Parodi y González lanzaron la Biblioteca Digital Trapalanda

13 de agosto de 2014

El sitio contiene seis mil registros de libros antiguos, manuscritos, exlibris, mapas, revistas, audios y fotos para visualizar o descargar.

La ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi, y el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, presentaron el miércoles 13 de agosto el nuevo sitio web de la biblioteca, que incluye como novedad central la puesta en línea de Trapalanda, la biblioteca digital de la institución, una plataforma innovadora que cuenta, al día de hoy, con seis mil obras digitalizadas –libros antiguos, revistas, periódicos, manuscritos, fotografías, partituras, mapas, audios, producciones audiovisuales y registros de actividades culturales–, que el lector remoto puede consultar en línea o descargar desde el celular, la tablet o la computadora.

“Cada vez me gusta más venir a esta casa; me hallo aquí”, confesó Parodi al comenzar su discurso. “Frente al desafío extraordinario que representa el mundo digital, la Biblioteca Nacional nos regala la Biblioteca Digital Trapalanda, nos regala sus tesoros concentrados en este sitio que involucra el trabajo de mucha gente. Destaco el hermoso nombre del proyecto, ciudad mítica y buscada. Hoy las utopías son las cosas que no hicimos, pero que vamos a hacer”, aseguró la ministra y agregó sobre el final: “La Biblioteca Nacional da siempre que hablar de nosotros mismos y también da que pensar. Trapalanda guarda los tesoros del país profundo que somos y que queremos seguir siendo”.

“Este es un momento fundamental de la Biblioteca Nacional y de su historia contemporánea”, contextualizó González. “Durante mucho tiempo se reclamó el pasaje al mundo digital, y lo estamos haciendo de manera que los legados que contiene esta Biblioteca y todos sus tesoros bibliotecológicos estén en condiciones de ser difundidos de una manera más amplia y capaz de alcanzar a todos los que quieran consultarlos de manera no presencial, lo que hoy caracteriza la vitalidad de las bibliotecas del mundo”, explicó el director de la institución sobre el sentido de esta iniciativa, que es fruto de “un trabajo colectivo que involucró a los directores de áreas, a los trabajadores de la Biblioteca, a los sindicatos”, enumeró.

Del acto –en el que los responsables de desarrollar el proyecto navegaron el sitio web de Trapalanda– también participaron la subdirectora de la Biblioteca, Elsa Barber; el director de Cultura de la institución, Ezequiel Grimson; y María Pia López, directora del Museo del Libro y de la Lengua, que ahora tiene un espacio virtual exclusivo dentro del nuevo sitio de la Biblioteca Nacional.

El nuevo sitio web de la Biblioteca Nacional organiza, en una misma estructura integrada e interrelacionada, y de navegación ágil, los distintos fondos bibliotecológicos para universalizar su acceso a los visitantes y lectores remotos. Fruto de un trabajo colectivo en el que intervienen las diferentes salas de la institución, la Biblioteca Digital Trapalanda es una de las principales innovaciones de este sitio renovado.

Esta primera etapa pone a disposición del público más de seis mil ítems de materiales diversos: archivo audiovisual, archivo sonoro, documentos fundacionales, exlibris, folletos, fotografías, libros, manuscritos, mapas, materiales gráficos, música impresa y manuscrita, periódicos, publicaciones de la Biblioteca Nacional y revistas. Pero esto es solo el comienzo: se prevé que, a fines de 2014, el volumen de material en línea alcance los diez mil ítems.

El proceso de digitalización de materiales institucionales comenzó en 2011, en tanto que la carga de información se inició un año y medio atrás. Cada registro está acompañado de información contextual, ingresada por las distintas áreas. El antecedente directo de esta iniciativa es la Biblioteca Virtual, que reunía alrededor de mil registros.

Elegido por las grandes bibliotecas virtuales del mundo, el software libre Dispace es el repositorio digital utilizado en Trapalanda, al que se le agregaron funcionalidades específicas para visualizar las piezas, que también pueden descargarse desde cualquier dispositivo digital, como celulares, tablets o computadoras.

Entre los materiales destacados a los que la plataforma virtual Trapalanda permite el acceso para su consulta figuran los veintiún incunables que custodia la Biblioteca Nacional. También se incluyen en ella colecciones de libros antiguos, fechados entre 1500 y 1700. Se trata de materiales que, hasta el momento, estaban reservados solo a los investigadores, quienes cuentan con la acreditación necesaria para ingresar en la Sala de Tesoros.

