Pasado y presente del pensamiento sarmientino: un análisis desde San Juan

29 de mayo de 2015

Ese fue el foco de debate en la tercera mesa de los Foros por una Nueva Independencia

El legado de Sarmiento visto en perspectiva histórica y territorial fue el tema de análisis el viernes 29 de mayo de la tercera mesa de los Foros por una Nueva Independencia en Cuyo, que organiza el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, y concluyen hoy en San Juan.

"Diálogos cuyanos. Pensar la Argentina desde Cuyo y los legados de Sarmiento. Encrucijadas y desafíos para el desarrollo económico" fue el título del debate celebrado en el Centro de Convenciones de la capital provincial, que reunió a la directora nacional de Patrimonio y Museos, Araceli Bellotta; el sociólogo Roberto Follari; el historiador Edgardo Mendoza, y la escritora y periodista mendocina Patricia Slukich, con la moderación de Claudia Ciani.

Bellotta comenzó su presentación agradeciendo que espacios como el que propone el foro "terminen con el revisionismo anacrónico que repite argumentos de las décadas del 40 y 50". "Era tiempo de abordar a Sarmiento con seriedad y honestidad intelectual", afirmó la funcionaria, quien recordó que se adentró en el estudio del sanjuanino “con un montón de prejuicios”. "Vengo de una formación revisionista, lo cual significó un ejercicio intelectual importante porque me enseñó a darme cuenta de que cuando mi hipótesis fallaba tenía que cambiar de hipótesis y continuar el trabajo con seriedad", explicó.

Para Bellotta, "el problema con Sarmiento han sido las fuerzas reaccionarias que se han apropiado de él”. “Los que transitamos el pensamiento nacional y popular los hemos dejado hacerlo, y nos estamos perdiendo un personaje de la historia que fue un visionario y un gran hacedor, que nos dejó como legado su mirada y su gran capacidad de hacer".

Puesta a pensar en un Sarmiento actual, la directora nacional de Patrimonio y Museos sostuvo: "Lo imagino siguiendo muy de cerca el tema de las comunicaciones, para él fue un asunto central; también lo imagino preocupado por el medio ambiente y la ecología".

Mendoza, en tanto, rescató al político que luchó contra la desigualdad. "En aquella época, los esclavos eran la columna vertebral de la economía; y hubo dos faros en la lucha contra la esclavitud: San Martín y Sarmiento". "Él pensaba que los esclavos eran iguales a todos, no tenía plata para comprarlos, tampoco por ideología lo hubiese hecho", agregó.

Follari, por su parte, se centró en la impronta que el sanjuanino dejó en Cuyo. “Pensar en su legado aquí lleva a pensar en una región gringa, con una inmigración muy marcada y no tan tardía como la de la Patagonia". Agregó al respecto que la inmigración “no fue espontánea, sino publicitada y promovida por las embajadas argentinas".

El sociólogo subrayó claroscuros en la obra de Sarmiento y dijo: "Las cosas buenas que hizo son a la vez malas; por ejemplo, la escuela sarmientista fue expulsora de la clase popular, pero, al mismo tiempo, produjo una cultura letrada".

Slukich, por último, analizó los medios de comunicación en Cuyo. "Hoy los medios funcionan de una forma muy alterada en nuestras regiones, desfiguran las costumbres, mientras que el gran desarrollo cultural, producido por muchas políticas nacionales, no está visibilizado".

"Ya no importa la veracidad, sino la instantaneidad", opinó la periodista y concluyó con una reflexión: "No es en los diarios donde vamos a encontrar las respuestas, sino en nosotros mismos".