Conversaciones en torno al CLAEM

04 de febrero de 2016

Un libro editado por el Instituto Nacional de Musicología reúne entrevistas a compositores de la región que fueron becarios del Centro

La prolífica vida musical que resonaba en la Buenos Aires de 1960 no puede narrarse sin referir el apogeo y disolución de la usina creativa ideada por el compositor argentino Alberto Ginastera: el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales (CLAEM), entidad que, en su década de existencia y con un subsidio inicial de la Fundación Rockefeller, cobijó el Instituto Torcuato Di Tella para el “perfeccionamiento de compositores”. 

Palabras y sonidos de aquella mística recupera ahora “Conversaciones en torno al CLAEM”, un libro realizado por Hernán Gabriel Vázquez y editado por el Instituto Nacional de Musicología "Carlos Vega" con 19 entrevistas a compositores de nueve países de la región que fueron becarios del Centro entre 1963 y 1971. 

La publicación, en sus 288 páginas, también relata la historia de la entidad y está acompañada de un DVD con fragmentos en video de las entrevistas y el registro en vivo de una selección de obras que los exbecarios interpretaron en junio de 2011 durante el Festival Internacional la Música en el Di Tella, celebrado en Buenos Aires.

Los músicos argentinos Armando Krieger, Eduardo Kusnir, Mariano Etkin, Alcides Lanza, Luis Arias, Graciela Paraskevaídis, Miguel Ángel Rondano y Luis María Serra comparten en el libro su testimonio de aquella experiencia fundacional de sus carreras, lo mismo que los uruguayos Coriún Aharonián y Ariel Martínez; el brasileño Jorge Antunes; el puertorriqueño Rafael Aponte-Ledée; el colombiano Blas Emilio Atehortúa; los chilenos Gabriel Brnčić y Miguel Letelier Valdés; el ecuatoriano Mesías Maiguashca; el boliviano Alberto Villalpando; y los guatemaltecos Joaquín Orellana y Jorge Sarmientos. 

Estos compositores fueron algunos de los cincuenta jóvenes músicos latinoamericanos becados por concurso –cuyo jurado presidió siempre Ginastera, titular del Centro– que formaron parte de este espacio de diálogo, libertad, experimentación y producción. 

“El objetivo principal del director del CLAEM -explica Vázquez- fue brindar a los compositores la posibilidad de tomar contacto con las tendencias estéticas y técnicas musicales que se ejercían durante esos años a nivel internacional”. 

Siguiendo esta orientación, en 1967, se inauguró el primer Laboratorio de Música Electrónica de la institución, pronto reconocido como el más importante de América Latina, donde Francisco Kröpfl fue docente de composición con medios electrónicos. 

“La mayoría de los exbecarios que han continuado su labor de composición constituye parte ineludible del panorama actual de la producción musical latinoamericana”, concluye el investigador en musicología histórica que estuvo a cargo del volumen. 

“Conversaciones en torno al CLAEM” puede adquirirse en la sede del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”, que depende del Ministerio de Cultura de la Nación y está ubicado en México 564, Ciudad de Buenos Aires. Más información: info@inmcv.gob.ar.