La Biblioteca Nacional recibió de México 1200 títulos exhibidos en la Feria del Libro

01 de mayo de 2015

La ministra Teresa Parodi, Horacio González y autoridades mexicanas participaron del acto de entrega.

La Ciudad de México, invitada de honor de la 41ª Feria del Libro en Buenos Aires, donó el 1º de mayo a la Biblioteca Nacional 2500 ejemplares de 1200 títulos que se exhiben en el stand del DF, y que sintetizan la historia de hermandad y cooperación con la Argentina, en un acto encabezado por la ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi.

“Esta donación nos honra –definió Parodi–. México fue el refugio de nuestros compatriotas desterrados por la dictadura que nos diezmaba. Nos dio un abrazo solidario que nunca olvidaremos. Desde entonces, nuestros vínculos se fortalecieron; dialogamos de modo intenso; nos reconocemos en un mismo territorio cultural, con las mismas luchas, esperanzas y sueños”.

El acto se celebró en el stand de la Ciudad de México, en el Pabellón Amarillo del predio de La Rural, donde la Ministra estuvo acompañada por el titular de la Biblioteca Nacional, Horacio González; el embajador de México en la Argentina, Fernando Castro Trenti; y el secretario de Cultura de México DF, Eduardo Vázquez Marín.

Al referirse al destino elegido por México para la colección donada, Parodi dijo: “Sin bibliotecas no tendríamos pasado ni futuro. Por suerte, los argentinos tenemos muchas bibliotecas populares por todo el país y nuestra maravillosa Biblioteca Nacional, que es un orgullo para todos, cuyas puertas abrió su director a la Argentina entera. Qué mejor espacio que ella para albergar estos libros, que estarán en manos de todos, cumpliendo con su meta de llegar a todos”.

González agradeció la donación, que mantiene “el fuego vivo de la amistad”, y precisó que esta no fue la primera vez que México tuvo una actitud generosa hacia una institución argentina. “Poco tiempo atrás, el Fondo de Cultura Económica donó a la Biblioteca Nacional todos los libros de esa editorial que faltaban en nuestras estanterías. Y no eran pocos, porque se trata de una de las mayores editoras de América Latina, hilo conductor del debate crítico en el continente”, relató el sociólogo.

El titular de la Biblioteca Nacional vinculó la historia y la literatura de ambos territorios y sostuvo: “Concebirse como país de refugio es concebirse como una patria. México lo hizo siempre en cualquiera de sus circunstancias históricas. De ahí surge la profunda relación entre escritores argentinos y mexicanos, no solo entre ellos a modo personal, sino en la profusión de lectores que han originado”.

La donación se concretó de modo simbólico cuando Castro Trenti entregó a Parodi tres de los 1200 títulos de historia, literatura, antropología, ensayo, geografía o artes visuales que la Ciudad de México eligió para exhibir en la Feria. Se trató de Ciudad, sueño y memoria, El polvo de los antepasados y México, Tenochtitlán. A esto se sumaron El exilio español en la Ciudad de México, Un lugar común: 50 fotógrafos en la Ciudad de México y Así somos, de Andrés Audiffred, que Vázquez cedió a González.

A su turno, Castro Trenti se preguntó: “¿Qué mejor que tener un nicho en la gran Biblioteca Nacional? ¿Qué mejor que estar en una gran biblioteca que contiene la historia de libertad de esta gran nación?”.

“Hoy es un día especial en el mundo, en el que conmemoramos el trabajo. Los libros son para la cultura lo que el trabajo es para el ser humano, es la fuente natural de la superación”, afirmó el embajador mexicano y agregó: “En el corazón de los mexicanos siempre hay un lugar para la Argentina. En esta entrega de libros va nuestra hermandad, nuestro corazón, nuestro cariño y nuestra fraternidad. Que sea para bien de nuestros pueblos”.

Del acto, también participaron el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher, y el secretario de Gestión Cultural, Jorge Espiñeira.

Vázquez Marín, en tanto, comentó sobre los 2500 ejemplares donados: “Hemos traído un fondo editorial que muestra la mirada de algunos de nuestros escritores más importantes: Alfonso Reyes, Octavio Paz, Carlos Fuentes, José Revueltas, Carlos Monsiváis; de tantos amantes de la lectura, la cultura y la inteligencia que han sido amantes de este país”.

El secretario de Cultura de la Ciudad de México sostuvo que la elección de la Biblioteca Nacional como entidad receptora se debió a que “no solo es una institución querida e importante, sino renovada, vital; un epicentro cultural de Buenos Aires y de la Argentina”. “Pensamos que el mejor destino de estos libros era que quedaran aquí, en la casa común del libro, que es la biblioteca”, concluyó.

El espacio de la Ciudad de México en la Feria del Libro ofrece hasta el 11 de mayo charlas, debates, lecturas, conciertos y presentaciones de textos, con la participación de 70 autores invitados, que componen un mosaico de la historia, el arte y la idiosincrasia de esta tierra multicultural, “ciudad de ciudades”, donde cada día amanecen 10 millones de habitantes, a los que se suman otros 5 millones de personas que arriban para trabajar.