Agarrate Catalina cerró la primera noche de “Carnaval de emociones”, en la 21-24

08 de febrero de 2015

La actividad convocó a cientos de vecinos que celebraron su cultura barrial con desfiles, murgas y candombe.

Murgas bolivianas, comparsas argentinas y el candombe uruguayo de Agarrate Catalina desfilaron, cantaron y bailaron, en la primera jornada del “Carnaval de emociones” en la Casa Central de la Cultura Popular de Barracas, Ciudad de Buenos Aires.

La noche del sábado se engalanó de sambódromo porteño y cientos de vecinos de la villa más poblada de la capital desbordaron las calles con alegría y paz para festejar su cultura barrial.

Sobre la Avenida Iriarte, entre Zavaleta a Magaldi, se celebró hasta la medianoche la primera luna de carnaval. A pura pasión latinoamericana, primero con los colores de la wiphala, y luego con el blanco y celeste, los cantos y bailes contagiaron a la gente que colmó las tribunas y las pistas.

Desfilaron, por más de 300 metros, murgas de la comunidad boliviana como Los Totitas de Pujllay, Burzaco y Salay de Concordia, Villa Celine y cerró Agarrate Catalina. “Nosotros somos ellos”, expresó Yamandú Cardozo, director artístico del grupo de la otra orilla. "La murga nace y su cuna, su mapa, es en la villa. No existe un cantarle a ellos, porque la murga es el barrio cantando. La murga no interpreta o no actúa, porque es el barrio y su voz”, explicó Cardozo.

“El viaje” fue el espectáculo que presentaron. Con música, humor y ritmo de candombe, las 15 voces de los uruguayos entonaron El viaje, El novio de la nieta, La guerra, La primera piedra, Dios, Hombres del mundo, Vivir, La niebla y Partida, recorriendo una historia en la que ancianos preparan su última partida hacia otro mundo.

Fue la primera vez que la compañía se presentó en ésta plaza, en el marco de estos festejos que buscan fomentar la revalorización, la difusión y la promoción del encuentro. Justamente, el broche de oro brilló al final con la murga local Los Compadritos de Barracas, cantando en el escenario con Agarrate en una fusión de colores, ritmos y pasión murguera.

“Juntarnos para hacer una cultura de todos y para todos”, manifestó Emiliano Gareca, subsecretario de Promoción de Derechos Culturales y Participación Popular de la Secretaría de Políticas Socioculturales del Ministerio. Y se mostró contento por la jornada "para seguir transmitiendo esta alegría que tiene que ver con la inclusión, pero también con la discusión profunda de la cultura, no solo del espectáculo sino de todo lo que se genera alrededor, que es organización, inclusión y la posibilidad de consolidar este proyecto político”.

Por su parte, Mario Gómez, vecino, referente social y director de la Casa Central de la Cultura Popular agradeció "las miradas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Néstor y Teresa Parodi, sobre la Argentina profunda, la que estaba desconocida o escondida" y explicó que por eso "hoy tenemos esto acá, con igualdad y equidad, y así podemos demostrarle al otro que nos divertimos, que no somos pistoleros o delincuentes. Hoy es pura alegría”, concluyó.

El carnaval mostró que la integración es posible: a la villa llegaron vecinos de distintos barrios, no solo de la ciudad sino de la Provincia de Buenos Aires, rompiendo de esta manera con los prejuicios y la estigmatización que sufren las villas cotidianamente.