Debate sobre el rol del Estado en el mercado editorial

28 de abril de 2015

El encuentro fue parte de las actividades programadas en el stand de Cultura en la Feria del Libro 2015, que continúa hasta el 11 de mayo.

El Ministerio de Cultura de la Nación inició el martes 28 de abril un ciclo de charlas en la Feria del Libro sobre el papel del Estado en la industria editorial, con la participación de especialistas del sector, quienes destacaron que, en los últimos años, se registra “un proceso incipiente desconcentración en el mercado”.

El debate, titulado “El rol del Estado en la cultura”, tuvo lugar en el stand 602 del Pabellón Azul, que el Ministerio de Cultura comparte con la Biblioteca Nacional y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), donde todos los días se realizan distintas propuestas para los visitantes, que incluyen recitales, talleres, entrevistas, lecturas y otras actividades para todo público.

Participaron de la charla inicial del ciclo Valeria Sorín, de Ediciones La Bohemia; Sebastián Scolnik, coordinador del Departamento de Publicaciones de la Biblioteca Nacional; Verónica Riera, encargada del sector editorial de la Dirección Nacional de Industrias Culturales; y la especialista Gabriela Comte, quien actuó como moderadora.

Riera subrayó la diversificación que surgió en los últimos diez años en la industria editorial. “El Estado debe garantizar la bibliodiversidad y proteger a los productores más chicos de las lógicas del mercado. Y hubo un montón de políticas que favorecieron esto en estos años. Para nombrar alguna, por ejemplo, las compras del Ministerio de Educación, que por primera vez tuvo en cuenta a editores pequeños”, destacó la funcionaria.

Por su parte, Sorín coincidió en que “desde hace unos 30 o 40 años, se viene dando un proceso de concentración en el ámbito editorial de todo el mundo”. Y agregó: “Cada vez que el Estado no participa, lo que tiene lugar es una mayor concentración. Muchas veces, esto sucede aun participando el Estado, porque es una tendencia muy difícil de revertir”.

La editora prosiguió: “En el sector infantil, que es donde trabajo, las políticas que se han llevado a cabo en los últimos diez años han dado lugar a un proceso incipiente de desconcentración. Ante la igualdad de posibilidades, cada vez que hay una compra se transforma el sector. En los años 90, también se compraron muchos libros desde el Ministerio de Educación, pero no existía el criterio de cuidar que a una determinada editorial no le tocara la mitad de toda la compra. Esos pequeños detalles impulsados desde la política transforman el sector”.

Scolnik retomó el punto de partida de la charla y comentó: “Cuando se piensa en la relación entre el Estado y la cultura, recuerdo que Gilberto Gil, cuando era ministro de Cultura del Brasil, decía que el Estado tenía que acompañar la creación cultural, que no debía dirigirla o guiarla, sino ponerse a disposición de los creadores”.

A ello, el editor de la Biblioteca Nacional agregó un matiz: “En ocasiones, sin embargo, el Estado logra producir él mismo creaciones culturales. Esto pasó con la editorial de la Biblioteca, que es pública, pero con una lógica de editorial independiente, con un catálogo que incluye una enorme pluralidad de voces y diversas corrientes de pensamiento”.

La coordinadora del área editorial de la Dirección de Industrias Culturales se mostró optimista con la situación actual del mercado. “Se percibe un gran crecimiento en el sector editorial en los últimos diez años –afirmó–. En 2002, se registraban cerca de 10.000 novedades por año, y hoy esta cifra se triplicó. El crecimiento se aprecia al ver todos los proyectos independientes que surgieron en estos años”.

El responsable de Ediciones BN opinó en el mismo sentido: “Considero que el mercado editorial está rozagante. Porque al mismo tiempo que se da ese proceso de concentración editorial, también se está produciendo un reconocimiento y una democratización del mercado”. Scolnik detalló que “hoy existe una miríada de editoriales independientes que tienen su lugar en el mercado, su financiamiento y subsidios, y su espacio en los suplementos culturales”.