas.

El absurdo fue uno de los grandes temas abordados por el autor. Se trata de la pugna entre la búsqueda de sentido que puede tener la vida humana y la inexistencia de ese mismo sentido. Camus insiste, a pesar de la condena a muerte que pesa sobre toda persona, en el tipo de actitud adoptada: enfrentar tal condición y fortalecernos de la experiencia, y no abandonarnos en el sinsentido aparente.

Novelista, dramaturgo, periodista y filósofo, su rol de escritor comprometido fue más que un estilo de vida. Según los especialistas de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno,

“Su trabajo en la prensa tanto en Argelia como en Francia ‒durante la ocupación nazi‒ puso de manifiesto un compromiso político cabal y permanente. Sin embargo, fue un intelectual de izquierdas incómodo: en plena Guerra Fría, cuestionó y denunció los crímenes del estalinismo y reflexionó negativamente sobre las revoluciones y el ideario comunista en El hombre rebelde (1951). De esta forma polemizó con Sartre y con gran parte del arco intelectual francés”.

Camus había sido un gran amigo del filósofo francés Jean-Paul Sartre, padre del existencialismo, pero se distanció por profundas cuestiones ideológicas e intelectuales. Si bien padeció tuberculosis casi toda su vida, murió a los 46 años por un accidente automovilístico, en la localidad de Villeblevin de Borgoña (Francia).

París - Buenos Aires

El 12 de agosto de 1949, enviado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia por cuestiones diplomáticas, Albert Camus llegó a Buenos Aires. En ese momento, ya era un escritor y filósofo renombrado en Francia. Su plan era brindar una serie de conferencias en Argentina, aprovechando la visita, pero en junio de 1949, la representación de su obra, El malentendido, había sido censurada. Camus abandonó el país, sin dar ninguna de las charlas programadas. No obstante, Victoria Ocampo y su equipo editorial continuaron con la difusión de su producción literaria. Ella misma fue una de sus traductoras, al igual que Julio Cortázar y Aurora Bernárdez.

La muestra

Una de las joyitas que se presentan en la exposición de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno es el manuscrito de la primera versión de La peste, escrita entre 1942 y 1944. Se trata de una página de la novela -préstamo de la Biblioteca Nacional de Francia- en la que Camus cuenta las peripecias de los protagonistas, cuando la ciudad es azotada por una plaga y las catástrofres que conlleva. A partir de ahí, se expone cómo los hombre y mujeres enfrentan la idea del absurdo, en relación con la vida, la muerte, los sentidos que se intentan encontrar en un universo que responde de otro modo. Allí Camus desarrolla parte de su pensamiento absurdista.

También se exhiben otras páginas manuscritas, pertenecientes a Bodas (1938), Los justos (1950) La caída (1956), El mito de Sísifo (1942) y artículos de Verano (1954), como “Retorno a Tipasa”, escrito en 1947. Mediante estas, puede observarse elecciones de palabras, cambios de ideas, agregados y omisiones que, tal vez, agrandan e iluminan el mundo del escritor en su proceso creativo.

Por otra parte, se exponen distintas fotografías: desde la infancia de Camus hasta los encuentros más emblemáticos de su círculo intelectual. Entre ellas, se encuentra la única foto que existe de su visita a Sudamérica, en la que se lo ve posando frente al Cristo Redentor, en la ciudad brasileña de Río de Janeiro. También, aquella cuando el escritor tenía 24 años, en 1937, y estaba caracterizando a Olivier le Daim para la obra Gringoire, de Théodore Banville, con la compañía de Radio Alger. Otras de las piezas expuestas son cartas editoriales y contratos de traducción sobre algunas de sus obras. Se exponen los intereses de publicación no solo por parte del autor, sino de la emblemática editorial francesa Gallimard, y otras grandes argentinas como Emecé y Sudamericana. Hay, en una de ellas, un pedido de resarcimiento por parte de Sur hacia Aguilar por la publicación de las Obras completas de Camus, cuyos derechos todavía pertenecían a la editorial de Victoria Ocampo.

En relación con las traducciones, hay que destacar la dedicación de Camus por revisar cada una de ellas. El autor manejaba muy bien el español y jamás autorizaba la traducción de ninguno de sus libros (ni la representación de sus obras teatrales), hasta no revisarlas personalmente. Libros, ejemplares dedicados, videos, revistas, adaptaciones y críticas del escritor completan esta muestra, curada por Tomás Schuliaquer, perteneciente al equipo de Investigación de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

Ilustraciones, en la Plaza del Lector Rayuela

Se exhibe allí Tres interpretaciones ilustradas de El extranjero, cuyas imágenes muestran algunas de las escenas más famosas de la novela de Camus. Los ilustradores Jacques Ferrandez, Julián Aron y José Muñoz son quienes realizaron tres modos distintos de ver a Meursault: el gran protagonista del libro.

Albert Camus. Un extranjero en Buenos Aires

¿Cuándo? De lunes a viernes de 9 a 21 // sábados y domingos, de 12 a 19.

¿Dónde? En la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. En las salas Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo y en la Plaza del Lector Rayuela.