Debates sobre el pensamiento y la educación en clave nacional

27 de marzo de 2015

El jueves 26 de marzo, distintos especialistas participaron de los Foros por una Nueva Independecia, en Córdoba.

La identidad del pensamiento nacional, y el vínculo entre educación, comunicación y nuevas tecnologías fueron los temas debatidos el jueves 26 de marzo durante la jornada inaugural de los Foros por una Nueva Independencia-Capítulo Córdoba, que se realizan hasta el viernes 27 en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), organizados por el Ministerio de Cultura de la Nación.

El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni; el secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, Ricardo Forster; el decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades de UNC, Diego Tatián; y el subsecretario del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires, Leandro Santoro, reflexionaron acerca del pensamiento nacional desde la diversidad de las tradiciones políticas en la primera mesa panel de la tarde.

Sileoni inició el intercambio –moderado por la periodista Liliana Arraya– y caracterizó el concepto en cuestión: "El pensamiento nacional es un pensamiento que valora las posibilidades, constructor del autoconcepto de los pueblos, constructor de autoestima".

El titular de Educación planteó el carácter histórico e ideológico del concepto y citó a Jauretche, a Juan B. Justo y a Gramsci. "El pensamiento nacional tiene que ser profundamente democrático, estar cerca de los que menos tienen, de los humildes. Sin embargo, el pensamiento nacional libra una batalla profunda en torno a la batalla cultural", reflexionó.

Otros ejes de su exposición fueron la historia y los aportes de la pedagogía nacional. "Una educación nacional es una educación que tiene que enseñarle mejor a los pibes. Hay aprendizajes que no llegan, y es allí donde hay justicias que se vulneran. Una escuela no puede ser un comedero ni un enseñadero. Las escuelas argentinas han vuelto a recuperar su corazón, que es el aula, pero hay que seguir trabajando y enseñando con una fuerte conciencia axiológica", afirmó Sileoni.

Forster, por su parte, recalcó: "El pensamiento, la obra, la escritura es una mezcla extraña entre lo colectivo y lo individual. La soledad, la intemperie, el desasosiego –vivencias personales– son intransferibles en términos colectivos. En última instancia es la historia la que posibilita que la reflexión individual se encuentre en determinados contextos únicos con la experiencia colectiva". A continuación, el filósofo leyó el texto "Dialéctica de los extremos", un análisis de Sarmiento y Cooke desde la mirada de Nicolás Casullo.

"Nosotros sentimos que hay algo loco, extraño, descabellado en este momento en América Latina y en la Argentina, que nos permite sentir que la historia, de nuevo, volvió a moverse. Aquí estamos, después del 24 de marzo, diciendo, ayer como hoy, que siempre hay una oportunidad si estamos en condiciones de tomarla y de saber que somos herederos de aquellos que alguna vez intentaron hacerlo", cerró el secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, área que realiza los Foros.

En tanto, Tatián se refirió a la "dimensión espectral" del pensamiento nacional y a la noción de fraternidad continental, y subrayó: "La hora latinoamericana la estamos viviendo hoy. Hay un conjunto de políticas públicas y de gobiernos populares tratando de producir una integración. Tenemos la tarea de construir una fraternidad continental que acompañe decisiones de muchísima osadía, de la que somos testigos por primera vez". A ello, agregó que la diversidad de los procesos que se viven hoy en Latinoamérica “posibilita una noción de pensamiento que sea diversa, hospitalaria, sensible, creativa y conservacionista".

Durante su ponencia, el decano revisó los textos "El escritor argentino y la tradición" –manifiesto cultural contra el nacionalismo del momento– y "Nuestro pobre individualismo", ambos de Jorge Luis Borges, y trabajó las ideas de individuo e individualismo del escritor contraponiéndolas a las que libraba Rodolfo Walsh en sus relatos.

El titular de la Facultad de Filosofía y Humanidades destacó que la democracia "no existe en un solo país, tiene un sentido y una dimensión a nivel continental" y acuñó el concepto de “pensamiento plurinacional", basado en el de Estado plurinacional, donde –explicó– "las naciones son culturales, etarias, federales, e incluye el universalismo, el cosmopolitismo y el internacionalismo".

"La noción de pensamiento nacional no es transparente, autoevidente ni autoclausurada, y tenemos la tarea de obtener de ese concepto un significado emancipatorio", concluyó Tatián.

