Talleres comunitarios y homenaje a la tradición: así fue el cierre del encuentro de museos en Córdoba

14 de septiembre de 2016

“Desafíos de la cultura colaborativa en museos” terminó con una jornada en el Museo Estancia Jesuítica de Alta Gracia

Telar, cocina, carpintería, danza o música en comunidad, pero no solo en comunidad con los otros de hoy, sino con los antepasados: un pasamanos cultural que intenta rescatar identidad desde la historia para que no se la pierda el futuro. Eso ocurrió en el parque del Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia, el día de cierre del encuentro “Desafíos de la cultura colaborativa en museos”: los talleres que se dictan durante todo el año en las escuelas rurales y alejadas fueron representados bajo los árboles del jardín.

Las comunidades jesuíticas que llegaron al continente a principios del siglo XVII -y que construyeron estancias que hoy son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO-, dejaron un enorme legado cultural cuyas costumbres, tradiciones y oficios se están perdiendo con la urbanización y la migración desde las zonas serranas a los pueblos y ciudades. Este proyecto le rema en contra a esa realidad desde todas las disciplinas. Por ejemplo, en el taller de cocina se trabaja -y se trabajó durante el cierre del encuentro, a modo expositivo-, sobre la recuperación de recetas históricas de las comunidades. Además, la actividad se hizo en la biblioteca que crearon el Museo y las comunidades con el propósito de documentar las historias transmitidas oralmente, y también con el fin de facilitar el acceso a la literatura regional y universal.

“Cuando doy el taller en la escuela me impresiona ver que los niños serranos ya tienen incorporada una esencia natural para estos oficios. Solamente hay que incentivarlos, para que esto tenga continuidad y no se corte la cadena”, dice Miguel Céliz, a cargo del taller de carpintería con recursos naturales. Al lado, Ermelinda Molina, lugareña de Loma Alta, coordina el taller de telar criollo donde se realiza hilado, teñido y tejido de productos tradicionales. Habla desde una estructura enorme en el jardín que parece un juego de plaza para chicos, pero es un aparato para tejer: tiene pedales, andamios, un asiento, y agujeritos por donde pasan las lanas. A medida que pedalea va componiendo la trama. “Es importante transmitir las distintas técnicas del telar, porque hablan de nuestra identidad, y eso cuenta de dónde venimos.”, opina del otro lado de la urdimbre. Al fondo, otro grupo trabaja con el diccionario que se armó en las escuelas rurales para documentar la flora y la fauna autóctona en el taller “Problemática socio ambiental”.

En el museo también se oye música, pero para descubrirla hay que salir del parque. En un salón hecho de piedras de hace cuatro siglos se está bailando una danza típica de la comunidad Golpe de Agua, que -explica Mariano Giosa, del área educativa del Museo- ante el cierre de su única escuela por falta de matrícula armó el “Fortín Atahualpa Yupanqui” para reemplazar ese lugar de encuentro. En otra sala suena la orquesta “Hilvanando Generaciones”, que funciona desde el año 2014 en diferentes comunidades rurales con la intención de crear canciones que cuenten la historia del lugar, de narrar la situación actual y de mantener vivo el Patrimonio local y universal de la música.

Pero esta jornada en el Museo Estancias Jesuíticas de Alta Gracia fue solamente el cierre, en el que además estuvo presente el Ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto. Los dos primeros días se desarrollaron en el auditorio y los jardines del Museo Superior de Bellas Artes Evita - Palacio Ferreya. Durante todo el encuentro se reflexionó junto a más de noventa representantes de Museos Nacionales de todo el país, y museos e instituciones culturales de Córdoba, Buenos Aires y España. La acción formó parte del Programa Formación y Redes, impulsado por la Dirección Nacional de Museos en el marco de su Plan de Fortalecimiento de Museos.

El encuentro estuvo organizado por la Dirección Nacional de Museos, en colaboración con el Museo Nacional Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers y el Museo Superior de Bellas Artes Evita - Palacio Ferreyra, y contó con el apoyo de la Agencia Córdoba Cultura, el Programa de Cooperación Española Cultura/Buenos Aires y Centro Cultural de España en Córdoba.

El debate continúa: los grupos de discusión, que trabajaron en torno al documento MUSEOs/COMUNIDADes/FUTUROs -que propone la construcción colectiva de una futura política nacional de museos- coinciden en que estos espacios deben ser incómodos, controversiales y cuestionadores, e interpelar a los visitantes.  Misión cumplida para el cierre de una jornada donde las divisiones entre visitante y museo, educador y lugareño, tallerista y alumno se diluyen, y la idea de museo se despega de la de vitrina del pasado, acercándose a la de movimiento, identidad, integración y futuro.