Hamano Ryuho: “La caligrafía refleja el alma de una persona”

14 de julio de 2016 Arte

El artista japonés presenta su muestra ‘Takara’ en el Palais de Glace, organizada en conjunto con el Museo Nacional de Arte Oriental

Takara, que significa “tesoro” en japonés, es el título de un texto del poeta Yamanoue no Okura (660-773) incluido en el Manyoshu, la recopilación de poemas más antiguos del Japón, escritos entre los siglos VII y VIII. Y es también el nombre que eligió el calígrafo japonés Hamano Ryuho para presentar su muestra en el Palais de Glace, que se puede visitar hasta el 15 de agosto, con entrada libre y gratuita.

“Hay distintas clases de tesoros –dice el artista–, y cada persona tiene el suyo. Para algunos puede ser el dinero o las propiedades, para otros se trata de una cuestión afectiva o espiritual. Espero que quienes visiten esta exposición puedan descubrir cuál es su verdadero tesoro”.

Nacido en Fukui, Japón, el calígrafo es un especialista de esta disciplina milenaria, también conocida como ‘shodo’, con la que ha recorrido distintos lugares del mundo. Es su tercera visita la Argentina, la exhibición que presenta en el Palacio Nacional de las Artes, organizada en conjunto con el Museo Nacional de Arte Oriental, promete deslumbrar a los espectadores de nuestro país. “Me gusta que las personas puedan tener una experiencia, un lazo con mi obra –explica Hamano–. En cada muestra nace algo nuevo que me hace evolucionar. Para mí eso es lo más interesante y lo que me llevo como tesoro”.

Lo primero que impacta en esta exhibición es una obra de casi 30 metros de largo, que ocupa gran parte de la planta baja del Palais de Glace. Hamano ha escrito en ella los 1360 apellidos de los primeros nikkei (descendientes de inmigrantes japoneses) en Argentina, según registros oficiales del año 1968. En otra obra, el artista anotó los nombres de los “pioneros”: los primeros 790 japoneses que llegaron a Sudamérica en el barco Sakura Maru, que echó anclas en Perú en 1899.

“Los nikkei, no solamente en Argentina sino en distintos países de Sudamérica, hacen que Japón tenga una presencia en todo el continente –sostiene Hamano–. Ellos han llegado desde lejos, pasando distintas generaciones, pero han mantenido las costumbres culturales japonesas. Lo cual me hace sentir orgulloso”.

Otra obra que sorprende se llama “17 nombres” y está pensada para homenajear y recordar a los desaparecidos nikkei en la última dictadura cívico militar en Argentina. Cuenta Hamano: “Cecilia Onaha, que es profesora de la Universidad de La Plata, está haciendo una investigación sobre este tema y me puso al tanto de lo que pasó. También tuve la oportunidad de conocer a la madre de uno de estos chicos, y me dijo que ella todavía sigue buscando a su hijo. Entonces me puse a pensar qué es lo que podría hacer sobre este tema y decidí escribir los nombres de estos 17 desaparecidos”.

Hamano, que brindará seminarios y charlas en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, dice que uno de los objetivos que propone en sus talleres es que los asistentes aprendan a escribir su nombre en japonés de manera correcta, pero con sentimiento. “Esto hace que la persona que escribe entienda que es importante, y si tu vida es importante, también la de los demás. Lo sustancial es hacerlo con el corazón, porque la caligrafía refleja el alma de la persona”.

En este sentido, al artista lo preocupa que en la actualidad se esté perdiendo la escritura manual, a puño y letra. “La gente ahora utiliza los teclados, todo el mundo digita, hasta los niños pequeños en las escuelas. Si escribís ‘te amo’ en el teclado, así lo hagas con todo tu sentimiento, se ve siempre igual en la pantalla –afirma–. Pero cuando está escrito de puño y letra es diferente, porque muestra parte del carácter de esa persona”.