Kartún y su “factoría creadora”: clase magistral de un maestro, en el MICA 2013

12 de abril de 2013

Se realizó el jueves 11 de abril y propuso una "visita guiada a la cabeza del autor".

Durante la primera de las cuatro jornadas del Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA), organizado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación en Tecnópolis, Mauricio Kartún brindó la clase magistral “Visita guiada a la cabeza de un autor”.

El jueves 11, el reconocido dramaturgo, director y docente ofreció una charla desestructurada y en tono coloquial, en la sala 5 del predio, donde propuso un intercambio de ideas, preguntas y respuestas con un público variado, integrado por estudiantes principiantes y avanzados, profesionales y oyentes interesados en la temática, todos con un común denominador: el gusto por el teatro.

Durante algo más de tres horas, y antes unas 60 personas, Kartún abrió el juego teatral con la pregunta “¿Cómo explicar lo que pasa dentro de la cabeza de un autor cuando lo que ocurre es inestable?”.

Para aproximarse a una respuesta, sugirió relacionar la cabeza del autor con el esquema de funcionamiento de una fábrica, pero sobre su participación en la actividad distinguió: “Esto que hacemos no tiene otro valor que tratar de pensar analógicamente una cabeza que es algo difícil de graficar, en relación con algo que es más fácil de graficar: una fábrica. El galpón de la fábrica es cómo cada uno de los dramaturgos crea sus obras”. Al mismo tiempo, advirtió que el trabajo de los presentes era encontrar el valor objetivo de sus palabras y utilizar aquello que pudiera servirles.

Con el pizarrón desplegado, el dramaturgo esbozó el plano de una planta de fábrica (o “cabeza de autor”), la dividió por secciones, y los participantes pudieron entrar en cualquier parte de ella e interpelar. Kartún desglosó las áreas, profundizó en algunas y comparó lógicas de producción, a veces similares, otras veces, muy distintas.

Aparecieron los lugares comunes de esa fábrica, como, por ejemplo, el recinto de stock incompleto, que explicaría ese espacio donde se guardan los proyectos sin terminar, o el área de los desechos, relacionada con el lenguaje coloquial utilizado a la hora de crear.

“Los dramaturgos amamos lo coloquial; somos diferentes. Algún día tenemos que hacer la ‘marcha del orgullo coloquial’, porque nos hacemos cargo de la diferencia. No pensamos igual que el narrador, el poeta, el científico. Pensamos y actuamos de otra manera, y siempre digo que nosotros nacemos por otro agujero, que es el de la oreja. Somos ‘de’ la oreja”, compartió con los asistentes.

Respecto del área de ventas de esa fábrica imaginaria, Kartún expresó: “Es muy raro que el dramaturgo piense en el espectador como objetivo. Por lo general, el lugar dedicado a la venta suele ser algo acotado, ya que en realidad lo que uno hace es satisfacer las presencias fantasmáticas”.

También mencionó el sector de administración como un elemento curioso porque, a diferencia de la lógica capitalista, “en el arte siempre se invierte más de lo que se gana. El pensamiento industrial tiene que ver con invertir poco y ganar mucho. En términos de placer, de inversión de una energía lúdica placentera, satisfactoria y a veces inagotable, el artista siempre termina dando más de lo que saca”, señaló.

Los obreros, como “tropa productiva”, serían los personajes de sus obras. Pero la condición para que esto sea posible es darles voz en la pieza: “Si los personajes no hablan, siempre será artificial”, sentenció. También recorrió tópicos de organización: el rol del sindicato como intermediario fundamental y la importancia de escuchar las opiniones de los personajes. Abarcó temas como la responsabilidad de los horarios que cumplir, la energía o motor generador, la inspiración, la ideología y la dirección entendida como cooperativa, ya que “creamos por asamblea”, remarcó.

Antes de retirarse, los participantes del taller recibieron un mensaje de cierre: “Cada uno debe atravesar una formación y una experiencia para poder encontrar su yo”, transmitió el maestro Kartún. Y cuando esto ocurre, dijo, “te volvés invencible”. “Te puede ir bien o mail, pero ese es el valor de encontrase a uno”, sentenció.

El próximo sábado 13, de 10 a 18.30, Kartún volverá a presentarse en el MICA: participará del espacio de coproducciones con su obra “Terrenal. Pequeño misterio libertario”. La peculiaridad de esta propuesta radica en que los visitantes podrán apreciar ensayos de puestas que siguen diseños de producción diferentes y que se encuentran en una etapa inacabada del proceso creativo. “Patos hembras”, de Beatriz Catani, “A mamá (adaptación de “La Orestíada”)”, de Guillermo Cacace, además del último trabajo de Martín Giner (sin título aún), completan la selección.

Sobre el MICA

Organizado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, el Mercado de Industrias Culturales Argentinas es el primer espacio en la Argentina que concentra, en un mismo lugar, las diferentes actividades de las industrias culturales (artes escénicas, audiovisual, diseño, editorial, música y videojuegos), con el objeto de generar negocios, intercambiar información y presentar su producción a los principales referentes de todo el mundo, para fortalecer el mercado interno y posicionar al sector.

 

Transporte gratuito:

Durante los días que dura el Mercado de Industrias Culturales Argentinas, entre las 11 y las 19, cada media hora, habrá micros gratuitos para trasladarse al predio de Tecnópolis Tecnópolis. La parada es en Plaza Italia, por la Av. Sarmiento, frente a La Rural.