acción

La Huella del Sur

Trabajo artístico territorial con niños, priorizando las relaciones con el barrio y la comunidad en su conjunto.

El Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Subsecretaría de Promoción de Derechos Culturales y Participación Popular, impulsa el Programa La Huella del Sur, con el objetivo de desarrollar un trabajo artístico territorial con niños, priorizando las relaciones con el barrio y la comunidad en su conjunto.

Desde 2014, La Huella del Sur mantiene una fuerte y sostenida presencia territorial, y su tarea se centra en la inclusión social de niños y niñas que cursan la escuela primaria en zonas vulnerables.

Lleva adelante sus actividades en articulación con organizaciones de base y movimientos sociales, y promueve la distribución territorial de los recursos, creando así una red capaz de profundizar politicas culturales con sentido social.

El programa comprende dos lineas de acción complementarias. Una de ellas es la creación de elencos infantiles de Teatro Comunitario, Las huellas del sur, conformadas por niños de entre 5 y 13 años. En la actualidad, cuentan con diecisiete sedes en Villa Ilaza (Lanús), William Morris (Hurlingham), Barrio Ejercito de los Andes (Ciudadela) La Boca (en coproducción con la Compañía Catalinas Sur) villa 21-24 y Barrio San Blas (Barracas) , Fatima, villa 1-11-14, Ciudad Oculta, Ecunhi, Barrio Mitre, José León Suarez, Villa Independencia (Lanús Este) , Dolores, Mercedes y Capitán Sarmiento.

Además, se busca extender y consolidar el vínculo con las familias de los chicos que integran el proyecto. Para eso, se crean cooperativas de trabajo que den respuestas a las necesidades de producción que requiere el programa, en áreas como vestuario, utilería y realización escenográfica.

Por otra parte, en aquellos barrios donde se establecen las sedes, se implementa el segundo eje de acción, "el pie en el barrio", que organiza espectáculos y talleres para toda la comunidad. Los elencos que desarrollan estas acciones cumplen una tarea formativa, que amplía y fortalece los lazos con la comunidad, y resignifica los espacios urbanos donde se realizan las funciones (calles, plaza y escuelas), para democratizar el acceso a la cultura y consolidar la presencia del Estado nacional en los Barrios.