Para los músicos jóvenes, hubo otra canción

26 de octubre de 2012

“Hay otra canción”, el espectáculo que reunió a músicos de la escena local independiente.

Pablo Dacal, Tomi Lebrero, Lucio Mantel, Nacho Rodríguez, Alfonso Barbieri, Pablo Grinjot y Alvy Singer, siete de las más notables nuevas voces del indie-rock argentino, sonaron el jueves 25 de octubre frente a más de 1500 personas.

Desde el Teatro Coliseo de la Ciudad de Buenos Aires, convertido en Estación de Producción Móvil por el Plan Nacional Igualdad Cultural —que impulsan el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, y la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación—, los músicos presentaron el espectáculo “Hay otra canción”, acompañados por la Orquesta Académica de Buenos Aires e invitados especiales, entre los que desfilaron Fito Páez, Palo Pandolfo, Liliana Vitale, Daniel Drexler, Sebastián Ibarra, Darío Jalfin, Fernando Cabrera, Seba Rubino, Mariano Gianni, Julieta Sabanes, Facundo Flores, Fer Isella, María Ezquiaga, Jimena López Chaplin y Marcelo Blanco, Marcos Orellana, Tomás Justo Gaggero y Germán Cohen (integrantes de Onda Vaga, junto con Nacho Rodríguez), entre otros.

A través de la Red Federal de Cultura Digital —uno de los cuatro ejes estratégicos de acción del Plan Nacional Igualdad Cultural, que tiene por objeto registrar actividades artísticas y transmitirlas, en simultáneo y en calidad HD—, el concierto llegó en vivo a las Estaciones Culturales de Exhibición Teatro Altos Hornos Zapla, de Palpalá (Jujuy), y Espacio INCAA de Comandante Luis Piedra Buena (Santa Cruz). El resto del país pudo disfrutarlo a través del canal 360 TV de la Televisión Digital Abierta (TDA) y, en todo el mundo, se vio por la web www.igualdadcultural.gob.ar.

Los siete jóvenes cantautores interpretaron, cada uno, sus temas más populares —como “Cantale” (Nacho Rodríguez), “Refugio” (Lucio Mantel), “Otra vez” (Pablo Grinjot), “La cabeza rota” (Alvy Singer),“Renacer” (Alfonso Barbieri), “Zamba del fin del mundo” (Pablo Dacal) y “El cantor de los pueblos” (Tomi Lebrero)—, con el acompañamiento de la Orquesta, especialmente arreglada para la ocasión por Nico Posse, y de una decena de instrumentistas, intérpretes y músicos que participaron durante las casi tres horas de show.

A minutos de bajar del escenario, Lucio Mantel, en diálogo con Igualdad Cultural, contó: “A veces las buenas ideas surgen simultáneamente en varios lugares a la vez. Esto fue así: una idea que tenían, por un lado, Pablo Dacal, Pablo Grinjot, Alvy Singer y Tomi Lebrero, hace mucho tiempo, de hacer una especie de gran concierto en el que todos mostraran sus canciones acompañados por una orquesta; y por el otro, Marcelo Ramos, un productor seguidor de nuestra música, que nos propuso hacer este show, de una manera mucho más grande de la que nosotros imaginábamos”. Sobre la sala que dio marco a la experiencia, agregó: “Debo reconocer que, para mí, el Teatro Coliseo era demasiado, y finalmente hoy quedó mucha gente afuera”.

La elección de realizar el concierto junto con la Orquesta Académica de Buenos Aires, una formación juvenil que tres años atrás dejó de formar parte del Teatro Colón y que, desde ese momento, funciona de forma independiente, “fue básicamente porque esta unión es un paso dentro del camino que creemos orgánico a nuestra historia, a nuestras búsquedas”, sostuvo Mantel.

En este sentido, Pablo Dacal agregó: “Creo que estamos planteando otro camino posible de la composición del discurso generacional. Estamos tirando otra idea sobre cómo pueden ser las cosas, sobre lo que queremos transmitir de lo que sentimos como pueblo. Eso es lo que nos importa, la independencia artística: que lo que querés decir no dependa de nada ajeno a tu propio corazón”.

A propósito de la transmisión realizada por Igualdad Cultural, que permitió expandir esta propuesta, Mantel comentó: “Este tipo de iniciativas y políticas estatales nos parecen interesantísimas, más aún cuando, como en nuestro caso, el apoyo se hace concreto. Festejo muchísimo y aplaudo esta movida, porque al nacimiento de la cultura hay que apoyarlo y darle un espacio, sino los movimientos culturales crecen con mucha dificultad”. “En parte esta noche es posible gracias a Igualdad Cultural”, concluyó.

Emocionado con la propuesta, Pablo Dacal sostuvo: “Es una dicha, un honor, y también una responsabilidad. Creo que estamos cargándonos una historia e intentando contarla de una manera diferente. Que la posibilidad de transmitir este mensaje sea tan amplia me llena de orgullo y me incentiva a trabajar para estar a la altura de este tipo de proyectos”.