La “Misa criolla” se palpita en el Vaticano

12 de diciembre de 2014

Músicos argentinos realizarán esta pieza folklórica y litúrgica ante el papa Francisco, en el Día de la patrona de América Latina.

Suenan bombos y un sikuri en la Basílica vaticana. Ocho músicos argentinos ensayan para un momento histórico: la interpretación de la “Misa criolla” en una celebración eucarística que oficiará el papa Francisco.

La misa será el viernes 12 de diciembre por la tarde, hora italiana, y la emoción ya se respira en la imponente Basílica de San Pedro. Por primera vez, músicos argentinos realizarán esta pieza folklórica y litúrgica ante el Santo Padre. Y será nada menos que en el Día de la Virgen de Guadalupe, patrona de América Latina.

“Es muy importante que el Papa haya elegido este día, porque es un momento en el que América Latina está creciendo, empezando a ver los frutos de la lucha de hombres y mujeres que soñaban con la Patria Grande”, opina Facundo Ramírez, quien dirigirá la “Misa criolla”, obra que su padre, Ariel Ramírez, compuso hace 50 años.

Para Facundo, “la emoción es doble”, tal como afirma mientras da las últimas indicaciones a los músicos y se hace tiempo para mirar el imponente lugar que esta tarde de ensayo los alberga con cantos gregorianos de fondo.

“Como hijo vengo a levantar las banderas de la memoria de mi viejo y de su obra. Y como músico me enorgullece interpretarla en este templo extraordinario. Estoy muy feliz”, expresa.

El músico jujeño Tukuta Gordillo se pasea con la wiphala, una bandera que representa la filosofía de los pueblos originarios andinos. “Estoy conmovido porque este lugar es impresionante. Para los pueblos milenarios es realmente emocionante que instrumentos como el sikus o el erque retumben bajo el baldaquino de Bernini. Aquí está la voz de la América profunda”, afirma.

Ramírez y Gordillo son dos de los artistas que actuarán ante el Papa. Completan la formación la cantante Patricia Sosa, el charanguista Rodolfo Ruiz, el guitarrista Fabián Leandro, el cantante Claudio Sosa, el bajista Lucas Rosenwasser y el percusionista Ulises Lezcano.

Para Claudio Sosa “la palabra ‘emoción’ queda chiquita”. Pero coincide con Ramírez en que “es una fecha muy importante, con un Papa argentino y una Latinoamérica unida”. “La ‘Misa criolla’ llega al Vaticano a sus 50 años porque la música argentina también ha hecho un recorrido importante y se respeta en el mundo”, asevera el nieto de la mítica folklorista Mercedes Sosa, que cantará dos villancicos compuestos por el historiador Félix Luna.

“Estoy en shock; no puedo creer la majestuosidad de este lugar. Estar en el centro del catolicismo y frente al baldaquino es un premio inmenso para mi espiritualidad”, comenta Patricia Sosa. “Esto no tiene que ver con el ego, es una conspiración del universo”, agrega la cantante, amiga entrañable de Ariel Ramírez.

“Mi amor hacia Ariel fue el hilo conductor para llegar hasta acá. Empezando por mi maestro de música, quien me acercó la ‘Misa criolla’, pasando por un grupo de chicas que cantaba las canciones de Ariel, a quienes un día vi en la calle. Él no me conocía; yo le dije que quería cantar sus canciones y le mandé unas grabaciones. Creé una familiaridad enorme con él y sus hijos. Y eso me trajo a este lugar”, relata Sosa.

Comienza a sonar la banda y llega el coro romano Musica Nuova, que también será de la partida. Son alrededor de 25 jóvenes que mueven los pies al ritmo del charango. El padre Manuel Dorantes, quien trabaja en el Vaticano, también sonríe y dice: “Para nosotros, esto es el fruto de un trabajo realizado durante años y estamos orgullosos de lo que sucederá aquí”.