El Cervantes en el Cervantes

14 de agosto de 2016

Los trabajadores del Teatro Nacional recuperaron un espacio para exponer sus obras e inauguraron una muestra colectiva

El Ciclo “El Cervantes en el Cervantes”, creado para mostrar al público las expresiones artísticas de los trabajadores del Teatro, no solo se ha sostenido en el tiempo, sino que sigue creciendo. En el marco de su sexta edición, el 3 de agosto se inauguró el espacio A foro (“a la vista del público”), gracias a la iniciativa de los empleados de poner en valor un lugar que estaba en desuso. La nueva sala se estrenó con una exposición colectiva en la que el único hilo conductor es que todos los autores de las piezas son empleados del Cervantes. Sin censuras, lineamientos ni limitaciones respecto a los ejes que atraviesan las obras, cada artista exhibió lo que lo que quiso. El resultado: una muestra colorida y hetereogénea, con creaciones que abordan desde paisajes o rostros hasta problemáticas sociales como la maginalidad, la pobreza y la violencia de género.  

La iniciativa de recuperar ese espacio, que estaba desaprovechado, nació de los integrantes del área de escenografía, pero, rápidamente, se extendió al resto de los sectores, que se sumaron al proyecto:

“La inquietud de que los trabajadores podamos hacer algo en el teatro surgió en 2011 y se empezó a contagiar entre todo el personal. El proyecto se llamó “El Cervantes en el Cervantes”, y todos los que querían participaban con la disciplina artística que desarrollaran. Lo hacíamos en los espacios muertos, en los que no había actividades o cuando no interrumpía la programación oficial, no teníamos un lugar especialmente destinado para eso. Pero era una forma de encontrarse desde otro lado, que a todos les pareció interesante porque varios tienen inquietudes por fuera del trabajo y cosas para mostrar. Y también era una excusa para acercar público de distintas edades al Cervantes e integrar las áreas; y una manera de devolverle algo al teatro que nos da tanto”, cuenta Mauro Savarino (escenografía), uno de los impulsores de la propuesta.

“El nuevo espacio –continúa explicando– surge de la misma iniciativa de querer hacer algo con el lugar, con la iluminación. Que la gente, mientras espera, también pueda ver algo, que se enamore del Cervantes. Queremos acercar al público a los hechos teatrales más allá del teatro. El espacio A foro, que se inauguró con la muestra colectiva, era un lugar oscuro, en desuso, al que nadie quería entrar. Y de ahí surgió la idea del Área de Escenografía, junto a la de herrería artística. Después la gente de diseño, de prensa, todos se fueron sumando. Esto parte del amor que uno siente por el arte, la inquietud del alma que necesita tener voz propia, a veces. La necesidad de comunicar”.

El director del Cervantes, Rubens Correa, no solo fue promotor del Ciclo y dio el visto bueno para la recuperación del espacio, sino que también expone sus pinturas en la muestra: “Desde que lo empezamos, este proyecto no para de sorprenderme. Esta ya es la sexta edición y la novedad es que ahora tiene su propio lugar. Había un salón muy oscuro, con mala luz, que no se usaba para nada, y los trabajadores me preguntaron si podían utilizarlo para exponer sus obras. Pero como el edificio es histórico y no se puede tocar, tuvieron que ingeniárselas para acondicionarlo. Así, armaron unos bastidores que colocaron separados de las paredes y los iluminaron, sin alterar nada. Y se inauguró con una muestra colectiva de artes visuales del personal del Teatro, en la cual yo estoy incluido. Exponen 28 empleados de las diversas áreas y hay de todo: foto, video, pintura, escultura”, cuenta.

La muestra puede visitarse de miércoles a domingos, de 19 a 22, en el Teatro Cervantes (Libertad 815). La entrada es libre y gratuita.

Si querés ver algunas de las obras expuestas y conocer lo que dicen sus autores, hacé click acá.