Nuevas tecnologías para disfrutar la cultura

07 de julio de 2016

Se instalaron dispositivos accesibles e interactivos en la Casa Histórica de la Independencia, en San Miguel de Tucumán

En el marco de la celebración de los 200 años de la Independencia de la Nación, el Ministerio de Cultura de la Nación instaló una serie de dispositivos accesibles e interactivos en la Casa Histórica de la Independencia, en San Miguel de Tucumán, que reabrirá el 9 de julio con una innovadora propuesta museográfica.

Las direcciones nacionales de Innovación Cultural y Museos presentan así la primera acción de un conjunto de medidas que, a través de nuevas tecnologías, promoverán recorridos inclusivos para expandir la experiencia del público en los museos.

En Tucumán, para hacer accesibles las muestras al público con discapacidad visual se fabricaron, junto al Centro Metropolitano de Diseño, varias piezas en impresión digital láser y 3D con transcripciones en braille: una réplica de la Casa Histórica del período 1815-1838; infografías de la fachada y de la diligencia de los congresales a Tucumán; réplicas de objetos patrimoniales como el Escudo de la Independencia, un ave y un mate; y un plano actual que incorpora en su diseño símbolos gráficos bidimensionales en relieve y color. Los objetos fueron testeados por la Editora Nacional Braille y Libro Parlante de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) y con integrantes del Programa de Discapacidad e Inclusión Social (ProDIS) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Al frente de la Dirección Nacional de Museos, Rocío Boffo explica que “la experiencia en Tucumán inaugura la convicción de trabajar de manera colaborativa con la Dirección Nacional de Innovación, que nos permite construir en conjunto dentro del Ministerio de Cultura, a partir del diálogo y el intercambio y situando la mirada siempre en los visitantes”.

Con una fuerte vocación por lograr que los Museos Nacionales “alimenten la imaginación a partir de nuevos modos de vincularse con el patrimonio”, Boffo apunta a construir espacios de diálogo con la comunidad. En este sentido, agrega: “incorporar estas nuevas tecnologías nos permite recorrer experiencias significativas, pensamos en los dispositivos accesibles e interactivos desde ese lugar, desde la posibilidad de desarrollar prácticas transformadoras pensando en las necesidades, los anhelos, los intereses de los visitantes”.

Entre tantas otras novedades que la celebración del Bicentenario traerá a la Casa Histórica de la Independencia, y gracias a la audioguía grabada por el artista Juan Falú y el desarrollo de la aplicación de realidad aumentada para dispositivos móviles, aquellas personas que no se encuentren en el Museo podrán conocer la arquitectura, la historia, su patrimonio y el detalle de la muestra actual.

En sintonía, Alejandrina D´Elia, Directora Nacional de Innovación Cultural, sostiene que “el reto que atraviesan hoy los museos es ser capaces de acercar nuevos públicos, a la vez que mantener el ya existente, promoviendo una participación más activa a través de experiencias interactivas y participativas”.

Los Museos Nacionales enmarcan sus acciones haciendo especial énfasis en el visitante y sus necesidades. El Ministerio de Cultura emprende esta iniciativa con el objetivo de desarrollar apoyos concretos para cada colectivo de personas, generando un acceso real al patrimonio.

¿Cómo se hicieron las piezas accesibles?

Para realizar los dispositivos accesibles se utilizaron dos nuevas tecnologías: la impresión 3D y el corte láser.

El primer paso fue viajar a Tucumán con un scanner 3D para registrar los objetos. Una vez obtenida la imagen digital se realizó el ajuste del modelo 3D (representación digital tridimensional).
Luego, se configuró creando el código G (configuración de modelado para imprimir) y se imprimió en un material plástico denominado PLA. Cada impresión demoró más de 20 horas.
Otra de las tecnologías que se utilizó fue el corte láser, con gran nivel de precisión en madera y acrílico, que permite trabajar diferentes texturas y niveles de altura. Es la técnica que se utilizó para el plano háptico y las transcripciones al braille.