El canto anónimo se hizo sentir en La Ballena Azul

31 de agosto de 2015

Silvia Iriondo y otros músicos invitados recrearon temas del repertorio popular recopilado por Leda Valladares

Un homenaje al canto anónimo argentino y, en especial, a Leda Valladares, principal recopiladora e intérprete de esta música en el país y en América Latina, presentó la cantante Silvia Iriondo el sábado 29 de agosto en La Ballena Azul del Centro Cultural Kirchner.

Acompañada por su grupo –que integran Federico Arreseygor en piano, Horacio "Mono" Hurtado en contrabajo y Fernando Bruno en percusión–, la intérprete recorrió con solidez y sentimiento el repertorio su último disco, titulado, precisamente, "Anónima".

Con gran concurrencia, el espectáculo abarcó diversos estilos del género autóctono, arrancando con el huayno "Las barbas de mi chivato" y la cueca "Sangre del corazón".

En la copla "El mundo es redondo", se sumó el gran baterista Horacio López con su Escuela Clave de percusión, mientras que otro momento especial fue la zamba “Debajo de un sauce verde”, donde intervinieron los músicos Quique Sinesi en guitarra y Carlos "Negro" Aguirre en piano.

El carnavalito "Flor moradita" encendió al público, lo mismo que la vidala "Tan alta que está la luna" y la cueca "La cocinerita". El gran final sobrevino con "Mi fortuna", con más de cuarenta tambores de Escuela Clave en escena, y el kaluyo de la región andina "Tuita la noche".

Luego del espectáculo, Iriondo expresó: "Ha sido un gran orgullo para mí participar en este extraordinario escenario. Hubo un clima de celebración y alegría. Y realmente este gran marco, este hermosísimo teatro, colabora sin duda con toda esa ebullición".

La cantante agregó que "realizar en este escenario un concierto dedicado al canto anónimo, que tantas veces no tuvo un lugar y fue parte decisiva de nuestra cultura popular, es una forma de darle a esta música visibilidad de la mejor manera".

Por su parte, Sinesi sostuvo: "Ha sido una experiencia muy linda, tanto por los años que vengo tocando con Silvia como por el hecho de compartir también junto al 'Negro' Aguirre sus proyectos. Y, además, fue un honor por la envergadura de esa sala increíble, un auditorio a nivel internacional".

López comentó con respecto a su performance: "Participó el grupo de la Escuela Clave, que incluía 42 tambores, con un formato afroétnico, y el resultado fue maravilloso. Fue una noche entrañable".

La intérprete y también recopiladora Miriam García se refirió a la obra de Valladares y dijo: "Tiene la contundencia de los clásicos, de eso que perdura en el tiempo y que se puede versionar y reversionar sin perder su vigencia ni esencia".

La cantora con caja, además, resaltó de Iriondo "su coraje y sabiduría para animarse a jugar con estos repertorios". "Se atrevió a alterar la melodía de estas canciones o a fusionarlas con otros ritmos o géneros, pero con el respeto y talento suficiente como para convertirlo en un hecho artístico de alto impacto", concluyó García.