La música encuentra su cauce en Tucumán

22 de marzo de 2015

Concluyó la segunda jornada de "Huella Argentina", un espacio de encuentro de artistas de todo el país.

Huella argentina”, el ciclo organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación y la Universidad Nacional de Tucumán, concluye el sábado 22 de marzo, pero tras dos jornadas de encuentro, camaradería y conciertos gratuitos, ya cumplió el objetivo de reunir en un mismo espacio a aquellos creadores del país que no frecuentan el circuito masivo de los festivales.

Héctor “Topo” Encinar, coordinador del encuentro que se desarrolla en suelo tucumano, hizo su balance de lo ocurrido desde el viernes: "Es una gran apuesta poder mostrar a los músicos que están invisibilizados, que vienen luchando desde hace rato y no tienen difusión. Que el Ministerio de Cultura de la Nación ponga la energía en reflotar ese tipo de artistas es una gran acción que hay que defender y continuar”.

El cantautor tucumano Claudio Sosa fue el encargado de abrir la segunda noche de “Huella argentina”, en la que anticipó temas de su próximo disco, "Coplas picantes". A la vez, le dio su voz a nuevos compositores, como el riojano Ramiro González, de quien interpretó "Zambita para dos".

Con un Centro Cultural Virla colmado, Sosa tuvo palabras de reconocimiento hacia este espacio: "Para los artistas, es un lugar muy querido que siempre nos dio la posibilidad de presentar nuestra música", expresó. El artista local se despidió con un sentido homenaje a su tierra y, para ello, eligió una creación de Yuca Córdoba, "Tucumán adentro".

Luego fue el turno de Jorge Giuliano, eximio guitarrista, sesionista, arreglador y compositor, quien fue músico de Mercedes Sosa en sus últimos años de carrera. "La última vez que estuve aquí fue junto a la Negra", recordó y le rindió tributo con una zamba de su autoría. El auditorio en silencio escuchó la poderosa voz de Giuliano, a la que se sumó sobre el final la de Juan Carlos Varela, del grupo Ventarrón & Varela, para cantar un tango.

Lo Péz, contundentes y sutiles, desembarcó con un repertorio propio en una noche que ya estaba en alza. Recorrieron sus dos discos, entre los que se destacaron canciones como "La siesta" (“un elogio a la siesta perdida que a veces nos falta a los porteños”, según explicaron), "Recuerdos", "Miedo" (una cueca chayeada), y "Horco Molle", una zamba dedicada a los músicos que, años atrás, participaron de encuentros similares a “Huella argentina”, y, además, nombre de la residencia universitaria donde conviven por estos días los artistas invitados a este encuentro.

"Significa mucho para nosotros que nos hayan convocado este año, ya habíamos venido en 2006 a presentar nuestro primer disco. Después de ocho años, tenemos la suerte de volver con un disco y canciones nuevas que hablan de ese encuentro pasado", señaló Román Giudice, integrante de Lo Péz.

La música del dos por cuatro cerró a la perfección la segunda noche en el Virla, de la mano del Quinteto Ventarrón & Varela. Para comenzar a despedirse, nada mejor que escuchar un clásico como "La cumparsita" y algunas canciones propias –"Buenos Aires morena", por caso– en las que la voz de Varela pudo lucirse.

En nombre de la Universidad Nacional de Tucumán, coorganizadora de esta edición de “Huella argentina”, la rectora Alicia Bardón sostuvo: "El Centro Cultural Virla siempre está abierto a las manifestaciones culturales de nuestra gente, en este caso, la música". "Estamos muy orgullosos de recibir a estos músicos que han transmitido su alma en cada canción y que nos han hecho disfrutar de una velada inolvidable", agregó la funcionaria tras el concierto de ayer.

La despedida de “Huella argentina” pondrá en escena la noche del domingo 22 de marzo, con entrada gratuita, a Mariano Barrionuevo, Martín Neri, Wagner-Taján Dúo y La Cangola Trunca.