El secreto del éxito o cómo realizar un festival de cine

06 de septiembre de 2015

Los programadores de Moscú y Mar del Plata debatieron en el MICA 2015 las claves para realizar los encuentros cinematográficos

“Dirigir y producir festivales internacionales de cine” fue otro de los temas de debate durante la última jornada del Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA), que concluyo el domingo 6 de septiembre en el Centro Cultural Kirchner.

Participaron del panel el director de programación del Festival Internacional de Cine de Moscú, Kirill Razlogov; el presidente del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, José Martínez Suárez, y su productor, Ignacio Catoggio.

“Según mi experiencia, para poder hacer un festival de cine se necesitan tres cosas: ayuda monetaria del Estado, un equipo de organización que conozca la especificidad de este tipo de eventos y, lo más importante, un cinéfilo que pueda programarlo”, enumeró Razlogov.

“Si falta alguna de esas patas, a lo sumo se podrá realizar una edición, pero no se logrará que el festival prospere en el tiempo”, agregó.

Para el programador de Moscú, uno de los certámenes de cine internacionales más antiguos del mundo (fue creado en 1935, aunque durante muchos años no se realizó), los festivales son dinámicos y cambian con el tiempo.

Según explicó Razlogov, en Moscú conviven tres culturas: “la de los cinéfilos, que yo represento; la del Estado, que aporta el grueso del presupuesto y que, si bien no controla la programación, sí tiene cierta injerencia; y la de los nuevos ricos rusos, para quienes el evento es más que nada la posibilidad de estar cerca de grandes estrellas”.

“Es muy difícil realizar un festival que cumpla con las expectativas de las tres culturas: el objetivo es poder lograrlo”, sintentizó.

Martínez Suárez abrió su intervención coincidiendo y disintiendo con Razlogov: “Al igual que Kirill, también pienso que hay tres cosas necesarias para hacer un festival, aunque no son las mismas. Las mías, que saqué de un libro de cine que compré cuando era chico, son salud, paciencia e inteligencia”, expresó.

Luego graficó su experiencia como programador de Mar del Plata con una anécdota. “Hace algunos años llegó una película que me interesó mucho, pero quienes la visualizaron le hicieron una crítica muy severa. Entonces, yo me puse firme, decidí que ingresara al festival de todas formas, y resultó la ganadora del premio mayor. Con esto quiero explicar que el cinéfilo sabe más de cine de lo que cree”, comentó.

Para el director y guionista argentino, pensar en el público es la clave. “La tarea del programador va a resultar exitosa si hace el ejercicio de preguntarse quién es el espectador y qué quiere ver. Yo pienso la programación para que todo el público pueda optar por material del género que le interese. Es un trabajo difícil, pero el más bonito que he hecho en mi vida. Y ese es el motivo del éxito”, expresó Martínez Suárez.

“Este año, batimos el récord de recepción de películas inscriptas para participar, eso quiere decir que el festival es cada vez más prestigioso”, completó.

El presidente del encuentro marplatense también opinó sobre la actualidad de la industria local: “El cine argentino está progresando a pasos agigantados; está a la par de los mejores del mundo. Mi única crítica es que se realizan muchas películas, casi 150 por año, son tres por semana, más de las que podemos estrenar en las salas”, sopesó.

A su turno, Catoggio sintetizó la labor de los productores y definió a los festivales de cine de “eventos que mezclan lo audiovisual con lo performático”. “Las cosas suceden una vez en un momento: la lógica del festival tiene algo de la lógica del teatro, la función única que no puede repetirse”, analizó.

Por último, y de cara a la edición 30 del festival, que llegará en noviembre, el productor adelantó que, con la idea de superar los 130 mil espectadores que hubo el año pasado, se agregarán 7 nuevas salas de exhibición –que serán 19 en total– y se mantendrán los precios de las entradas (generales: $ 20).