Adiós a Carlos Gorostiza

19 de julio de 2016 Teatro

El dramaturgo murió a los 96 años; sus restos fueron velados en el Teatro Nacional Cervantes

Carlos Gorostiza nació en el barrio porteño de Palermo el 7 de junio de 1920. Con el correr de los años, se transformaría en un nombre central del teatro argentino.

Dio sus primeros pasos en la dramaturgia escribiendo obras para títeres. En 1949, con sólo 29 años, conmovió a la escena porteña con El puente –estrenada en el Teatro La Máscara–, una obra que obtuvo un éxito excepcional y se convirtió en la precursora del teatro moderno argentino e inaguró una nueva época de la dramaturgia nacional. 

En 1958, se produjo su segundo gran éxito: El Pan de la Locura fue una obra multipremiada que, al igual que muchas de sus producciones, traspasó las fronteras nacionales y se presentó en escenarios de varios países.

Ya reconocido como autor y director teatral, en los años siguientes Gorostiza estrenó numerosas piezas de su autoría y se convirtió en un referente de la llamada Generación del '60.

Durante los años de la última dictadura militar, su trabajo fue censurado. Ese fue el impulso para que, en 1981, fuera uno de los principales promotores de “Teatro Abierto”, el movimiento de resistencia cultural al terrorismo de Estado más recordado. Esta iniciativa fue impulsada por grandes personalidades de teatro y despertó un fervor popular inusitado.

En 1984, con el regreso de la democracia, Gorostiza fue nombrado Secretario de Cultura de la Nación durante el gobierno presidido por Raúl Alfonsín. Abandonó el cargo dos años después para dedicarse, tiempo completo, a escribir novelas y guiones teatrales.

Entre sus principales obras figuran –además de El puente y El pan de la locura– Los prójimos (1966), ¿A qué jugamos? (1968), El lugar (1970), Los hermanos queridos (1978), El acompañamiento (Teatro Abierto, 1981), Matar el tiempo, Hay que apagar el fuego (1982), Aeroplanos (1990) y El patio de atrás (1994).

Entre sus novelas más destacadas se encuentran Los cuartos oscurosCuerpos presentes (1981), El basural (1985), Vuelan las palomas (Premio Planeta, 1999) y La buena gente (2001).

Con más de 70 años de trayectoria, Gorostiza recibió múltiples premios y distinciones, entre ellos los premios Nacional y Municipal de Teatro y de Novela. Sus obras fueron traducidas y representadas en grandes ciudades, montadas en inglés, portugués, francés, italiano, hebreo, alemán, finlandés y ruso.

En el día de su partida, la cultura argentina lo despide con un gran aplauso.