Futurock cerró a puro pogo

17 de noviembre de 2014

Durante dos días, pudieron disfrutarse más de 10 bandas, clínicas de rock, muestras de arte, y shows de stand up.

Futurock, el festival organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, la TV pública, Telam y Nacional Rock, reunió durante dos días, a más de diez bandas que tocaron al aire libre y en forma gratuita como parte de la Semana de la Música. Esa fue una parte del festival. Lo completaron: clínicas de rock, muestras de arte, shows de stand up y una entrevista a David Lebón. 

En la segunda jornada, Melina y Candelaria se instalaron cerca de las 20.30 en un costado del escenario principal para escuchar lo que quedaba de Futurock y vender sus panes rellenos. Tiraron una lona en el piso y se quedaron ahí mientras escuchaban a Dancing Mood, la anteúltima banda que se presentó en el segundo día del festival. 

A esa hora, la plazoleta de atrás del Museo Nacional de Bellas Artes estaba llena: el público llegaba hasta Figueroa Alcorta. Algunos se subieron a los árboles y cantaban y agitaban los brazos desde allí. Otros bailaban y miraban el escenario desde abajo.

“Aguante la familia”, gritaba Hugo Lobo, el líder de Dancing Mood, entre un tema y otro, porque había padres con sus hijos en los hombros, en los brazos y algunos hasta bailaban con ellos. “Un placer tocar gratis para la manada” siguió.

La banda encargada de cerrar fue Onda Vaga, que igual que todas las que participaron, tocó durante más de una hora “Este recital al aire libre, mejor imposible” decían desde el escenario desde donde además de tocar bailaban como el público que no paraba de moverse.

“Cántale a la luna y al sol, cántale a la estrella que te acompañó, cántale a tus amigos con el corazón”, coreaban los asistentes cuando sonaba “Mambeado”, tal vez el tema más popular de la agrupación. Otro de los más cantados de la noche fue “Como que no”.

Hacia el final del repertorio se vino el pogo con “Cartagena”. “He visto gente saltar hasta en el fondo”, dijo uno de los “vagos”, tal como se autodenomina la banda. Los saltos siguieron hasta los dos últimos temas que cantaron.

Santiago, con su hija de 5 años en brazos, no se metió en el pogo pero se movía al ritmo de la música de Onda Vaga. Candelaria y Melina tampoco se metieron, prefirieron seguir en el costado donde estaban desde el principio. Desde allí cantaron y movieron los brazos. Diez minutos antes de que termine el festival habían vendido todos los panes. Fue ahí cuando levantaron la lona y se fueron.