Comenzaron los homenajes a Ginastera

15 de abril de 2016 Música

Con un concierto en la Casa Central de la Cultura Popular, Barracas celebró a su vecino más ilustre.

Y un día, la música de Alberto Ginastera volvió a sonar en Barracas. Organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, fue el primer gran homenaje al músico, de cuyo nacimiento se cumplieron cien años el pasado 11 de abril.

Con versiones de Hilda Herrera, el CIMAP (Creadores e Intérpretes de la Música Argentina en Piano) y Escalandrum, su música tomó la sala de la Casa Central de la Cultura Popular. Entre el público, repleto de chicos y vecinos del barrio, también estuvieron el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, y el secretario de Cultura y Creatividad, Enrique Avogadro.

"En mi casa, el nombre de Ginastera se escuchaba siempre. Para mí, es como de la familia, y es un gran honor venir con mi grupo a tocar su obra en este hermoso lugar", dijo Daniel “Pipi” Piazzolla, líder de Escalandrum y nieto de Astor Piazzolla, antes de subir a tocar.

Fueron dos horas de concierto en las que no faltaron palabras de elogio hacia su obra, su persona y el enorme legado que dejó plasmado en piezas como Panambí, Bomarzo o Danza de la moza donosa, elegida tanto por Escalandrum como por Hilda Herrera para compartir con el público.

Al principio, el CIMAP hizo un repaso por la obra más conocida que compuso Ginastera para piano. Después fue Hilda Herrera, la prestigiosa pianista cordobesa, actual directora del CIMAP, quien se encargó de añadirle brillo y jerarquía al homenaje.

Más tarde, “Pipi” Piazzolla y su banda continuaron con el tributo a quien fuera profesor de su abuelo, Astor. “Ginastera es un músico increíble, alguien que nos influye siempre. Por eso es importante estar acá, en el barrio en el que nació, recordándolo", señaló el líder de Escalandrum.

El final llegó de la mano de Adiós Nonino, de Piazzolla, en una versión tan personal como potente. Y para completar el buen momento, además de las fotos y selfies de ocasión, los chicos de la primera fila –fanáticos repentinos de la música– se llevaron de premio los palillos de “Pipi”. Será el talismán que les recuerde el día en que conocieron a Ginastera.

 

Texto: Fátima Soliz

Foto: Mauro Rico