El holocausto y la dictadura argentina, en dos muestras de la Casa Central de la Cultura Popular

04 de septiembre de 2015

Ambas exposiciones pueden visitarse hasta el 17 de septiembre

Las exposiciones “Ana Frank, una historia vigente” y “De la dictadura a la democracia”, realizadas por el Centro Ana Frank Argentina y el Ministerio de Cultura de la Nación, se inauguraron el 3 de septiembre en la Casa Central de la Cultura Popular de la Villa 21-24, donde pueden visitarse hasta el jueves 17 con entrada libre y gratuita.

El representante en el país de la Anne Frank House y director del Centro Ana Frank en la Argentina, Héctor Shalom, y Mónica Dawidowicz, sobreviviente de la Shoá y miembro del Comité de Honor del Centro Ana Frank Argentina, participaron de la inauguración junto con el director de la Casa, Mario Gómez, y la coordinadora del Programa de Fortalecimiento de la Cultura Popular, Julieta Chinchilla.

La muestra referida a Ana Frank se compone de 34 paneles gráficos que relatan la historia de la niña que, en 1942, al cumplir 13 años, recibió como regalo un diario íntimo en el cual plasmó los dos años y medio que vivió escondida durante la Shoá.

Ana falleció en el campo de concentración Bergen Belsen, unos meses antes de que finalizara la guerra.

Esta exposición fue realizada por la Fundación Ana Frank de Holanda, con el objetivo de acercarle al mundo su testimonio, que contribuye a la construcción de una sociedad libre y pluralista donde se garanticen la igualdad y el respeto por los derechos humanos.

Shalom explicó que “la presencia del legado de Ana Frank hoy sirva para tomar de su historia el sentido y el valor de la vida. Ayudar a reflexionar a cada uno es la responsabilidad que tenemos frente al otro”.

“De la dictadura a la democracia”, la otra exhibición presentada ayer, relata las violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte del Estado entre el 24 de marzo de 1976 y 1983. Se aborda en ella la vigencia de los derechos humanos, y se plantea la construcción de la memoria y la búsqueda de verdad y justicia como deber de toda la sociedad.

El titular del Centro Ana Frank en la Argentina postuló el diálogo histórico que subyace a ambas exhibiciones: “Aquí se exponen los métodos del nazismo, que fueron reflejados años más tarde en los genocidas argentinos”.

“En ese sentido –continuó reflexionando Shalom–, nuestra misión es entender que cuando la justicia no cumple su cometido, los crímenes continúan vigentes”.

“Por eso nos llena de orgullo que nuestro país no haya seguido ese ejemplo y que quienes perpetraron nuestra dictadura estén siendo ajusticiados”, concluyó.

Para Dawidowicz, lo más importante es no admitir la discriminación, lo que identifica como el inicio y el germen del holocausto. “Nací durante la Shoá, en 1941, y debo agradecer a los protectores que cuidaron de mí durante la guerra el poder estar hoy aquí y contar mi historia”, comentó.

“Deseo que ustedes recojan mi testimonio y no lo olviden, porque serán nuestra voz cuando nosotros no estemos –agregó la sobreviviente del nazismo–. Muchas cosas siguieron ocurriendo después, por eso creo que, a través de la educación y la cultura, vamos a mejorar nuestro mundo”.

Como cierre del acto, se entregaron los certificados de guías educativos de estas muestras a los jóvenes promotores culturales de la Casa Central de la Cultura Popular.