La coedición solidaria como vía del desarrollo

03 de septiembre de 2015

Editores de distintos países contaron sus experiencias, como parte del Mercado de Industrias Culturales Argentinas

"¿Qué tipos de coedición existen? Casos en Latinoamérica y en el mundo" fue el título de la mesa de reflexión realizada el jueves 3 de septiembre en la jornada de apertura del Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA) 2015, que, organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, se lleva a cabo hasta el domingo 6 en el Centro Cultural Kirchner, con entrada libre y gratuita.

De la charla participaron Pablo Harari, de Ediciones Trilce, del Uruguay; Mikel Soto, del sello Txalaparta, del País Vasco, España; el chileno Paulo Slachevsky, Fundador de la editorial LOM, y representantes de la Alianza Internacional de Editores Independientes, de Francia.

Desde la Alianza –una red de sellos independientes creada en 2002 que nuclea a más de 400 editores de todo el mundo– definieron las coediciones solidarias como aquellas “que favorecen una mayor difusión de las obras y de las ideas, permitiendo, a la vez, una mutualización de los costos entre editores".

Harari, en tanto, se refirió al estado de la industria editorial en los últimos años. "Los editores latinoamericanos sentíamos una invasión por parte de las editoriales españolas, de las grandes multinacionales. Esto nos estaba dañando porque lo que hacían era comerse la frutilla del postre", sostuvo el editor en alusión a la estrategia de los grandes sellos, que ofrecen a los autores más vendidos contratos para publicarlos en el resto del mundo.

Para enfrentar este escenario dispar, el responsable de Ediciones Trilce explicó que, a través de la coedición solidaria, se logró establecer acuerdos favorables para las pequeñas editoriales independientes.

"De esta manera, pude editar libros uruguayos en Bolivia, Venezuela, Colombia y México, entre otros países", ejemplificó el editor uruguayo.

"En el mundo editorial, la unión de muchos pequeños es lo que hace la fuerza", aseveró Soto.

Respecto de su experiencia en la coedición, el integrante de Txalaparta comentó: "Decidimos apostar a la coedición cuando un golpe de chequera nos arrebató a un gran autor".

El editor vasco también destacó que no solo se establecen acuerdos de coedición con otras editoriales, sino también con movimientos sociales, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.

"Es nuestra manera de enfrentarnos al colonialismo y al neocolonialismo", concluyó Soto.