Presente y futuro de la industria de los videojuegos

04 de julio de 2015

Representantes del sector debatieron sobre la temática en una nueva jornada del MICA Produce Centro

Charlas, debates, encuentros y capacitaciones sobre el desarrollo de los videojuegos se propiciaron en el MICA Produce Centro, que el Ministerio de Cultura de la Nación realiza, a través de la Dirección Nacional de Industrias Culturales, hasta el 4 de julio en Rosario, Santa Fe.

En esas instancias, se planteó que, en los últimos años, la industria nacional del videojuego ha tenido que adaptarse a nuevos soportes, como internet o los dispositivos móviles, y que empezó a manifestarse un cambio sustancial en su producción y circulación.

Según Alejandro Iparraguirre, coordinador del sector videojuegos del MICA, en estos años, varias empresas argentinas que solo brindaban servicios de desarrollo de videojuegos para terceros comenzaron a crear juegos con propiedad intelectual. Así, se formalizaron 15 comunidades de videogamers en Jujuy, Chaco, Corrientes, Tucumán, Entre Ríos, Santa Fe, San Juan, Córdoba, Mendoza y Buenos Aires.

“Ante el auge de productores, se volvió necesario crear redes de comunicación, generar debates sobre la comercialización, la adaptación a las tendencias de un mercado altamente competitivo, la creación de estatutos jurídicos y el testeo de proyectos independientes”, explicó Iparraguirre.

En esta línea, uno de los talleres realizados en el MICA Produce Centro abordó los desafíos de la creación independiente de videojuegos en la Argentina. “Hay que ponerse muchos sombreros”, metaforizó el especialista Juan Pablo Chandías. “Cuando uno desarrolla videojuegos de manera independiente, tiene que cumplir muchos roles; hay que producir, organizar, conocer de marketing y comercialización, crear blogs, ir a charlas y convenciones. Para crecer, es fundamental capacitarse, conocer gente y establecer redes”, detalló.

Por otra parte, el desarrollador Alejandro Scrivano –fundador de la agencia de Marketing Digital para Videojuegos LatinSeo (Empleo Social Media y Gamedia) y especialista en estrategias digitales– apuntó a la responsabilidad social de los videojuegos. “Tenemos que pensar cuál es el impacto que tendrá en los usuarios eso que estamos creando”. Para Scrivano, los videojuegos pueden tener múltiples finalidades y usos sociales. Desde su perspectiva, es fundamental comunicar claramente los tipos de usos que proponen los juegos.

“Es necesario tomar conciencia de que, por ejemplo, un juego en el que se simula dispararle a un nene en la cabeza no es para chicos, que no pueden jugarlo. Y hay que saber comunicarlo para que eso no suceda o proponer alternativas de juego no violentas”, observó el especialista.

Según Scrivano, son cada vez más los usos que proponen los videojuegos. “Hace rato que se está trabajando con videojuegos en la educación y también en su uso terapéutico. Por ejemplo, con un juego de realidad virtual, una persona que nunca caminó en su vida puede ponerse un casco y percibir cómo hacerlo”, comentó y concluyó: “Todavía queda mucho por hacer. Continuamos trabajando; nos preparamos para seguir creciendo”.