Conocé a los ganadores del Programa de Formación en Gestión Cultural Pública

11 de agosto de 2016 Innovación

Fueron elegidos 180 trabajadores del ámbito público; van a acceder a capacitaciones en seis sedes regionales

Ciento ochenta trabajadores del ámbito público nacional, provincial, municipal y universitario accederán al programa que busca contribuir a la profesionalización de los agentes culturales de todo el país. Los seleccionados participarán en un programa de capacitación que se dictará en seis sedes regionales. Los beneficiarios proceden de las más diversas formaciones, trayectorias y experiencias laborales previas. Hay desde funcionarios provinciales y municipales hasta empleados de todas las áreas y disciplinas que abarca la gestión cultural pública. También hay una gran diversidad de edades y de formaciones académicas, desde secundario completo hasta profesionales con posgrados. El común denominador es que todos quieren seguir aprendiendo y vincularse con otros gestores públicos para formar redes que les permitan mejorar su accionar cotidiano.

Del análisis de los datos de los elegidos se desprende que casi el 70 por ciento son mujeres y que la edad promedio es de 37 años. Más de la mitad se desempeña en el ámbito municipal, un 33 por ciento en órganos provinciales y el resto se divide en partes iguales entre los ámbitos nacional y universitario. Mirá la lista completa de los ganadores acá.

También los une el compromiso con la función social que cumplen. Por ejemplo Paula Zucchello, que se recibió de licenciada en composición coreográfica en Buenos Aires y regresó a Ushuaia para trabajar en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. “Trabajar en el ámbito público de la cultura es una oportunidad para establecer puentes entre distintos actores de la comunidad. Es una herramienta para acercar y para crear vínculos, para abrir espacios de intercambio y circulación”, afirma Paula.

En el mismo sentido opina Fabricio Pérez, licenciado en comunicación social y coordinador del Espacio INCAA de San Juan: “Sobre todo, es entender que uno vive en constante construcción con otros en un contexto determinado. Nuestro trabajo no es programar y producir hechos culturales para generar lucro, sino valuar y conjugar propuestas con la sociedad en la que vivimos, promoviendo identificación, cambio y reflexión”.

Una de las características del programa es que pondrá en contacto a gestores que trabajan en ámbitos muy diversos, desde grandes ciudades a pequeños pueblos. Un caso paradigmático es el de María Sastre, directora de Cultura de la nueva Municipalidad de El Chaltén. A cargo de un área nueva, María tiene un gran desafío por delante: “Desde la creación del municipio en el año 2015, el Estado comenzó a tener presencia dentro de la comunidad por lo que se está logrando trabajar en conjunto con los actores culturales independientes. Estamos frente a una transformación cultural y la construcción del sector es una construcción colectiva”.

Expectativas

Las motivaciones para inscribirse en el concurso también son diversas, pero siempre aparece la necesidad de obtener herramientas para mejorar la gestión cotidiana y la posibilidad de generar redes de trabajo con otros actores de la gestión cultural pública.

Con esa idea se inscribió María Gabriela Ávila, directora de Cultura del pequeño municipio de Las Juntas, en Catamarca: “Deseo seguir creciendo, porque de esta forma crece mi pueblo. Espero que a través de esta formación se incrementen los beneficios de los actores culturales y de la población en general, ya que una buena parte de ella vive del turismo cultural”

Marilyn García vive en la ciudad de Santa Fe y dirige la Secretaría de Cultura de la Universidad nacional del Litoral. A ella la motivó además “la oportunidad de reflexionar y poner en tensión nuestras propias certezas respecto de la gestión pública”, además de “la posibilidad de generar redes regionales”.

Formación

El programa está estructurado en tres etapas consecutivas. La primera, de formación, se desarrolla en cada una de las sedes regionales, en alianza con diversos organismos públicos de orden provincial o municipal. Allí se dictarán cuatro módulos durante dos días consecutivos una vez por mes. Los gastos de traslados, alojamiento y alimentación están a cargo del Ministerio de Cultura de la Nación, organizador de las capacitaciones, y de las sedes regionales.

Los módulos estarán dirigidos a grupos conformados por treinta agentes culturales públicos por región, de los cuales hasta 20 agentes culturales públicos fueron seleccionados por la convocatoria y 10 agentes fueron designados por los organismos públicos aliados.

La segunda etapa comprende tres módulos de formación específica, interdisciplinaria y orientada al desarrollo de proyectos, dirigida a 48 agentes culturales públicos, dos por provincia. Este tramo se desarrollará en forma presencial en CABA durante el año 2017.

La última etapa del programa es de implementación de proyectos. Los 48 agentes beneficiarios de la etapa dos deberán diseñar y trabajar en la implementación de proyectos de desarrollo cultural en sus regiones durante el año 2017, con el acompañamiento de su institución de pertenencia.