Integrado en el mismo sistema que la Biblioteca Digital Trapalanda, el catálogo de la Biblioteca Nacional en línea también fue modernizado el último año, a fin de unificar los materiales disponibles en el universo virtual.


La Biblioteca Digital Trapalanda, por dentro
El menú de los alrededor de seis mil materiales digitalizados que están en línea desde hoy incluye los siguientes tipos de colecciones:

-Libros: destacan las publicaciones antiguas y los veintiún incunables.

-Archivo audiovisual: registros de aquello que aconteció en los dos edificios de la Biblioteca Nacional, sin estar destinado a la conservación (una mesa redonda, un concierto, una conferencia) como registros producidos especialmente para el archivo (testimonios, entrevistas). Aunque lacunar y arbitrario, este conjunto conforman el reservorio de una memoria común referida a los hechos contemporáneos.

-Archivo sonoro: registros de los principales conciertos, conferencias, presentaciones, homenajes, jornadas y demás acontecimientos que se realizaron en los últimos años, en diversos espacios de la Biblioteca Nacional.

-Documentos fundacionales: bandos, avisos oficiales, edictos, mandatos; comunicados a la colectividad por orden superior, que abarcan diversos períodos: la época colonial, las invasiones inglesas, la conquista y reconquista del Río de la Plata, y los períodos previos a la Independencia.

-Exlibris: la colección de ex libris más importante de América. Fue donada en 1979 por los herederos de María Magdalena Otamendi de López Olaciregui, coleccionista y fundadora de la sociedad argentina de ex libristas. Entre las 26.000 piezas originales, se destacan los trabajos de artistas como Adolfo Bellocq, Emilio Bertrán, Alejandro Sirio, Pompeyo Audivert, Miguel Salvat y Alfredo Guido. La colección incluye ex–libris realizados para Natalio Botana, Enrique Fitter, Joaquín V. Gónzalez, Alejandro Korn, Enrique Larreta y Ángel Gallardo, entre otros.

-Fotografías: obras argentinas y extranjeras de los siglos XIX y XX, entre las que figuran originales de Esteban Gonnet, Benito Panunzi, Christiano Junior, Edmond Lebeaud, Antonio Pozzo, Samuel Boote, Samuel Rimathe y otros pioneros de la cámara.

-Manuscritos: documentos originales de puño y letra de importantes autores y personajes históricos. Formada a partir de donaciones y adquisiciones, esta colección incluye papeles, correspondencias y cuadernos de trabajo de Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Leopoldo Lugones, César Tiempo, Manuel Mujica Lainez y Silvio Frondizi, entre otros. Algunas piezas destacadas son los borradores de El Payador y Dogma de obediencia, de Leopoldo Lugones, y la traducción de la Constitución Federativa de los Estados Unidos de América realizada por Mariano Moreno.

-Mapas: material cartográfico nacional e internacional, como atlas y mapas físicos, políticos, topográficos, mapas celestes, geológicos, ferroviarios y de comunicaciones, camineros, catastrales, etnográficos, de recursos económicos, turísticos y planos de ciudades, cuyas antigüedades se remontan hasta 1699.

-Materiales gráficos: caricaturas, carteles y afiches, grabados en sus diferentes técnicas (aguafuerte, xilografía, litografía), fotograbados, dibujos y pinturas, conservados en los fondos de la Sala de Tesoro y la División Mapoteca-Fototeca.

-Música impresa y manuscrita: partituras impresas y manuscritas del siglo XIX y XX de música académica, folklórica y popular; pertenecientes a compositores argentinos y rioplatenses de variados géneros, formas, corrientes y orígenes culturales.

Periódicos: la más amplia colección de periódicos y diarios producidos en el país, desde la época de la Colonia hasta la actualidad, es patrimonio de la Biblioteca Nacional; que también conserva una muy amplia colección de periódicos europeos y americanos del siglo XVIII en adelante.

-Publicaciones de la Biblioteca Nacional: variadas ediciones de revistas, libros y documentos realizadas por la institución, que, de este modo, se aboca tanto al cuidado de lo heredado y como a la producción de lo nuevo.

-Revistas: conformando un registro vivo de la nación, este acervo custodia revistas de gran duración en el tiempo, grandes y pequeñas, trascendentales y triviales, publicadas desde la época de la organización nacional. Además, una extensa colección de revistas extranjeras que se remonta a revistas europeas del siglo XVIII.