Marcha del Orgullo LGBTIQ

16 de noviembre de 2014

El festival de la diversidad, del respeto por la diferencia y los derechos conquistados contó con el apoyo del Ministerio de Cultura.

“Ahora vamos a bailar al ritmo de nuestros amores, deseos, conquistas y reclamos. A bailar por todos y todas. Que nadie se quede sin mover el cuerpo", invitó, desde el escenario montado en la Plaza Congreso, una de las integrantes de la Comisión Organizadora de la ya tradicional Marcha del Orgullo LGBTIQ, que el sábado 15 de noviembre realizó su 23.ª edición.

Festival de la diversidad, celebración del respeto por la diferencia, caminata por la inclusión, el trato igualitario, los derechos conquistados y la libre elección, esta nueva Marcha se realizó con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, que programó los recitales de Bife, Tita Print, Miss Bolivia y, para el cierre, Viudas e Hijas de Roque Enroll.

El punto de partida había sido la Plaza de Mayo, donde, entre otras actividades, se organizó la "Plaza de la Familia, un espacio de arte y juego". Esta iniciativa del Programa Organizaciones Sociales y Cultura Comunitaria, impulsado por la Secretaría de Políticas Socioculturales, abrió un ámbito lúdico y cultural donde familias diversas se acercaron a compartir un momento de encuentro ajeno a toda discriminación.

A la hora de las palabras, hubo reconocimientos a figuras e instituciones.

Los activistas Diego Treotola y Rafael Sotomayor destacaron el papel del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INDI) "por realizar políticas públicas antidiscriminatorias en diálogo con las organizaciones de la diversidad, y acompañar, apoyar y promover muchas de las leyes de ampliación de derechos que conquistamos en los últimos años”. Y agregaron:“Por hacer que el Estado y la sociedad sean cada vez más inclusivos e igualitarios, y convertirse en un referente regional de políticasantidiscriminatorias".

Graciela, integrante de Puerta Abierta a la Diversidad, subrayó que, desde un Estado presente, se defendió con determinación “el derecho a la identidad de los niños, niñas, trans y sus familias, dando un paso histórico para el ejercicio de los derechos".

Como en los últimos veintidós años, el colorido vivaz, la algarabía y el respeto por uno mismo siguen siendo los motores que propulsan el andar: "Cada año, la Marcha se llena de nuevos sentimientos por todas las conquistas, por todas las luchas que seguimos dando, por todas las personas que se suman porque entienden que cada voz con orgullo es imprescindible para la riqueza de este mundo", concluyó la directora de teatro y activista Daniela Ruiz.