Guitarras del Mundo culminó su edición 2015 con una gran fiesta en La Ballena Azul

16 de noviembre de 2015

El Festival se realizó del 3 al 15 de noviembre en distintos puntos del país

Más de treinta guitarristas del país y del exterior, que regalaron un tema cada uno, protagonizaron el concierto de más de tres horas que dio cierre, sobre el escenario mayor del Centro Cultural Kirchner (CCK), a la 21º edición del Festival Guitarras del Mundo el domingo 15 de noviembre, con entrada gratuita.

Muy diversos estilos musicales se escucharon en La Ballena Azul, donde un público entusiasta disfrutó intensamente del espectáculo. La extensión del concierto no socavó el interés, porque al ejecutar una sola canción o partitura cada músico, la expectativa por la propuesta siguiente aumentaba, a lo largo de un programa que se desarrolló de manera ágil e impecable, tanto en lo sonoro como en lo organizativo.

El folklorista Juan Falú, creador y coordinador histórico del encuentro, expresó sobre la última jornada: “Un evento tan abarcativo alrededor de este gran instrumento merecía tener su corolario en este gran marco de La Ballena Azul, por su gran acústica, belleza y comodidad, y por lo que representa un festival así para la cultura, en nuestro país y en el continente”.

El músico tucumano también hizo un balance de lo ocurrido en esta edición del festival y sostuvo: “Con la cantidad y calidad de instrumentistas que estuvieron en escenario, fue un cierre de gran nivel para un ciclo que ya lleva varias décadas, pero que, sin embargo, sigue creciendo con su propuesta. Este año, participaron guitarras de Italia, Brasil, Francia, Uruguay, España, Turquía, Alemania y Chile, entre otros países”.

Ana Villa coordina con Falú el encuentro desde el inicio. “El festival arrancó en 1995 y, con Juan, nos propusimos combinar lo clásico con lo popular, para que el público, en una misma noche, se encontrara con diferentes expresiones musicales, más allá de sus gustos. Eso explotó: desde aquel momento, Guitarras del Mundo no dejó de crecer y cada año alcanza mayor dimensión”, contó sobre la trayectoria recorrida en más de dos décadas.

Para Villa, el cierre de la edición 2015, en la que participaron músicos de catorce países, fue “un momento muy especial”. “Siempre es el concierto más concurrido y comentado. Más aún si el marco es La Ballena Azul, que tiene que ver con las grandes políticas culturales que nos acompañan”.

El Tarco Trío (así se le llama al Jacarandá en el norte del país), compuesto por dos guitarras y un contrabajo, abrió la noche musical. Su líder, Martín Sánchez, comentó luego de su actuación: “Venimos hace tiempo a este festival, y hoy estamos particularmente contentos por haber estado en el escenario de La Ballena Azul, y más como primer número. Y lo hicimos con ‘Vieja casa’, un vals criollo que fue muy bien recibido como puntapié inicial de una gran jornada”.

Rudy Flores es un guitarrista argentino de gran prestigio que vive y trabaja hace dos décadas en Francia. Respecto de su presentación en el encuentro, consideró: “Me llena de gran orgullo estar en un lugar en el que intervienen colegas de tanto nivel y de tantos lugares del país, del continente y del mundo. Todo gracias al gran maestro Juan Falú, que supo llevar adelante y mantener este gran festival, que crece año a año, y que para muchos ya es el mejor evento de guitarristas del planeta”.

Otro de los intérpretes convocados para la clausura de Guitarras, el joven músico tandilense Leonardo Andersen, afirmó: “Este gran marco en el que nos presentamos hoy fue emocionante e inolvidable. Es la quinta vez que participo y tuve la gran chance de estar en este cierre, con una chacarera mía que se llama ‘Aquelarre’”.

Carlos Moscardini se había presentado el sábado 7 y repitió su actuación el domingo. “Este año, hice la gira por Rosario y Santa Fe, y luego llegué a estas dos presentaciones en el CCK. Hace muchos años que participo, y digo que, más que un Festival, es un gran movimiento de la música argentina, más aún si involucra a la guitarra, instrumento símbolo de nuestro sonido”, relató.

En su opinión, “fue una gran suerte que Juan Falú arrancara con esto 21 años atrás, que ahora sea apoyado por el Ministerio de Cultura de la Nación y que podamos tocar nada menos que en estas salas fenomenales, teniendo en cuenta que los guitarristas no solemos tocar en grandes escenarios”. Sobre el escenario, Moscardini ofreció un clásico de su repertorio: “El corazón manda”.

Uno de los invitados del exterior, el joven guitarrista francés Thibaut García, también expresó su entusiasmo tras participar de la propuesta: “Fue un momento único en mi carrera. Mi padre es español, pero siempre trabajé en Francia, y en los últimos tiempos, he tocado en muchos países del mundo”. “Hoy toqué una obra barroca, y fue increíble, había un público muy receptivo, lo que, junto con la sala, transformaron el concierto en algo muy particular”, completó.

En la misma línea, el músico Agustín Luna, tras interpretar “Kilómetro 11”, un tema característico del chamamé, destacó: “Me encantó participar de este cierre. Estuve junto con una gran mayoría de guitarristas que admiro, y en ese marco tan grande que es La Ballena; fue de lo más importante que he vivido en mi carrera; una experiencia muy buena, porque, además, se arma una gran confraternidad entre nosotros. fue Un sueño cumplido”.