Pre MICA Patagonia: “Hoy, más que nunca, no nos quedemos sin filmar”

09 de diciembre de 2012

La actriz y directora Ana Katz brindó una clínica de realización integral.

Como cierre de las actividades propuestas por el Sector Audiovisual durante el Pre MICA (Mercado de Industrias Culturales Argentinas) de la Región Patagonia, que incluyó clases magistrales con el guionista Juan Bautista Stagnaro y la sonidista Jésica Suárez, la actriz y directora Ana Katz brindó una clínica de realización integral, que abarcó distintos aspectos del desarrollo de una obra cinematográfica.

Para trabajar a lo largo de este encuentro, se realizó una selección entre el material enviado previamente por los participantes de la capacitación, que fueron leídos y analizados por Katz, quien realizó interesantes y comprometidas devoluciones en el encuentro con sus autores.

“Me interesa mucho la posibilidad de compartir estos trabajos, para poder conversar y que ese diálogo nos abra posibles preguntas, dudas e intercambios”, introdujo.

En un enriquecedor diálogo con cada uno de los participantes del seminario, y con el resto del público presente, Katz se mostró muy entusiasmada de poder compartir este intercambio de conocimientos, opiniones y experiencias.

“Hoy hay mucha gente que hace cosas, que filma, que se mantiene activa. Me parece fundamental que entonces, más que nunca, no nos quedemos sin filmar. Es algo que hoy por hoy, con la democratización de los dispositivos tecnológicos de filmación y sonido, no nos lo podemos permitir”, afirmó.

“Cuando uno tiene un proyecto que quiere llevar adelante, a veces es útil comenzar por regirse por algunos patrones externos, como los peach, que es un discurso de unos diez minutos en el que uno hace una especie de sobrevuelo del proyecto, donde describe y expone la sinopsis, el tema, el objetivo, la propuesta estética y las motivaciones. Es algo muy vigente hoy en todo tipo de encuentros, y es muy útil a la hora de buscar financiamiento para un proyecto, porque deja en evidencia cuán clara tiene uno la película que quiere hacer”, aconsejó.

“Es fundamental expresar de manera concreta qué imágenes la película va a mostrar. En este proceso, probablemente, para clarificar, es necesario achicar, no tener demasiados ejes. Desechar es de las cosas más difíciles que tiene un proyecto cinematográfico. Pero también resulta algo muy liberador, especialmente cuando se encuentran los puntos fuertes, que necesariamente requieren de espacio para desarrollarse libremente. Se convierte, entonces, en un destruir, deshacer o descartar, para construir y progresar”.

La actriz y realizadora exhibió, además, algunos fragmentos de películas, complementando así sus contribuciones, con material “que pienso que dialogan de alguna manera con determinadas cuestiones que veo desarrolladas en los proyectos”.

En relación a determinados rasgos distintivos de los trabajos recibidos, que quizás podrían pensarse como algunas cuestiones características de una región, comentó: “En los proyectos vi una presente muy poco anodina de la naturaleza; como si la naturaleza tuviera algo para contar en sus historias”. “Lo que veo, además, en la mayoría, es una intención de querer profundizar en varios personajes a la vez, algo que me resulta muy interesante pero que creo que a la vez impone cierta exigencia”, agregó.

Luego de repasar detenidamente cada propuesta, Katz concluyó: “Finalmente, la película es una célula, es algo autónomo, que tiene una fuerza propia y singular, por fuera del propio director o guionista. Lo importante es trabajar para llegar a la esencia misma del proyecto, y que eso les permita poder mejorarlo y finalmente realizarlo. El cine es imagen y es sonido, y en definitiva todo queda en eso”.

Ana Katz es egresada de la Universidad del Cine, y ha dirigido las películas “El juego de la silla” (2002), “Una novia errante” (2006) y “Los Marziano” (2011), además de varios cortometrajes como “El fotógrafo”, “Despedida” y “Merengue”.