¿Por qué el 29 de julio es el Día de la Cultura Nacional?

29 de julio de 2016

Mario Goloboff, director del Museo Casa de Ricardo Rojas, nos cuenta por qué lo conmemoramos el 29 de julio

La casa de la calle Charcas 2837 fue el hogar del destacado educador y hombre de letras, Ricardo Rojas, desde 1929 hasta su muerte en 1957. Luego, la casa y todo su patrimonio material e intelectual fueron transferidas al Estado por su viuda, Julieta Quinteros de Rojas, según el deseo de Rojas de donarla para museo y biblioteca.

 Además de su curiosa y distinguida arquitectura, el Museo Casa de Ricardo Rojas-Instituto de Investigaciones abraza un patrimonio diverso y preciado: muebles, obras de arte, piezas arqueológicas, objetos personales y reliquias. La biblioteca, constituida por más de 25.000 volúmenes, es singular y rica en literaturas argentina, hispanoamericana y española. El archivo, por su parte, está compuesto por 100.000 documentos: la versión manuscrita de sus libros, pruebas de imprenta, obras inéditas, fotografías y un amplio epistolario que, en su conjunto, reflejan y testimonian la primera mitad del siglo XX.

Mario Goloboff, escritor, docente universitario y actual director del Museo Casa de Ricardo Rojas, explica quién es este intelectual por el cual el 29 de julio se conmemora el Día de la Cultura Nacional.

¿Quién fue Ricardo Rojas?

–Fue un maestro de literatura, fundador de institutos, universidades y rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Además, fue el creador de la primera cátedra de Literatura Argentina que existió en una universidad nacional y creador también de un instituto de literatura argentina que aún perdura en la Facultad de Filosofía de la UBA. Además de ser el autor de Historia de la literatura argentina, organizó géneros, si es que no los inventó, como el género gauchesco, porque lo sistematizó y revalorizó. Ricardo Rojas fue uno de los críticos académicos que intervino en la recuperación del Martín Fierro para la literatura nacional; un libro considerado de segunda o tercera categoría para la gente de su época. José Hernández murió sin saber que había escrito una obra maestra.

En 1982, 25 años después de la muerte de Ricardo Rojas, un decreto presidencial instituyó esta fecha en su conmemoración. ¿Cuál diría que es el principal legado de Rojas en tanto personalidad de nuestra cultura?

–Creo que su legado es amplio, porque él trabajó diversos campos y no solo la literatura. En 1909 fue enviado por el gobierno a estudiar los sistemas educativos de Europa. De ahí su libro La Restauración Nacionalista (1909), que es un informe del estado de la educación pública en algunos países de Europa, y lo que debía ser aquí. Rojas es uno de los sembradores de la pedagogía. Poseía un pensamiento bastante propio y original sobre lo que tenía que ser la educación estatal nacional, pública, en la Argentina. Algunas de sus obras también abordan lo que hoy se llaman “pueblos originarios”, en tanto consideraciones teóricas sobre el origen de nuestra población. Revalorizó las lenguas amerindias, precolombinas y aquellas civilizaciones. Rojas fue un hombre con un pensamiento democrático y nacionalista.

Sus aportes lo reflejan como un hombre de espíritu federal.

–Sí, y creo que está bien elegida su figura para conmemorar el Día de la Cultura Nacional, dado que se trata de una de las personalidades más representativas de nuestra cultura. Un hombre con una cultura diversa, del interior, nacido en Tucumán, criado en Santiago del Estero; por ahí le viene también su afección a lo que él llamaba quichua, y a la cultura amerindia que habitó esa zona. Probablemente sea la literatura lo fundamental de su actividad y su preocupación, pero también se dedicó a la política de maneras muy diversas. Tuvo la audacia de afiliarse al partido radical una vez producido el golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930. Tiene una gama de actuaciones que lo dejan muy bien en la historia. Producida la Revolución Libertadora, lo nombran embajador en Perú, cargo que no llegó a asumir porque muere el 29 de julio de 1957.

¿Cuál es su rincón preferido de la Casa de Rojas?

–La biblioteca y su archivo. Su biblioteca está en la planta baja y es una de las más importantes colecciones de Latinoamérica, donde los libros están dispuestos en vitrinas de vidrio, bordeadas por un mural inspirado en el arte prehispánico. Este Museo tiene una particularidad: es un museo, pero es también un instituto de investigación, conocido en la Argentina y en el exterior. Permanentemente recibimos visitas de investigadores de Estados Unidos, Canadá, América Latina y Europa.

¿Una obra de Ricardo Rojas?
–Elegiría varios de sus trabajos, algunos de interpretación o descripción, que son un gran aporte. Pero si tuviese que elegir una de sus obras, sin duda sería Historia de la literatura argentina, el primer intento de sistematización de una historia argentina.