Delegados del país y de la región participaron de un seminario sobre diversidad cultural

05 de noviembre de 2015

La actividad se realizó en Villa Ocampo, a diez años de la Convención Unesco 2005

Representantes culturales de las provincias y responsables de las comisiones de la Unesco de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay participaron, el jueves 5 de noviembre en Villa Ocampo, Beccar, de una jornada informativa del Programa de Capacitación de la Convención 2005, a cargo de especialistas del organismo de las Naciones Unidas, que se dicta por primera vez en el mundo.

Este encuentro –celebrado en la antigua casona que la escritora Victoria Ocampo donó a la Unesco– es parte del Seminario “10º Aniversario de la Convención Unesco 2005: Diversidad de las expresiones culturales en el Cono Sur”, que comenzó el miércoles 4 en el Centro Cultural Kirchner y fue organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación –mediante la Dirección Nacional de Política Cultural y Cooperación Internacional– y la Oficina de la Unesco en Montevideo para la región.

La actividad se inició con la exposición de la representante de la Dirección Nacional de Cultura del Uruguay, Julia Silva, quien presentó el Proyecto Fábricas de Cultura, que generó en el país vecino espacios de formación y desarrollo de emprendimientos culturales.

“Este programa está destinado a brindar apoyo a aquellos jóvenes y mujeres que se encuentran fuera de los sistemas formales de trabajo y educación”, amplió la funcionaria.

Además, destacó que, con el paso del tiempo, y gracias al trabajo sostenido, se logró formar cooperativas de trabajo organizadas por los mismos protagonistas. “En la actualidad, hay 29 fábricas de cultura y 500 beneficiarios en 24 localidades uruguayas”, precisó Silva.

Fondo Internacional para la Diversidad Cultural

Durante la segunda parte de la jornada, los representantes del país y del exterior que asistieron al seminario compartieron un encuentro donde abordaron los principales aspectos que deben tenerse en cuenta para postular proyectos al Fondo Internacional para la Diversidad Cultural (FIDC) de la Unesco, que financia con hasta 100.000 dólares emprendimientos destinados a crear un sector cultural dinámico.

“Este Fondo –que, en la actualidad, tiene 78 iniciativas de 48 países a su cargo– es un trabajo conjunto con la sociedad civil, los artistas y los ministerios para el fortalecimiento del sector”, introdujo Denise Bax, responsable de la Unidad de Programas y de Enlace de la Sección de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la Unesco.

“Para nosotros, la diversidad no es un concepto teórico –aseguró–. Por el contrario, cada año intensificamos el trabajo para hacer viables proyectos que promuevan el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza en los países en desarrollo”.

Bax explicó a los referentes de las provincias y de los países participantes los pasos a seguir para las postulaciones al Fondo, así como los requisitos básicos para la presentación de solicitudes. Además, se citaron, a modo de ejemplos, los errores más comunes que encuentran los expertos internacionales en los formularios.

“El Fondo apoya proyectos de países en desarrollo que introduzcan, examinen o desarrollen políticas y estrategias que incidan de forma directa en la creación, la producción y la distribución de una diversidad de bienes, servicios y actividades culturales, y que fortalezcan las capacidades profesionales y estructuras organizacionales para mantener la viabilidad de las industrias y los mercados culturales locales y regionales”, amplió la disertante.

“El FIDC tiene en cuenta las necesidades de cada país en cuanto a políticas culturales y las industrias creativas”, completó la funcionaria francesa.

Por otra parte, Bax detalló los criterios de preselección y los procesos de selección de los emprendimientos. En ese sentido, destacó la importancia de la sostenibilidad, la adecuación del proyecto a los objetivos y los ámbitos de intervención del FIDC, la viabilidad y eficacia de su ejecución, y la gestión financiera. “Las propuestas deben tener una realidad para asegurar una participación activa de las diferentes partes del proyecto”, concluyó.

Sobre la Convención 2005 de la Unesco

La Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales fue aprobada por la Unesco en 2005. Se trata de un acuerdo internacional jurídicamente vinculante que garantiza que los artistas, los profesionales y otros actores de la cultura y los ciudadanos en todo el mundo puedan crear, producir, difundir y disfrutar de una amplia gama de bienes, servicios y actividades culturales, incluidos los suyos propios.

La Argentina ratificó la Convención en mayo de 2008, reconociendo a la cultura como uno de los principales pilares del desarrollo sostenible. Entre otros objetivos, esta Convención se propone reafirmar la importancia del vínculo existente entre la cultura y el desarrollo para todos los países y apoyar las actividades realizadas en el plano nacional e internacional para que se reconozca el auténtico valor de ese vínculo.