Palacio Nacional de las Artes (ex Palais de Glace)

Zona Hadal, en el Palais de Glace

Hasta el 25 de mayo puede visitarse esta creación colectiva y multidisciplinar, en el espacio Nuevas Experiencias.

Zona Hadal, en el Palais de Glace

El espacio Nuevas Experiencias del Palais de Glace presenta Zona Hadal, una creación colectiva y multidisciplinar de María Crimella, Rosina Golaz, Laura Ojeda Bär y Renata Zas. Puede visitarse del 28 de abril al 25 de mayo, con entrada libre y gratuita.

Esta sala tiene por objetivo brindar a jóvenes artistas y curadores un espacio que impulse su integración al circuito expositivo, posibilitando además el contacto del público general con producciones artísticas emergentes o de poca difusión.

Al mismo tiempo, la propuesta busca incorporar a la programación del Palais de Glace la frescura propia que aportan las estéticas contemporáneas, que asimismo entablan un diálogo con las obras de aquellos ya consagrados que cohabitan las diversas salas del Palacio Nacional de las Artes.

La microsala del Palais de Glace se transforma en el cuarto de ensayos de cuatro cabezas. El dinamismo entre los sentidos y contrasentidos de cada una de éstas digita la obra individual pero también el tema, el diálogo, el título, la imagen y el color de la entrada de la sala en su conjunto. Zona Hadal es un manifiesto, una propuesta de trabajo horizontal entre tres disciplinas y cuatro individualidades para las que el término (micro)sala proporciona confort y refugio. Parece ser este el clima propicio para ensayar.

Al igual que la relación entre el título y la imagen ícono del catálogo, todas las obras y conceptos de la muestra juegan con el formato caprichoso del collage como marco contenedor de ideas. La coherencia es sólo propia de este arenero o sala de ensayos, un poco haciendo eco de lo que Adorno decía en su Teoría Estéticade 1970: “… la irracionalidad del arte, confesada y al mismo tiempo racional en sus procedimientos (...) pone en primer plano lo infantil en el ideal del adulto”. La temática marina es parte de este juego, un mero reflejo de que todo lo profundo ama el disfraz.