Santoro, politólogo autodefinido militante político del radicalismo alfonsinista, expresó: "El pensamiento es un proceso colectivo. Hay momentos de reflexión individual, pero la construcción del pensamiento requiere la posibilidad de compartir".

Además, leyó un texto propio, titulado "Las dudas de un militante del campo popular", surgido de una serie de conversaciones con Raúl Alfonsín, a partir del cual reflexionó sobre defectos y virtudes del radicalismo y el peronismo, desde la mirada de los enfoques culturales; la posición de ambas "culturas" sobre la impartición de poder; y el avance de la derecha frente a los roces y las divisiones entre el radicalismo y el peronismo.

"La verdadera contradicción no es entre república y populismo, sencillamente porque el antónimo de populismo es el elitismo. Desde una perspectiva alfonsinista, la verdadera contradicción que está planteada hoy en la Argentina, y que debería ordenar el sistema político, es entre la república democrática y la república elitista", diferenció Santoro.

En este escenario, "las culturas políticas de tradición histórica están obligadas a repensar su arsenal teórico para enfrentar este dilema", consideró el politólogo y añadió: "Es en el terreno del sentido común donde la política tiene que dar la primera de las batallas y es en el terreno del pensamiento donde tenemos que sofisticar estas herramientas".

Educación regional en tiempos de TIC

El debate con el que cerró la jornada fue "Educación, comunicación y nuevas tecnologías desde las perspectivas nacional y latinoamericana". Con esta consigna, disertaron el jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de la Nación, Pablo Urquiza; el rector de la UNC, Francisco Tamarit; el docente e investigador de la Universidad de San Martín Fernando Peirone y la doctora en Letras Valeria Sardi. El moderador del encuentro fue Pablo Carro.

Para Urquiza, "en 2003 nuestro país era un conjunto de archipiélagos de modelos educativos". Hoy, en cambio, se logró construir la noción de 'Patria educativa'. "No hay una política educativa, sino un proyecto con acciones educativas, de salud, de inclusión, de trabajo. La Asignación Universal por Hijo, Conectar Igualdad, los seis millones de puestos de trabajo que se generaron son políticas profundamente educativas", explicó el funcionario.

Sardi, por su parte, expuso un estudio sobre los vínculos de los jóvenes con la escuela secundaria y la cultura escrita. Así recuperó escenas escolares protagonizadas por jóvenes de la provincia de Buenos Aires.

"A partir de las nuevas tecnologías, los jóvenes proponen un nuevo tipo de lectura y dialogan con el monstruo de la cultura canónica", apostó la investigadora, y continuó: "Se trata de una actitud contestataria, contrahegemónica, porque no se someten a la cultura dominante".

Tamarit llamó a defender la universidad pública. "Estamos disputando con un modelo educativo que pretende retrotraernos a la peor tradición educativa de nuestro país: el de las dictaduras militares y del período 1990-2001", advirtió.

"Las universidades miran hacia sí mismas y se olvidan de que tienen la responsabilidad y la obligación de empujar y mejorar el sistema educativo en su totalidad", declaró el rector, y continuó: "Los universitarios tenemos que ser actores de una nueva identidad latinoamericana".

Peirone, en tanto, analizó el impacto de las nuevas tecnologías en el sistema educativo y en el trabajo. "En nuestro país, a partir de las diversas políticas gubernamentales, los jóvenes de todas las clases sociales acceden a tecnologías digitales e internet", enfatizó el investigador. En su opinión, esto permite a los jóvenes de los sectores populares acceder a empleos vinculados a la Sociedad de la Información que antes les estaban vedados.

El también docente aludió a los desafíos que supone la Sociedad de la Información en la Argentina. "No existe una oferta académica que complejice y sistematice los saberes de los jóvenes actuales, quienes poseen saberes culturales que aún no han sido conceptualizados", manifestó. "Hay distintas iniciativas que lleva adelante el Estado nacional junto con las universidades para que estos jóvenes puedan seguir capacitándose, y esto es fundamental", concluyó.

Bajo el lema "Pensar la Argentina entre dos Bicentenarios", los Foros se llevan a cabo el 26 y el 27 de marzo en la UNC. Las actividades incluyen comisiones de trabajo, charlas y mesas de debate para reflexionar sobre las ideas de independencia, soberanía y emancipación, desde una perspectiva histórico-cultural, como así también desde las encrucijadas, los desafíos y los interrogantes del presente, con una mirada federal, regional y local.