LOS PROTAGONISTAS 

  • Paula Zucchello, 31 años, tres como gestora cultural pública. Licenciada en Composición Coreográfica (UNA). Auxiliar administrativa en la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

“Trabajar en el ámbito público de la cultura es una oportunidad para establecer puentes entre distintos actores de la comunidad. Es una herramienta para acercar y para crear vínculos, para abrir espacios de intercambio y circulación. Pienso que la gestión pública tiene la posibilidad de moverse en ese espacio intermedio entre los que hacen, los que quieren hacer/conocer lo que se está haciendo y los que pueden beneficiarse en el intercambio de esas experiencias. Y desde ese lugar intermedio trabajar para que esos vínculos se refuercen y se vuelvan sólidos con el tiempo”.

  • Leticia Noemí Doumic, 55 años, ocho meses en la gestión pública cultural. Técnica universitaria en gestión cultural. Directora de Cultura de la Municipalidad de Mar Chiquita.

“Esta formación puede ayudarme a encontrar el equilibrio y la seguridad que necesito, un intermedio entre el ideal que imagino y las reales posibilidades. No es lo mismo la gestión cultural que la gestión pública de la cultura: las rutinas, los procesos, los recursos, los tiempos, la interacción con otras áreas, las regulaciones, las políticas culturales para una comunidad, nada es lo mismo a uno y otro lado del escritorio donde se toman las decisiones y mi lado es el que más necesita seguir aprendiendo”.

  • María Sastre, 31 años, un año y medio en la gestión cultural pública. Licenciada en crítica de las artes. Directora de Cultura de la Municipalidad de El Chaltén, Santa Cruz.

“Cualquier capacitación y oportunidad de encuentro con otros agentes culturales enriquecerá mi experiencia y le dará un valor agregado a la gestión que desarrolle en el municipio. Como El Chaltén es un municipio recién creado estamos frente al desafío de imaginar y crear todo desde cero. Confío en que esta formación va a expandir mis horizontes de conocimiento y me ayudará a enriquecer mi aporte al área cultural de mi comunidad”.

  • Fabricio Pérez, 31 años, 7 años en la gestión cultural pública. Licenciado en Comunicación Social. Coordinador del Espacio INCAA de la ciudad de San Juan.

“Para mí trabajar en el ámbito público de la cultura es, sobre todo, entender que uno vive en constante construcción con otros en un contexto social y económico determinado; en condiciones sociales y económicas determinadas. Nuestro trabajo no es programar y producir hechos culturales para generar lucro como la huella más importante sino valuar y conjugar propuestas con la sociedad en la que vivimos, promoviendo identificación, cambio y reflexión”.

  • Federico Prieto, 29 años, cinco en la gestión cultural pública. Coordinador de políticas socioculturales de la Secretaria de Juventud de la Provincia de Entre Ríos.

“Creo que esta clase de programas de formación contribuye al fortalecimiento de la acción pública en el ámbito cultural. También debemos generar herramientas que enriquezcan la relación entre los distintos estamentos de lo público, acompañados desde lo privado y las instituciones intermedias”.

  • Gabriela Ávila, 48 años, doce en la gestión cultural pública. Directora de Cultura de la Municipalidad de Las Juntas, Catamarca.

“Me desempeño en una localidad pequeña donde no hay cine, teatro ni biblioteca. Sin embargo, las manifestaciones artísticas están presentes al igual que la preservación de lo que nos identifica, ya que hay un fuerte sentido de pertenencia que nos impulsa en el camino de revalorizar lo nuestro mediante diversas propuestas culturales. Por eso es importante promover expresiones artísticas que tomen como referencia las culturas locales, generar asistencia a proyectos de relevancia y valor simbólico para las comunidades, reconocer, proteger y fomentar la cultura en todas sus manifestaciones”.

  • Marilyn García Cardona, 37 años y doce como gestora cultural pública. Licenciada en Comunicación Social. Directora de la Secretaría de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral.

“Trabajar en la gestión cultural es gratificante, en el día a día tenemos la posibilidad de formar parte de los procesos creativos a través de los cuales una idea se convierte en una acción cultural o en hecho artístico y a partir de allí algo se modifica, en uno, en el otro y en nuestra sociedad”.

  • Florencia Pagotto, 31 años y dos en la gestión cultural pública. Coordinadora de Gestión y Políticas Regionales de la Secretaría de Cultura de la Provincia de La Rioja.

“La provincia de La Rioja es una usina generadora de cultura, históricamente tiene un desarrollo cultural que nos pone orgullosos como riojanos, pero en un mundo tan competitivo como el actual es necesario generar programas de fomento, estímulo y promoción de la cultura desde una óptica tradicional, pero también con una gran apertura a la innovación. Las acciones por lo tanto deben enfocarse en la generación de proyectos, puesta en práctica de los mismos y además un permanente contacto con los diversos sectores para atender a sus necesidades y trabajar conjuntamente con ellos en el desarrollo cultural”.