Arte argentino e internacional del siglo XX en el Museo Nacional de Bellas Artes

07 de septiembre de 2015

Se exhibe en las dieciocho salas reabiertas recientemente en el primer y segundo pisos

El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) reabrió dieciocho salas del primer y segundo pisos, donde se exhibe, en un total de 3.200 metros cuadrados remodelados, una cuidada selección de 320 obras de arte internacional y argentino del siglo XX, patrimonio de la institución.

En el primer piso, se habilitaron 16 salas de 2.845 metros cuadrados en conjunto, donde se exhiben unas 300 obras de arte del siglo XX, entre piezas del patrimonio argentino de la colección institucional y trabajos de artistas internacionales, expuestos en diálogo y en igualdad de condiciones.

Esta decisión curatorial parte de la premisa de considerar la internacionalización del lenguaje artístico en el siglo XX, y de pensar cómo actúa ese proceso cultural, desde las formas y la representación. Es por eso que se pueden ver obras de Emilio Pettoruti, Pablo Curatella Manes, Xul Solar, Pedro Figari, Raquel Forner con trabajos de Marc Chagall, Pablo Picasso, Boris Grigoriev, Felice Casorati y Fritz Burmann, entre otros.

Además, se sumó una sala dedicada enteramente a Antonio Berni que funciona como un núcleo central, que permite transitar hacia los años treinta o hacia los ochenta. Tiene además la particularidad que la mayoría de las obras se presentan por primera vez en el guión permanente. Allí, se puede apreciar la monumental “Pesadilla de los injustos”, entre otras obras adquiridas por el Estado Nacional o legadas por su hija, Lili Berni.

En el segundo piso, en tanto, se exponen en dos salas de 460 metros cuadrados obras de arte argentino de la década del 90, adquiridas por el museo para completar la colección. Las incorporaciones se realizaron con fondos públicos, por donaciones de artistas y coleccionistas, y a través de la Asociación de Amigos del MNBA. Esta sala finaliza el recorrido total del museo, que se inicia con la colección prehispánica y de arte colonial en las salas 1 y 2, en una nueva distribución de las salas en PB.

La superficie total intervenida fue de 13.112 metros cuadrados y abarcó el primer y segundo pisos del edificio de Av. del Libertador 1473, las terrazas y el subsuelo. Participaron de la refacción 168 obreros y 32 técnicos especializados.

Además, se incorporaron en la primera planta un nuevo concepto de iluminación y un sistema integral de seguridad y de acondicionamiento térmico que siguen los estándares internacionales de museología.

Otra de las novedades es la inauguración del taller para actividades recreativas, de 50 metros cuadrados, donde ya se dictan clases temáticas y lúdicas para niños, jóvenes, personas con necesidades especiales, familias e instituciones educativas. Todas las actividades son gratuitas.

La fachada del edificio recuperó el color original elegido por el arquitecto Alejandro Bustillo en su intervención en la antigua Casa de Bombas de Recoleta, sede actual y definitiva del museo. La obra de la fachada se financió a través de un convenio de patrocinio firmado con las empresas Tersuave y Enas, sin costo alguno para el Estado nacional.

Tanto el reacondicionamiento técnico del proyecto existente como la inspección de obra del primer piso fueron coordinados por el equipo multidisciplinario del Área Técnica de Patrimonio Edilicio (ATPE) de la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos del Ministerio.