Anécdotas y música en la clase magistral de Aníbal Kerpel en el MICA

05 de septiembre de 2015

La charla tuvo lugar en la tercera jornada del encuentro, que se realiza hasta el 6 de septiembre en el CCK

El músico y productor argentino Aníbal Kerpel participó esta tarde de la charla “Una mirada panregional sobre la producción discográfica”, durante el Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA) que se realiza desde el jueves 3 de septiembre en el Centro Cultural Kirchner y es organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación.

El creador del exitoso sello discográfico Surco fue entrevistado por el ingeniero de sonido Andrés Mayo, quien lo invitó a repasar los aspectos más trascendentales de su historia musical, además de realizar escuchas en vivo de los discos que produjo. Así sonaron Molotov, Prisioneros, Julieta Venegas, Divididos, Bersuit, Café Tacuba, todos artistas que comenzaron a tomar vuelo de la mano de Kerpel y Gustavo Santaolalla.

“No sé si hay otro productor en el mundo que haga tantas cosas sin quemarse”, dijo Mayo sobre Kerpel, que realizó un entretenido repaso cronológico de su vida dedicada a la música. Contó que antes de radicarse en los Estados Unidos, armó la recordada banda Crucis, que duró solo un par de años. “En Los Ángeles, nos presentábamos en audiciones y salían trabajos por la energía que le poníamos”, dijo el productor. “En esos años aparece en escena Gustavo Santaolalla, a quien conocía pero con el que nunca había tocado”, recordó. Fue justamente la sociedad con el músico la que los llevó a tocar en todos los clubes e, inclusive, junto a artistas que admiraban.

Kerpel contó que no tenían los medios económicos suficientes para seguir haciendo música. “Entonces comenzamos a componer música para comerciales. Y después nació la propuesta de producir a bandas. Nos salió la oportunidad de producir el primer disco de Los Prisioneros, de Chile, y fue un gran comienzo”, dijo el productor.

“Por su lado -continuó Kerpel- Gustavo descubre en México un movimiento nuevo que encabezaban bandas como Caifanes, Café Tacuba y Maldita Vecindad”.

También se refirió a “De Ushuaia a La Quiaca”, el trabajo de vanguardia que realizaron junto a Santaolalla y por el cual recorrieron el país con un estudio móvil. “La idea era grabar toda la música argentina, no traerlos a Buenos Aires, sino grabarlos en sus propios lugares”, agregó.

Kerpel mencionó en una parte de su charla a “una bandita que tocaban por ahí, Divididos, tres muchachos bastante intensos”, dijo sobre Ricardo Mollo y compañía, con quienes grabaron “La era de la boludez” en Los Ángeles.

Uno de los pasajes más interesantes de la clase magistral fue el momento de la escucha de discos. Kerpel compartió parte de su trabajo con artistas como Venegas (con ella realizó dos discos), Juanes y Molotov. “Con ellos vendimos más de tres millones de discos, fue un gran comienzo para nuestro sello discográfico Surco”, apuntó.

Así, entre anécdotas y discos, Aníbal Kerpel compartió vivencias y experiencias de una vida siempre marcada por la música, encuentro celebrado por el público que se acercó a escucharlo en el tercer día del MICA.