Largas colas para visitar el sable de San Martín

10 de junio de 2015

La pieza se exhibe en el Museo Histórico Nacional donde fue depositado por la Presidenta

Casi 8000 personas ya visitaron el Sable Corvo del Libertador San Martín, que recibió, luego de 48 años, el Museo Histórico Nacional para exhibirlo al público. El domingo 24 de mayo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner había encabezado el acto de traslado desde el Regimiento de Granaderos a Caballo hacia el Museo.

El interés por esta pieza histórica ya se pudo apreciar en el desfile de traslado que fue seguido por miles de personas en las calles, mientras que una multitud lo esperaba en las puertas del edificio.

El sable es el arma que acompañó a San Martín durante la Guerra de la Independencia y que legó a Juan Manuel de Rosas. Fueron sus descendientes quienes decidieron donarlo al Estado Nacional, en 1897, bajo la custodia del Museo Histórico Nacional.

Durante casi siete décadas, el sable fue exhibido en una sala del museo. Los agitados años 60 le devolvieron un protagonismo inesperado. Durante la proscripción del peronismo, el corvo fue apropiado en dos oportunidades por integrantes de la Resistencia Peronista. El objetivo de esas acciones era marcar la línea histórica que unía a San Martín, Rosas y Perón. El sable era el único objeto que permitía conectar a estos personajes históricos. Pero fue recuperado en ambas ocasiones.

En 1967, el dictador Juan Carlos Onganía le quitó al museo la custodia del arma.

Hoy, la espada de San Martín se exhibe en el Museo Histórico Nacional para ser apreciada por todo el público en un sala especialmente diseñada con modernas medidas de seguridad y conservación. El sable estará rodeado por las armas de Manuel Belgrano, Manuel Dorrego, Juan Manuel de Rosas y Guillermo Brown, entre otras. El espacio estará custodiado por el Regimiento de Granaderos a Caballo, en homenaje al prócer.

A esta sala la antecede el espacio Las armas del Pueblo, con distintas armas que se utilizaron durante la Guerra de la Independencia.

Además, se inauguraron dos nuevas salas: Pueblos originarios y La historia argentina, desde 1820 a 1852. Apogeo y caída del liderazgo de Juan Manuel de Rosas. Y se renovó el espacio Tesoros del Museo Histórico Nacional.

Los fines de semana, el público realiza largas filas aguardando por la apertura del Museo para observar el arma que acompañó al prócer en la Guerra de la Independencia.