Debate sobre política y literatura, en "La letra argentina"

07 de noviembre de 2014

José Pablo Feinmann, Sergio Raimondi y Hernán Vanoli disertaron durante la primera jornada del encuentro de escritores.

El filósofo José Pablo Feinmann, el poeta Sergio Raimondi, y el escritor y editor Hernán Vanoli debatieron el jueves 6 de noviembre sobre "irrupciones políticas" en la literatura durante la primera jornada de "La letra argentina. Lenguajes, política y vida en el siglo XXI", el encuentro gratuito de escritores que organizan el Ministerio de Cultura de la Nación y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y finaliza hoy.

La historia y la política como tema literario argentino y la literatura como espacio de acción militante fueron algunos de los tópicos abordados por los expositores en el Centro Cultural "Paco Urondo", donde se desarrolla el ciclo.

"Voy a cometer un pseudoanacronismo, porque traje algunos problemas en torno a Leopoldo Lugones", comenzó Raimondi y se refirió a "Oda a los ganados y las mieses", un poema que Lugones escribió en 1910 y en el que aparece el Estado como tema. "Es un poema excepcional y también excepcionalmente despreciado desde entonces hasta ahora por la opinión de Borges, que fue lapidario al definirlo como un 'fatigoso catálogo'", explicó el panelista.

"Lugones está cantando la transformación que hizo que La Pampa fuera una parte del mercado mundial de los alimentos. Aparece el campo como una entidad productiva capitalista. Y eso es parte de su excepcionalidad", destacó Raimondi, quien editó en 2001 el poemario Poesía civil, donde narra lo que significó el neoliberalismo para la sociedad argentina.

"Lugones le está cantando a lo que el Estado logró, porque es el Estado el que genera las inversiones extranjeras para que un tren cruce el campo y el que organiza una política inmigratoria", aseveró el poeta.

"Al nombrar no solo al trigo y la maíz, sino también la caña o las viñas de Mendoza, Lugones está hablando de la monocultura; está diciendo que abramos el mapa, que no nos centremos en un país que solo está en la pampa húmeda y en el litoral", amplió el Raimondi y luego concluyó: "No sé si es un fatigoso catálogo o es fatigoso para Borges pensar en una literatura que habla del Estado".

"Creo que hay que volver a 2001 para leer la literatura que se viene haciendo en el siglo XXI. Hay que pensar el 2001 como una matriz de lectura", teorizó Vanoli.

"El 19 y el 20 de diciembre de 2001 fueron el 17 de octubre de 1945 para muchos de los escritores con los que comparto la memoria vivencial de lo político. El 2001 fue vivido como 'default' de un sistema que tenía que reiniciarse forzosamente, fue leído como un escalón más en el conformación del repertorio de la lucha de la clase obrera", argumentó Vanoli y amplió: "También fue leído tan solo como un momento en el que todas las máscaras se cayeron. El estallido, la crisis, habilitó la llegada del kirchnerismo al poder".

El también editor consideró, además, que 2001 dio lugar a una "literatura antimoderna que eligió otros caminos para decir o hacer hablar a un poder que se transformó geográfica, subjetiva y financieramente". "Esta forma de pensar la irrupción de lo político no puede desentenderse de un régimen que también es heredero de 2001", finalizó.

Feinmann retomó las ideas expuestas sobre la literatura, la política y el Estado y expresó: "Buenos Aires construyó un Estado que no es ni nacional ni provincial. Las clases dominantes no hicieron un país, hicieron una ciudad y eso se ve hasta hoy. Buenos Aires es la cabeza de Goliat, acá se resuelva todo".

Luego, el filósofo repasó la historia argentina contada a través de la literatura y destacó fragmentos de El matadero, de Esteban Echeverría; La fiesta del monstruo, de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares; Casa tomada, de Julio Cortázar, y Facundo, de Domingo Faustino Sarmiento, entre otras obras. "La de la Casa tomada es la metáfora más extraordinaria para entender la historia argentina. Habla del terror y la paranoia de las clases dirigentes", definió el escritor.

"Podemos hablar de la barbarie democrática y de la barbarie bárbara, la de Buenos Aires y la del interior, como dice Alberdi en un escrito póstumo; la gran tarea de este país es unir esas dos caras. El gran problema argentino es cómo crear un Estado nacional, un Estado que represente a Buenos Aires y a las provincias", postuló Feinmann.

"La letra argentina" es una de las actividades que lleva adelante la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, a través del programa "Imaginación Cultural". Algunos de los expositores que participan del ciclo son Josefina Ludmer, Daniel Link, Sergio Chejfec, Luis Gusmán, Matilde Sánchez, Mariana Enríquez, Sergio Olguín, Paula Pérez Alonso, Marcelo Figueras, Juan Diego Incardona, María Pia López, Daniel Freidemberg, Miguel Vitagliano y Florencia Garramuño.