La música de la víspera, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos

22 de noviembre de 2014

El rock de Claudia Puyó y las duplas de Micaela Vita-Juan Saracco y Rolando Goldman-Raúl Malosetti cautivaron en el ex predio de la ESMA.

El 22 de noviembre es el Día Nacional de la Música. Como un solo día no alcanza para rendir homenaje a tanta diversidad, el Ministerio de Cultura de la Nación organizó una semana de festejos: conciertos al aire libre y en espacios cerrados, clínicas, talleres, charlas, muestras y espectáculos de danza son algunas de las propuestas gratuitas que se ofrecen desde el sábado 15.

La noche del 21, víspera del Día de la Música, la lluvia amenazaba la convocatoria, pero los artistas se hicieron oír en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECuNHi) y el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti. Dos dúos dieron las notas iniciales: Micaela Vita-Juan Pablo Saracco, primero, y Rolando Goldman-Raúl Malosetti, un rato después. Claudia Puyó fue el convite final.

“Tocar acá es algo muy especial. A mí realmente me emociona. Cuando veo cómo han transformado este lugar, tengo sensación de triunfo”, contó Saracco minutos antes de comenzar su set, mientras se paseaba por los pasillos del ECuNHi con su pequeño hijo y observaba los afiches de las Madres de Plaza de Mayo sobre las paredes.

La charla se interrumpe: hora de comenzar el concierto. Sobre el escenario, la guitarra de Saracco suena precisa. A su lado, Vita, con un vestido floreado que desafía el mal tiempo, aporta su voz dulce para dar vida a un repertorio de música latinoamericana. Algo de Eduardo Falú, algo de Armando Tejada Gómez, otro poco del compositor peruano Porfirio Vázquez, además de composiciones propias.

Luego del último aplauso, llega el turno del dúo Goldman- Malosetti. Llevan casi veinte años tocando juntos y esa sinergia se nota. El charango del primero se entiende a la perfección con la guitarra del segundo, y juntos desprenden esos sonidos que transportan al espectador a una quebrada norteña con solo cerrar los ojos.

La noche lleva más de una hora de música y aún falta el rock, que llega con Claudia Puyó y Los Anestesistas. En los pasillos del Conti, empieza a juntarse el público. En el camarín, Puyó se alista para salir a escena. Prepara la voz, esa voz potente que lleva como una marca. “Es la primera vez que vengo a tocar a este lugar; me genera una sensación muy intensa. Uno no puede dejar de recordar el miedo que sentía cuando pasaba por la puerta, pero con la cultura se está convirtiendo en un lugar muy luminoso”, reflexiona.

El concierto comienza con una versión furiosa de “Adónde está la libertad”, de Pappo. El público celebra el cover. La lista sigue con temas propios, la mayoría de su nuevo disco, Primavera por un día. Todavía hay tiempo para invitados –Ariel Leira y el dúo Gafas y Cufa– y para recordar a Luis Alberto Spinetta con “Como el viento voy a ver”, uno de los himnos de Pescado Rabioso.
Aplauso cerrado al final del recital. La noche termina cerca de las 23. Falta una hora para que sea 22 de noviembre, pero los espectadores se van del Conti con las mochilas llenas de música.