Juan Carlos Cáceres: tributo al tango de raíz

02 de abril de 2015

El músico y compositor residente en Francia fue homenajeado en la Radio Pública por artistas y bailarines de diversos géneros.

"Cáceres Mon Amour", el homenaje a Juan Carlos Cáceres organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación el miércoles 1° de abril en el Auditorio de Radio Nacional, reunió a reconocidos músicos y bailarines de diversos géneros, quienes recorrieron gran parte de la obra del maestro del tango y la milonga radicado en Francia.

El subsecretario de Promoción de Derechos Culturales y Participación Popular, Emiliano Gareca, y el coordinador general del programa “Tango de mis amores-Año Gardeliano”, Daniel Fratantoni, participaron del espectáculo, de entrada libre y gratuita. “El tango siempre fue un reflejo de lo que pasaba en la sociedad y su desarrollo estuvo ligado a la historia del país. Juan Carlos Cáceres retomó las raíces negras del tango, donde la milonga campera se mezclaba con la milonga candombeada del Uruguay , los afrodecendientes que vivían en Argentina y con los inmigrantes que iban llegando desde Europa”, explicó Fratantoni sobre las inquietudes del maestro.

Alicia Zadán, Víctor Hugo Morales y Germán Marcos colaboraron en la organización del tributo a Cáceres, quien atraviesa en la actualidad problemas de salud.

El periodista Carlos Polimeni y la locutora Carla Ruiz fueron los encargados de conducir el encuentro, que comenzó cuando el compositor y poeta rioplatense Ariel Prat, coordinador del homenaje, expresó con humor y llaneza la emoción que sentía por el momento que minutos después sería inolvidable.

Le siguió la presentación de la pianista Mónica Papalía, acompañada de amigos, quien interpretó “Señor tango”. “Soy una negra murguera que toca música clásica, y reivindico el trabajo que hizo Cáceres al revalorizar, musical e ideológicamente, la relación entre la música negra, lo marginal, y el tango o lo clásico. Admiro el desafío de articular dos mundos separados por el imaginario social”, comentó la intérprete, también clavecinista.

El dúo formado por Victoria Espínola, en voz, y Ricardo Nudelman, en tambor, revivió uno de los clásicos candombes de Cáceres, “Guariló”; y el ritmo de la cultura afrodescendiente –marginada por la historia oficial argentina– contagió al público. El recorrido por la trayectoria del músico y poeta continuó con “Macumbabe”, en la guitarra de Nicolás “Choco” Ciocchini; y luego la voz de Omar Giammarco, acompañada por Noelia Sinkunas, en piano, y Julio Locatelli, en acordeón, dio vida a los acordes y letras de “Tocá tango” y “Otra vez”.

De a poco el anfiteatro dejaba de lado la formalidad del homenaje, para convertirse en un cálido encuentro entre amigos, colegas y discípulos que recordaban anécdotas compartidas, citaban las enseñanzas de Cáceres y celebraban haberlo conocido.

El grupo de mujeres apasionadas por el tango, China Cruel, realizó una versión deslumbrante y delicada de “Camila”. Más tarde, dos de los máximos referentes del tango actual, el pianista y compositor Julián Peralta y el vocalista Juan Serén, hicieron “Dársena Sur”, junto con Mariano González Caló, en bandoneón. Peralta definió la obra de Cáceres como una “música llana y profunda a la vez, que se deja escuchar no por fácil, sino por simple”. Al mismo tiempo –agregó– “tiene una profundidad y un vuelo maravillosos que influye, que cuenta historias reales, transmite emociones, te abre la puerta y te deja pensando”.

Uno de los momentos más emotivos de la velada fue protagonizado por Juan Subirá, tecladista y miembro fundador de Bersuit Vergarabat, quien aprovechó la ocasión para estrenar “El sanatario”, letra compuso hace más de una década en homenaje a Cáceres y cuya melodía alguna vez soñó con terminar junto al maestro. “Cáceres hizo un rescate de nuestros ritmos más primarios, fundacionales, que dieron la base a géneros como el tango, la murga, la milonga, y eso lo dejó impreso en su música. Es un artista enorme, y fue, sin dudas, una influencia muy fuerte también para los que hacemos rock en Argentina y América Latina”, manifestó Subirá.

Prat hizo sonar a continuación el famoso tango “Yuyo verde” junto al bandoneón de Omar Massa y se tomó unos instantes para narrar en detalle la historia que, en una fría mañana, dio origen a la canción “Bar Florida”, que fue dulcemente interpretada por María Volonté y Kevin Carrel Footer, en armónica. Seguido, salieron a escena Los del Sanatario, banda conformada por Prat y Subirá, entre otros, y con ellos llegó la fiesta de “Tango negro”, mientras Celeste Voria y Mauro Holzmann –del programa “Tango de mis amores- Año Gardeliano”– acompañaron con el baile.

Las murgas Garufa de Constitución y Los Viciosos de Almagro entregaron lo mejor del canto alegre y el sonido del carnaval de la ribera versionando “Murga argentina” y “Barrio”, respectivamente.

Cerca del cierre, los artistas colmaron el escenario y compartieron “La retirada”, al tiempo que un puñado de murgueros trasladó, desde alguna esquina porteña, los pasos de la fiesta popular al anfiteatro. El abrazo final, que no entiende de distancias ni de fronteras, llegará a destino con la misma fuerza e intensidad con las que la música de Cáceres marcó la cultura popular argentina.