Fallecimiento de Ildo Patriarca

11 de julio de 2014

El Ministerio de Cultura de la Nación despide con profundo pesar al gran acordeonista y comparte un texto que escribió Litto Nebbia.

El Ministerio de Cultura de la Nación despide con profundo pesar al gran acordeonista Ildo Patriarca y comparte con ustedes este texto que escribió Litto Nebbia para recordarlo:

"Un amigo de Orense me recomendó oír a un acordeonista. “Mandame un disco”, le dije. “Es que no tiene ninguno”, contestó.

Todo terminó en que mi amigo le pasó mi teléfono al acordeonista y le dijo que me llamara. Un domingo por la mañanita, atiendo y escucho: ”Buenos días, señor Nebbia. Soy Ildo Patriarca, lo llamo desde Córdoba. Soy acordeonista y quiero que me escuche tocar”.

Cuando empecé a pasarle la dirección donde podía enviar sus trabajos, me dijo: “Yo quiero tocarle ahora, si tiene usted un minuto de tiempo...”.

“Pues claro que sí –le respondí–. Toque nomás”.

El hombre comenzó a tocar el instrumento de una manera excepcional. Cuando ya íbamos por el segundo tema, escuchaba un murmullo bastante sugestivo a través del tubo. Le pregunté qué era ese sonido y me contestó: “son los pájaros”. La cosa es que estaba tocando en el patio de su casa, pegado al teléfono, y a su lado estaba el jaulón de pájaros. “¿Y por qué suena así?”, le pregunté. “Es que son como doscientos, entre jilgueros y corbatitas”, contestó.

“Bien, Ildo, –propuse–. Hagamos una cosa: venite la semana que viene para Melopea y tratamos de grabar algo. Pero haceme un favor: grabame con un grabadorcito cualquiera ese murmullo de los pájaros y lo ponemos en el disco”. La semana siguiente, ya estábamos grabando el primer álbum de Ildo Patriarca, titulado simplemente El acordeón. Allí está registrado su hermoso tema “Aromas de Montmartre”, donde, mientras él toca, los pájaros no paran de hacer comentarios.

Así es como conocí a este extraordinario músico, un maestro del instrumento que, por esas cosas injustas que a veces suceden en nuestro bendito país, tenía un solo disco grabado, editado únicamente en Francia.

Como productor, decidí que su primer álbum fuera solo para su lucimiento personal. Luego, al llegar el momento del volúmen 2, incluimos algunas participaciones con artistas invitados, siempre buscando gente que lo conociera y admirara. Participaron Suma Paz, también León Gieco, la trompeta del gran Roberto “Fats” Fernández, el coro Melopea (arreglado por Clarisa Álvarez) y yo mismo, al piano.

Ildo nació el 10 de mayo de 1939 y nos ha dejado el 10 de julio de 2014. Hacía rato que vivía bastante apenado. Poco tiempo atrás, su compañera había enfermado. Sus presentaciones personales por el interior habían cesado.

Fue un hombre de gran corazón. Ha recorrido nuestro país de punta a punta. Siempre con sus dos acordeones, interpretando tangos y zambitas, como también temas propios. Nos quedan sus discos, su música y el recuerdo de su calidez a los que tuvimos la suerte de encontrarlo en este paseo por la vida."

Litto Nebbia, músico y productor