Melodías del altiplano en el hall de Constitución

30 de octubre de 2014

El jueves 30 de octubre, Ayullu Sartañani, un grupo de jóvenes sikuris, realizó una intervención sorpresiva en la estación de trenes.

El reloj marcaba las 16 de un día laboral, el jueves 30 de octubre, cuando la estación de trenes de Plaza Constitución se convirtió en el escenario de un espectáculo inusual: la música del altiplano, a cargo del grupo de sikuris Ayllu Sartañani, comenzó a sonar como parte de las celebraciones por el mes de la diversidad y sorprendió a los pasajeros durante el regreso a sus hogares.

El Plan Nacional Igualdad Cultural −una iniciativa conjunta de los ministerios de Cultura y de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios− y el Ministerio del Interior y Transporte organizaron esta nueva intervención sorpresiva de Cultura en los Trenes, con el propósito de alejar a los pasajeros de la cotidianidad y ofrecerles un momento artístico.

Tres entradas de veinte minutos cada una interrumpieron la rutina del viaje, al ritmo de la música ancestral norteña.

Los transeúntes miraban alrededor sin saber de dónde provenían los sonidos que comenzaron a musicalizar el ambiente. La agrupación Ayllu Sartañani, integrada por 38 miembros, entre bailarines y músicos, ingresó al centro del hall ejecutando sus instrumentos de viento y percusión, y acompañando el ritmo con coreografías.

El repertorio abarcó los temas "Santa Cruz" (taquile-tradicional), "Ayllu Sartañani" (sikuri mayor- Ayllu Sartañani), "Vamos muchachos" (sikuri mayor) y Tentación volveré (tarkeadas-tradicional).

El público, entusiasmado y curioso por conocer el significado de las canciones, los bailes y los trajes, participó con palmas, tomó imágenes con sus celulares, y en la despedida se acercó a bailar los ritmos del carnaval.

Durante la presentación, Amarú Barrios, coordinadora de Ayllu Sartañani, saludó en idioma original y explicó: "Ayllu Sartañani es una comunidad de sikuris que significa 'levantémonos' en aimara, nuestro idioma ancestral, el idioma de los pueblos originarios, de este continente".

"Somos parte de esta tierra, somos parte de la Pachamama, nuestra madre, que nos da de comer, nos da sus sus frutos, la tierra donde construimos nuestra vivienda. Somos parte del Sol, nuestro padre que nos ilumina y nos da todos los días su energía. Llevamos este mensaje, el mensaje reflejado en la wiphala (símbolo de los pueblos originarios) con los colores que representan la unidad en la diversidad", continuó Barrios.

Luego de saludar en quechua, Josué Fernández Gutiérrez, otro de los coordinadores de la agrupación, expresó: "Estamos difundiendo nuestra música, nuestra cultura, la de los pueblos originarios. Este instrumento, el siku, nos une en la lucha por la libertad".

El siku y su música milenaria están íntimamente ligados a la cosmovisión y a la lucha de las naciones originarias del continente. La forma de producir y ejecutar estas melodías ancestrales refleja el pensamiento de los pueblos originarios de la región.

El grupo Ayllu Sartañani se reúne desde 1999 con el fin de llevar su mensaje a escuelas, universidades, centros culturales, eventos sociales, peñas y movilizaciones, compartiendo lo comunitario, el valor de la dualidad y la unidad en la diversidad.