Grandes maestros argentinos del grabado

13 de abril de 2012

La muestra se inauguró en Córdoba, con la presencia del secretario de Cultura de la Nación.

Con la presencia del secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia; el director nacional de Patrimonio y Museos, Alberto Petrina; y el presidente de la Agencia Córdoba Cultura, Pablo Canedo, quedó inaugurada el jueves 12 de abril en el Museo Caraffa de la ciudad de Córdoba, la muestra “Maestros del Grabado Argentino”, perteneciente a la colección del Museo Nacional del Grabado.

Además, durante el acto, Petrina presentó el primer tomo de la colección “Patrimonio arquitectónico argentino. Dos siglos de arquitectura en la Argentina".

Sobre "Maestros del Grabado Argentino"
Para esta muestra se ha seleccionado un exquisito conjunto de artistas que lucen el amplio repertorio histórico, poético y político de las posibilidades del grabado. En Argentina el género ha sido abordado por diversos artistas y sus principales exponentes forman parte de la exposición actual: Carlos Alonso, Pompeyo Audivert, Guillermo Facio Hebequer, Aída Carballo, Margarita Galetar, Emilio Pettoruti, Luis Seone, Adolfo Bellocq, Víctor Rebuffo, Emilce Saforcada, Alfredo Benavídez Bedoya.

Sus obras dan cuenta de las variantes creativas de una técnica artística que ha logrado plasmar con nitidez y belleza el repertorio de imágenes que abundan en nuestra cultura. El conjunto de obras seleccionadas mostrará la rica multiplicidad de tendencias y matices que exhibe el grabado argentino del siglo XX. En este universo de diversidades hay un punto natural de confluencia, ya que cada uno de los artistas pasa holgadamente por la alta prueba de sostener técnicamente su discurso.

De la selección
El arte de Pompeyo Audivert interpela desde las magníficas xilografías de su serie “Vía Crucis” (1929), en las que ciertos rasgos medievales del Romántico catalán coexisten con la tensión electrizante de la época aportada por el Déco y el Cubismo –muy visible en “Ciudad” (1928), mientras que las serigrafías de Emilio Pettoruti se zambullen decididamente en esta ultima corriente.

En tanto, Víctor Rebuffo -quien compartiera con Audivert la época de oro del Instituto Superior de Artes dela Universidad Nacionalde Tucumán (1946-1952), revela en su “Estampa norteña” su fuerte compromiso social, también característico de la obra de Guillermo Facio Hebequer.

Aída Carballo, quien alguna vez sostuvo que prefirió el grabado por su nobleza, porque era “honesto como la escultura”. Digna discípula espiritual de Goya y Daumier, de Facio Hebequer y Bellocq, su obra jamás deja de reinventar la realidad cotidiana- las calles del barrio, los vecinos, los colectivos, los locos, los amantes- que enmarca su travesía terrestre.

La sigue de cerca Luis Seoane, cuya vinculación con la vanguardia artística internacional jamás embotó su compromiso político ni el fuerte sentido de pertenencia a sus tierras argentinas y gallega. Además Carlos Alonso, en cuya descarnada Aguafuerte (1989) vibra esa línea que lo convierte en el mayor de nuestros dibujantes contemporáneos, la misma que arde en la denuncia de la agónica noche que desgarró al país entre 1976 y 1983.

La irónica visión premonitoria de Adolfo Bellocq, la serenidad tardoclásica de Emilce Saforcada y la atmosfera naïve de Margarita Galletar completan la presentación junto con la propuesta de Alfredo Benavídez Bedoya, cuya linografía titulada “El asado de fin de siglo” (1997) es un buen ejemplo de su original obra, imantada por su fuerza expresionista y surreal que nunca excluye el vitriolo del sarcasmo.

Esta exposición itinerante desembarca también en Tucumán y Salta y se encuentra organizada porla Secretaríade Cultura dela Nación, el Museo Nacional del Grabado yla Agencia Córdoba Cultura. La muestra podrá visitarse hasta el 3 de mayo de10 a20 horas en Av. Poeta Lugones 411.

Historia de un Museo del Grabado
El Museo Nacional del Grabado fue fundado en 1960, sobre la base de la colección particular de Oscar e Irene Pécora, titulares hasta 1976 de la reconocida Galería Plástica. Con el advenimiento de la democracia, el Estado aceptó la donación de este rico acervo, creándose así el Museo Nacional del Grabado. Actualmente se encuentra ubicado en el predio de acceso ala Biblioteca Nacional-Agüero 2505-, espacio que, tras su refuncionalización, reabrirá sus puertas en el transcurso de este año.

El Museo alberga obras de los más importantes artistas nacionales y extranjeros. Su patrimonio comprende unas 12.000 piezas, que incluyen grabados originales, carpetas, libros ilustrados con obras originales y libros de artistas, como así también una importante colección de matrices – tacos xilográficos, planchas metálicas, piedras litográficas- y diversas herramientas de trabajo, entre las que se encuentran las prensas de Juan Carlos Castagnino y Luis Seoane.

Su acervo consta de xilografías, aguafuertes, aguatintas, puntas secas, linóleos, litografías y técnicas mixtas de artistas de los siglos XIX, XX, XXI. Carlos Alonso, Pomepyo Audivert, Georges Braque, Aída Carballo, Carybé, Salvador Dalí, León Ferrari, Raquel Forner, Emilio Pettoruti, Pablo Picasso, Guadalupe Posada, Victor Rebuffo, Luis Seoane, Sergio Sergi o David Alfaro Siqueiros son algunos nombres que honran el patrimonio del Museo, único en su naturaleza en América Latina. Cuenta además con una importante biblioteca con 7.000 publicaciones.