Carri y Prividera analizaron el cine argentino, entre la novedad y el amesetamiento

06 de noviembre de 2015

La actividad tuvo lugar en el marco del foro Imaginación Cultural que se realiza hasta el viernes 6 en el Museo Nacional de Bellas Artes

Los directores Albertina Carri y Nicolás Prividera se preguntaron si existe un “nuevo cine”, durante otra de las charlas celebradas el jueves 5 de noviembre en el foro “Imaginación Cultural, el estado artístico de una década”, organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, mediante la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, el Museo Nacional de Bellas Artes –donde tiene lugar este encuentro, de entrada libre y gratuita, que concluye el viernes 6– y Radio Nacional Rock.

“Con el impulso del Estado, del dinero, lo primero que sucede es una diversidad de voces y cierta zona de confort”, disparó Carri en una de sus primeras intervenciones en el panel, moderado por el periodista Jorge Dorio.

“Somos representantes del nuevo cine solo por una cuestión generacional. Salimos a tomar las calles por asalto y nos prestamos las cámaras y filmamos así. Antes no había tantos lugares donde ir a estudiar cine, era un momento transicional”, describió la cineasta el panorama de unas décadas atrás.

“Lo que sucedió luego fue que esto se profesionalizó, y hoy en día la gente trabaja más, tiene más posibilidades, al tiempo que se perdió cierta discusión sobre las formas de hacer cine, que se volvió más conservador”, agregó la realizadora de “Los rubios”.

Prividera –como Carri, hijo de padres desaparecidos– propuso pensar el proceso “en términos más largos”. “Hace veinte años, eso que después se llamó ‘cine argentino’ tenía que ver con la oposición y la resistencia a un cine que venía arrastrando la derrota de la dictadura. Muchos se fueron, era muy difícil filmar. Un contexto así genera una oposición: tenían un enemigo en común, y eso generó ese movimiento”.

El cambio, para el realizador y guionista, llegó con la aparición de la tecnología digital. “El cine argentino se convirtió entonces en muy diverso, a pesar de que hay un amesetamiento. Hoy hay algo que quedó estático, cierta ausencia del pasado y del futuro”, advirtió.

En otro pasaje de la charla, Carri se refirió al lugar del público. “Creo que nuestra generación desconocía al espectador, y que ahora volvió la preocupación por él, lo cual es nocivo para el relato, genera condicionamiento y aprisionamiento. Y también supone una mirada desvalorizante para con el espectador”, sentenció.

En relación con los festivales, la cineasta afirmó que son “una industria paralela” y “otra forma del capitalismo de controlar las narrativas de otros países”. Sin embargo, reconoció que su calidad depende de los directores artísticos de cada encuentro. Para Carri, el BAFICI “se ha aplastado en los últimos años”, mientras que hoy el Festival de Cine de Mar del Plata “es mucho más de vanguardia”.

El director de “M” aportó al respecto que si bien siempre está presente “el fantasma de la industria”, esto es, la idea de que lo potente es lo industrial, “el cine es arte, no solo industria, y ahí está la eterna batalla”.

Carri también habló de su trayectoria y de sus recientes trabajos para televisión. “La última película que hice fue “La rabia”, en 2008, que tuvo un estreno muy pequeño y se convirtió en una película de elite, lo cual no me pareció correcto”, consideró.

“Gracias a la ampliación de políticas culturales de este último tiempo –continuó la realizadora– estuve haciendo tres series de ficción y una producción audiovisual. Fue genial que se hayan abierto esos canales de comunicación, y creo que la televisión ha mejorado en este sentido, en los últimos años”.

El documentalista, en tanto, mostró preocupación por las nuevas tecnologías aplicadas al séptimo arte. “Todo está cambiando a partir de internet, y no sabemos para dónde va a ir la cosa. El cine es un lenguaje y no importa tanto el formato, sino sostener el lenguaje. No sé qué pasará con otro tipo de instalaciones ni con esa memoria frágil de internet. Si no se termina de conservar, no hay memoria audiovisual”, advirtió.

El último tema analizado fue la crítica de cine. Carri sostuvo que el nuevo cine argentino le debe mucho a la crítica, a la que definió como “el pensamiento sobre el cine”.

Prividera, por su parte, añadió que, desde hace 30 años, existe la crítica académica, a la que se le deben los estudios sobre el nuevo cine argentino. “Está el momento de creación y el de reflexión, que siempre es enriquecedor porque el momento autocrítico es necesario para cualquier arte. Mantener esa discusión es lo importante”, concluyó.