Donación de "El rey de los pordioseros", de Kenneth Kemble

16 de octubre de 2014

La empresa Aeropuertos Argentina 2000 otorgó la obra, realizada en 1960, al Museo Nacional de Bellas Artes para que integre su colección.

El Museo Nacional de Bellas Artes recibió, por parte de la empresa Aeropuertos Argentina 2000, la donación de la obra "El rey de los pordioseros", realizada en 1960 por el destacado artista Kenneth Kemble (1923- 1998), para integrar su colección.

Hasta la fecha el Museo Nacional de Bellas Artes no poseía en su patrimonio una obra informalista de Kemble, protagonista central del arte argentino de la segunda mitad del siglo XX.

Resulta fundamental la incorporación de una obra del período 1956-1961; ya que por sus cualidades formales pertenece a una etapa de esplendor creativo del artista, figura clave en la génesis y culminación del movimiento informalista, a la par que actúa como uno de los principales críticos y teóricos del proceso de modernización que abrirá “los años sesenta”.

La próxima inauguración del nuevo guión de arte argentino del siglo XX, en las salas reformadas del primer piso del MNBA, potencia aún más la incorporación de esta obra de Kenneth Kemble, al mismo tiempo subsana un error histórico.

Los Paisajes Suburbanos

Entre 1958 y 1961 Kemble, realiza su serie de Paisajes suburbanos, un grupo de collages realizados con cartones, chapas oxidadas, arpillera y maderas, inspirados por la contemplación de las villas miseria de Córdoba.

Sobre ellos el artista manifestó: “... mi objetivo era doble: mostrar que los materiales más humildes y despreciables podían tener capacidad expresiva y comunicar una emoción estética, echando por la borda la hegemonía de las vacas sagradas de la técnica (…) y mostrar también en la calle Florida una realidad argentina que nos debía concernir a todos. Esto ocurrió en 1958 y el resultado fue expuesto en la galería Van Riel en 1959”.

La adquisición de la obra "El rey de los pordioseros" (1960, arpillera, chapa, madera, enduido, óleo sobre hardboard, 180 x 100 cm) constituye un acontecimiento de vital importancia ya que enriquece sustancialmente el patrimonio cultural y fomenta el conocimiento, la investigación y el acceso a la cultura de todos los ciudadanos.